Lo puso en perspectiva. Lo está estudiando. Mide el terreno. Hace cuentas. Cálculos. Quiere ir a la segura. Por la firmeza que lo caracteriza, miles lo dan por hecho. La esperanza. Casi certeza, surge de apenas unas palabras: “… le vamos a dar una gran sorpresa a Puebla”.
Con esa expresión, Alejandro Armenta Mier sembró, la semana pasada, la expectativa. La ilusión, en más de 1.5 millones de poblanos de que el servicio de agua, malo. Caro. Insuficiente. Deficiente, que ha estado en manos de Agua de Puebla, pase al control de su gobierno.
Su propósito tiene razones. Justificaciones inobjetables. Los gobiernos del PAN -recrimina sin cortapisas– privatizaron el agua, el transporte, la recolección de basura, el alumbrado público. Fue un gran negocio para ellos. Dejaron destrozada la red de esos servicios. Cuando privatizaron, lo hicieron bajo esquemas leoninos y de ventaja absoluta para particulares.
Alejandro Armenta Mier no ha dudado en calificar esa regresión. Agresión. Destrucción, como una “traición al Estado”, considerando el daño patrimonial que de ella derivó. Que lastima a miles de poblanos. Y que está decido a revertir.
Aunado a las más de cinco mil obras comunitarias que ha realizado su administración en sólo un año. Que comprenden todos los rubros y grupos y abarcan toda la entidad, el gobernador abrió la posibilidad. Necesidad de poner fin a la concesión de agua que, sin ambages, consideró heredera de la corrupción panista.
“Estamos trabajando en el tema de Agua de Puebla…”, dijo con cautela. Prudencia. Sensatez, dada la complejidad y los obstáculos a superar. Su decisión será crucial frente a un problema vital.
Uno de los primeros factores a considerar son los números. ¿Cuál sería el monto a pagar por adquirir Agua de Puebla?
Armenta Mier contempla esta operación porque la transnacional Manila Water Company ofrece 3 mil 625 millones de pesos y decididamente no quiere que el manejo del preciado líquido pase a manos extranjeras. Está convencido de que este es un derecho humano que deben atender las autoridades. Lo asume como su incuestionable obligación.
La adquisición del 75 por ciento de las acciones de Agua de Puebla costaría menos que poner fin a su título de concesión. Ascendería a unos 7 mil millones de pesos. Comprarle las tres cuartas partes implicaría los 3 mil 625 millones que estaría ofreciendo MWC.
De acuerdo con documentos públicos --difundido en varios medios--, que esa empresa presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Filipinas el 24 de noviembre del año pasado, ese sería el monto de la posible operación.
Si el gobierno de Armenta consigue el paquete accionario de Agua de Puebla para el estado, que es 51.79 por ciento menor que el de revocarle la concesión, tendría un ahorro bastante considerable. Sería una gran ganancia.
Las condiciones ventajosas en que opera la empresa, que el gobernador denuncia y condena sin cortapisas, están contenidas en el contrato de 2014 que firmaron Concesiones Integrales S. A. de C. V., y el gobierno panista de Rafael Moreno Valle.
De concretarse la transacción quedarían excluidos los actuales socios mayoritarios de Agua de Puebla. El título que se les otorgó fue por un periodo de 30 años.
La concesión debió concluir en 2024. Pero el documento estipula la posibilidad de que se extienda por otros 60 años. Esto es lo que hay que resolver. Es la coyuntura por aprovechar para el gobierno de Armenta Mier. Le puede ganar la partida a Manila Water Company.
La sagacidad. Visión. Determinación de ver por el bien de sus gobernados, tienen al mandatario estatal ponderando todos los factores en juego. Un esquema financiero totalmente novedoso para financiar la transacción sin consecuencias para el erario y enormemente conveniente y consistente; viable y aceptable, sobre todo para los poblanos, podría ser inaugurado en ese asunto.
De concretarse la compra-venta de Agua de Puebla, implicaría dividir la participación de las empresas Creando Estructuras, del Grupo Hermes, propiedad del magnate Carlos Hank Rohn, que cuenta con el 56.14 por ciento, y Agua de México, que concentra el 18.71 por ciento.
Hay escépticos que dudan de la viabilidad del empeño del experimentado político por el apellido Hank que está involucrado en el tema. Pero quienes lo conocen sostienen que nada. Nadie lo intimida. Menos en tratándose de mantener su actuar en congruencia con su máxima en el ejercicio del poder de que “el pueblo manda y el gobierno obedece”.
Posicionado en este principio, MWC no la tiene fácil. Pues para beneficiarse de la posible adquisición debe contar con la aprobación del Sistema Operador de Agua Potable y Alcantarillado de Puebla (Soapap) y de las autoridades antimonopolio. Es de dudar que favorezcan a un ente extranjero. Sería un error. Un atentado.
Con su ambición, la empresa filipina pretende marcar su entrada al mercado latinoamericano. La considera como una oportunidad estratégica para incursionar en otros países. En México, y específicamente ahora en Puebla, por Alejandro Armenta Mier se prevé que no podrá alcanzar sus objetivos.
Hay una gran diferencia entre buscar el lucro y ver por el bienestar de las personas. El fin de la transnacional es puramente económico. El del político debe ser eminentemente humanístico. Por eso, Armenta Mier insiste en que los ciudadanos tienen derecho a contar con un servicio de abasto de agua limpia. Suficiente. Regular. Eficiente. Accesible a todos cuantos lo requieran.
Sin titubeos, está empeñado en procurarles el mayor bien posible. Es uno de los principios de su gobierno. Por eso, no se va a mover de esa posición. Y por lo que se ve, apelará a todos los medios para que los poblanos tengan ese indispensable. Vital líquido.
Su empeño porque Agua de Puebla sea administrada por el gobierno, se funda, además, en que los actuales concesionarios han descuidado sus obligaciones, lo cual podría derivar, incluso, en la aplicación de sanciones.
Los beneficiarios de ese jugoso negocio no han hecho inversiones para mejorar su infraestructura hidráulica. La obligación de hacerlo es clara en el contrato. En 2025 debieron haber canalizado 300 millones de pesos a ese rubro y no lo hicieron.
En octubre del año pasado, el director del Soapap, Gustavo Gaytán Alcaraz informó --durante su comparecencia ante el Congreso Local-- que ese organismo tiene un adeudo con Banobras de 2 mil 30 millones 643 mil 453 pesos, debido a que, de Agua de Puebla sólo recibe el 5 por ciento de los ingresos que genera. Su deuda se alargó por 13 años.
La proveedora de agua tiene hoy una cobertura de un millón y medio de consumidores en los municipios de Puebla capital, San Pedro Cholula, San Andrés, Cuautlancingo y Amozoc. Les suministra 245 millones de litros de agua cada día que, a decir de algunas personas, no es de la mejor calidad.
Asimismo, tiene a su cargo el saneamiento de aguas residuales de los municipios de Tlaltenango, Juan C. Bonilla, Xoxtla, Coronango, Santa Clara Ocoyucan y San Miguel. Pero según no pocas quejas, en eso “no se ve nada”.
En el formidable desempeño que Alejandro Armenta Mier ha tenido durante su primer año de gestión, no hay un sólo ámbito. Comunidad. Necesidad, que no haya atendido. La seguridad es el clima que le ha permitido hacerlo.
Pero el tema del agua para asegurar la dotación a la capital del estado y municipios conurbados, es una de sus preocupaciones y ocupaciones prioritarias. Nadie duda de que alcanzará esa meta.
Lo que algunos ven con recelo, empero, es que por ser un profundo conocedor del sistema político. Interlocutor válido frente a todos los actores y factores del poder. Un excelente operador. Y por estar totalmente comprometido. Con absoluta honestidad y lealtad a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum “lo llame”… para ser parte de su gabinete.
Línea de Fuego
Pablo Gómez Álvarez, legendario. Admirable líder estudiantil del ´68. Luchador durante años por la democracia, es considerado en todos lados hoy como un miserable carnicero de esa forma de gobierno. Con la propuesta de reforma electoral que ha estado fraguando con los demás integrantes de la comisión presidencial del ramo, pasará a la historia como un despreciable traidor… Adán Augusto Lòpez Hernández, reconocen sus más cercanos, está más en riesgo de ser llevado ante la justicia por haber prohijado a La Barredora, que de ser premiado con la embajada de Francia, que con tanto ahínco persigue. Pocos descartan la idea de que sea parte del paquete de narcopolíticos que entregará México a Estados Unidos cuando se agoten las remesas de criminales que les está enviando…La sustitución de la tirana Josefa González Blanco por el tirano Alejandro Gertz Manero en la embajada mexicana de Reino Unido, no resolverá el problema del maltrato de que son víctima los empleados. Ella ejerció su cargo por, y con arrogancia, y seguro le espera otro premio. Él descargará toda su amargura en la ignominia y el olvido…Manolo Jiménez, gobernador de Coahuila, ha perdido el entusiasmo y el ritmo de trabajo que traía. Se le fue la emoción, dicen algunos de sus allegados. Nadie sabe por qué. Pero alertan que su situación podría agravarse por el desempleo que seguro se va a disparar a raíz del despido de casi 2000 trabajadores de una firma automotriz establecida en Ramos Arizpe. Y por algunos “pecadillos”. Ojalá su “experimentado” publirrelacionista que finge trabajar para él, promoviéndose a sí mismo, lo ayude a flotar… La aceptación de la presidenta de la República de que se investigue a Gonzalo López Beltrán por el trágico accidente del Tren Interoceánico, no pasará de la respuesta que dio para salir del paso de una pregunta. Aun así, el tema está muy lejos de caer en el olvido... ¿Un avión Hércules C-130 para trasladar a Estados Unidos a funcionarios mexicanos desde Toluca? ¿Pues cuánto pesan, considerando que esa aeronave es para transportar hasta 20 toneladas?... ¡Qué vergüenza! ¡Qué infamia!, el nombramiento de Franciso Garduño en la SEP, convertida en resumidero… De grata memoria será Guillermo Fonseca Álvarez, ex gobernador de San Luis Potosí quien, en más de nueve décadas de vida, dejó un legado que hablará por sí mismo. De su honorabilidad. Y de la de su familia. q.e.p.d.

