“Mi tarea como artista es invitar a la gente a la observación”: Ángel Bobadilla

El apunte

Cuando tenía 19 años, Ángel Bobadilla, decidió dedicarse a pintar. Aunque no era algo nuevo para él porque desde que tiene memoria le llamó la atención todo tipo de arte.

El pintor que ahora vive en Tepoztlán, Morelos, recuerda que a partir de esa edad tomó la decisión de dedicarse a este tipo de arte.

Fue como empezó a comprar el material necesario para pintar y de esta forma también vender sus cuadros.  Asegura que de forma autodidacta comenzó a trabajar y detallar sus materiales.

“Incluso ahora algunos amigos pintores me han preguntado ‘cómo le haces para barnizar un cuadro tan grande´”, reconoce. Este es el mecanismo que le ha ayudado a comprar más materiales para seguir pintando.

“Mi trabajo habla sobre el ser humano, es la materia prima. Yo veo algunas cosas del día a día, de la sociedad y en la pintura trato de reflejarlo”, relata para describir sus obras. “Siempre vas a ver en mi trabajo figuras humanas, pocas veces pinto paisajes o bodegones, animales, etcétera. Todo tiene que ver con la problemática del ser humano y de lo que va viviendo día a día”.

Asegura que él, como pintor, se comprende a sí mismo como persona. “Veo qué cosas pienso y en razón de eso observo la realidad y doy mi punto de vista”.

Recuerda una ocasión en que una persona, quien se dedicaba a la curaduría, lo visitó en su estudio y se detuvo a observar las obras que forman parte de una serie de espaldas. Concluyó que Ángel tenía un problema en el cual refleja no querer ver el rostro a las personas que están dando la espalda.

Ángel rememora esta interpretación como una de las más extrañas que han hecho en cuanto a su obra. Puso el ejemplo de lo que pensaría un fisioterapeuta al ver aquella serie, como un ejemplo de los distintos comentarios que puede haber en el arte.

Por eso asegura: “Mi tarea como artista es también invitar a la gente a la observación”. Ángel Bobadilla creció en Cuautla, Morelos, donde ha también expuesto algunas de sus obras.

Después lo hizo en Cuernavaca, Morelos. Algunas también han sido exhibidas en galerías de las colonias Condesa y Roma, en la Ciudad de México.  

Ha vendido también varios cuadros durante estas exposiciones. Otros de los lugares han sido Querétaro y San Miguel de Allende.

Entre sus principales compradores están personas del interior de la República, extranjeros que vienen de Canadá o Estados Unidos. Incluso vienen cada año y en esas visitas se llevan obras de Ángel.

“Se trabaja para salir a exhibir las piezas pero el hecho de que salgan y se den a conocer fuera del país será inevitable si la pintura es buena, si el artista es sincero consigo mismo, si la obra es auténtica y si tiene un mensaje”, añade el pintor.
 

Comentarios