César Silva Márquez y sombras nada más

Élmer Mendoza

Aunque todos los personajes son ansiosos, el autor los lleva paso a paso, justo como corresponde a un novelista que conoce el valor de las tramas exactas

Ciudad Juárez es una ciudad negra y luminosa; la ciudad mexicana más representada en la literatura mexicana contemporánea, y es justo allí donde transcurre la historia de Sombras nada más, de César Silva Márquez, una novela publicada por HarperCollins México, en agosto de 2021. Alrededor de una docena de personajes viven una etapa sin sosiego de su existencia, en una época donde la violencia, el sexo, el alcohol y la madre que los parió, se apoderan de todos los puntos sensibles de estos personajes, donde el centro es Luis Kuriaki, un periodista al que le pasa de todo, y es tan fuerte que jamás se pregunta: ¿Por qué a mí?

César Silva Márquez, por supuesto nació en Ciudad Juárez en 1974, es un narrador paciente que sabe escuchar al lenguaje. Cada palabra, cada párrafo, cada capítulo forman un universo perfecto y palpitante, desarrollado con recuerdos, actualidades y anticipaciones. Aunque todos los personajes son ansiosos, el autor los lleva paso a paso, justo como corresponde a un novelista que conoce el valor de las tramas exactas. Nada de más, nada de menos. En esta novela, Kuriaki sueña que una amiga cercana le manda señales. Incluso despierto escucha ruidos que piensa son de ella. Le cuenta a Rossana, joven periodista que aporta los buenos aromas a la historia, que decide echarle una mano con la ayuda del detective Álvaro Luna. Luego descubren el cadáver de Verónica Mancera, la amiga, asesinada a golpes. Uno de los aciertos de Silva Márquez es que presenta sus personajes a través de acciones. Julio Pastrana, el duro detective del grupo, es el experto en golpear delincuentes de tal manera que los deja marcados para siempre, si no es que los manda al otro mundo; Luna y Mariano Leyva, con la ayuda de dos detectives culichis, resuelven un secuestro, Gándara, es un maldito corrupto. La mamá de Kuriaki les va a caer bien. El frío, es un personaje que se mantiene presente más allá de las calles.

Sombras nada más contiene una parte fantástica. Jorge Negrete establece que los tres grandes de la canción vernácula son Javier Solís, Pedro Infante y él. Negrete recibe extraños mensajes que provocan que Solís sospeche que fue asesinado, lo mismo ocurre con Pedro, que no cree en esa patraña y, claro, cuando los dos mayores han muerto, Solís recibe los mensajes y entra en pánico y en su vida hay sombras nada más. Menciona a dos famosos detectives mexicanos y Filiberto García queda simbolizado por una palabra que se repite, ya la descubrirán. También aparece un mago que se convierte en un personaje bisagra que colabora, casi sin saberlo, para resolver el caso de la mujer asesinada, ¿saben por qué? Por un asunto que tiene que ver con el maltrato intrafamiliar. Las mujeres deberían leer esta novela para atreverse y no permitir que nadie les ponga una mano encima.

Sombras nada más es una novela donde la investigación periodística y la policiaca suman hallazgos, en una ciudad donde “se respira un tufo de guerra y muerte”. Luis Kuriaki no deja nada al azar, incluso queda claro que soñar personas asesinadas es algo más que momentos de angustia. César trabaja aproximaciones dentro de varias tramas, donde la que sobresale necesitará del equipo completo para resolverse. Desde luego, hay un jefe de información fanático de los burritos, un jefe policiaco al que se debe alimentar con billetes de mediana denominación y unos narcos que actúan con total impunidad. Leer Sombras nada más les hará desear un mejor país.

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