La narrativa del Clásico Nacional no se centró en la victoria amplia del América, ni en la crisis de estas Chivas , que son el peor equipo de la Liga. El tema central ha sido la barrida de Antonio Briseño sobre Giovani dos Santos , que le costó sólo cuatro partidos de suspensión y una disculpa pública al borde de las lágrimas.

La barrida del Pollo no fue de mala leche. Fue por su incapacidad para controlar la intensidad y el ímpetu a la hora de jugar.

Briseño es un defensa que, a través de la garra, ha tratado de cubrir las limitaciones técnicas que tiene. Nos lo ha demostrado a lo largo de su carrera, ya que —a pesar del campeonato del mundo Sub-17 que levantó como capitán— no ha logrado consolidar su carrera, deambulando por Atlas, Tigres, Veracruz y Feirense de Portugal.

Es por eso que esta acción puede ser determinante en su carrera. Las redes sociales no perdonan y le seguirán recordando esta imprudencia que realizó en el máximo escenario del futbol mexicano.

Si había gente que no le gusta el futbol y no conocía al Pollo Briseño , hoy lo conoció como el ‘carnicero’ que le hizo un hoyo a la pierna de un futbolista mediático como Giovani dos Santos.

¡Bienvenidos bienvenidos! A las torpezas y limitaciones técnicas que pueden marcar una carrera.

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