El jueves pasado fue uno de esos días en que la bancada de Morena en San Lázaro deberá subrayar con amarillo para identificar bien por dónde llegó una iniciativa que aprobaron casi en olla express y que para el viernes en la mañana ya había encontrado muerte civil por la vía de la mañanera.

Lo sucedido con este tema conocido como ‘la cobranza express’ impulsada por el Verde y respaldada por Morena en la Cámara, es una muestra más de cómo el partido que fundó López Obrador sigue siendo un movimiento más que una institución articulada y que en cualquier momento y ante cualquier distracción por parte del Presidente, alguna tribu del movimiento intentará despropósitos como el del jueves.

Habrá que tener claro si la vinculación de negocios verdes fue el motor de lo que terminó en ley, pero eso ya es historia.

Los ánimos se encresparon pasado el mediodía en la Cámara de Diputados cuando sus ‘aliados’ y Morena subieron a la tribuna para proponer una “simple” adición tercera a la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, titulada bajo el genérico e inocente “crédito de nómina con cobranza delegada”.

Conocidos los detalles, resultaba inexplicable y hasta increíble.

Cómo era posible que estos “defensores” de los pobres del país, de la clase trabajadora esforzada y explotada desde siempre por ‘empresarios voraces’ hubiesen empleado su capacidad legislativa para hacer suya una iniciativa con tan singular perfil.

Se propusieron modificaciones a las Leyes Generales de Títulos y Operaciones de Crédito , de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito y de la Ley de Protección de Defensa al Usuario de Servicios Financieros con el objetivo de regular “los créditos de nómina con cobranza delegada”.

Así de simple, ¿pero qué significa exactamente esto? Porque hasta hoy Domingo, es Ley enviada al Senado ya que Morena y su flota con fuero ganó por 237 votos, contra 201 del bloque opositor de PAN, PRI y PRD y 18 abstenciones.

Pues nada, caray, que los empresarios contratantes de sus empleados ‘pueden’ firmar, de acuerdo con esta legislación, un convenio para que las deudas que tienen con las Sociedades Financieras llamadas Sofomes les sean descontados vilmente desde su nómina.

Debe verse que los descuentos convenidos sobre nómina son tan viejos como Matusalem y tendríamos que considerar hasta los cobros domiciliados que cada quien va aceptando, como parte de hacerse la vida más manejable respecto de pagos de gas, luz, servicios de televisión y hasta uso de tags para carreteras de peaje.

Ya se sabe cómo se manejan quienes engañan con la verdad arropada, aunque sea en harapos, como frecuentemente le gusta a Morena mostrar sus iniciativas dizque para ayudar a los necesitados del país, que como son muchos y los quieren adocenados a boca de urna, buscan mantenerlos aclientados con dádivas, becas y leyes que eventualmente habrían de beneficiarlos. O por lo menos eso les hacen sentir.

Pero en esta no hay explicación fácil, sobre todo si fue una concesión a intereses verdes.

Una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofom) se dedica fundamentalmente a dar créditos. Su diferencia con las instituciones bancarias es que éstas además ofrecen servicios de ahorro, seguros, inversiones, mientras que las Sofomes se dedican exclusivamente al otorgamiento de créditos, tanto a personas como a Pequeñas y medianas empresas (Pymes).

Hay que decir que en este momento hay recursos casi de sobra para el crédito bancario. Una reciente declaración del Presidente de la ABM ubica en los haberes de los bancos algo así como 1,300 billones de pesos que pueden prestar al público demandante. Actualmente, la banca informa que solo el 2.3 por ciento de la masa de crédito que tiene entregada a la clientela puede considerarse cartera vencida. Los bancos no tienen problemas de cobranza, ahora.

Pero los bancos no son las Sociedades Financieras de Objetivo Múltiple. Es a estas a las que va dirigido el tema de la cobranza delegada.

Alguien tendrá que explicar en San Lázaro qué parientes o amigos tienen en alguna Sofom, o en cuáles de ellas podrían tener sociedad, para haberse atrevido a impulsar por la vía exprés una inocente adición a diversas legislaciones a fin de hacerles expedita la vida de cobranza a los empresarios de las Sofomes, lo cual está bien, pero sin recargarse excesivamente sobre la depauperada clase trabajadora del país.

O sobre las Pymes , que como se sabe ampliamente, son las grandes creadoras de empleos en el país al generar aproximadamente el 80 por ciento de los puestos de trabajo en empresas que no tienen más de 10 empleados.

Mi abuela habría dicho que está bien el encaje, pero no tan ancho.

Simulando, como en tantas cosas, los dos argumentos que esgrimieron los de la mayoría simple en San Lázaro,

dijeron haber impulsado esto por dos motivos fundamentalmente:

Primero, porque las Sofomes, con otras exigencias de garantías que los bancos para el otorgamiento crediticio, abrirían con esta adición legal una vía preferente para que trabajadores pudiesen acceder a este origen de financiamiento.

Y Segundo, argumentaron que esta Ley que votaron y aprobaron ayudaría a regular la actividad de las Sofomes en México , porque hay consciencia de que estas sociedades financieras son en ocasiones algo muy cercano al agio al llegar a cobrar intereses superiores al 90 por ciento.

En respuesta al primer argumento, está la realidad de llamado Instituto Fonacot que aproxima el financiamiento para menaje de los asalariados mexicanos.

¿Y para qué está Segalmex, que se supone existe para surtir alimentos, leche, a precios populares? Para eso asimiló bajo su paraguas a Conasupo, Liconsa y Diconsa. Eso, sin tomar en cuenta las buenas explicaciones que debe estar armando para responder a la Auditoría Superior de la Federación por ‘observaciones’ de la cuenta pública del año pasado.

Y si de vivienda se trata, pues está el Infonavit , el Fovissste, el Isssfam y mecanismos que tienen diversos Estados de la República.

En cuanto al segundo argumento, la pregunta es: si se trata de regular con eficiencia a las Sofomes, ¿esto tiene que ser en detrimento de los haberes patrimoniales de los trabajadores, de lo que llevan a sus casas para el sustento de sus familias?

¿Entonces esta adición a la ley iría en el sentido de sojuzgar más a los de por sí depauperados miembros de la clase trabajadora del país, tan solo para “regular” mejor a las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple?

Los de Morena y sus verdes y petitas se quedaron sin argumentos, pero no sin votos y por la vía de su mayoría simple conjuntaron a 237 voluntades que afirmativamente manifestaron estar de acuerdo en que las mencionadas Sofomes puedan cobrar a lo chino por adelantado y sobre la nómina para saldar lo que los trabajadores adeudan.

Otra de las ridiculeces que subieron a argumentar, si es que eso es un argumento, fue que la Cobranza Delegada solo se haría mediante un convenio que el patrón firmara bilateralmente con el trabajador.

¡Qué infamia!... ¿Se imaginan un trabajador de cierta antigüedad que es llamado a la sección de recursos humanos de su empresa para notificarle que para continuar trabajando ahí deben firmar un acuerdo de Cobranza Delegada de ahí en adelante?

¿Y se imaginan a un trabajador , joven o de cierta edad, que al ser contratado en su primer empleo le digan que es indispensable para firmar el contrato que también signe el convenio en que manifiesta estar de acuerdo con la cobranza delegada?

Ofende hasta al sentido común, el menos común de los sentidos.

Pero si el Quijote le dijo a Sancho que habían topado con la Iglesia, los Morenos y aliados de San Lázaro toparon con su líder moral, que antes de 24 horas y desde el Salón de la Tesorería y en cadena nacional mandó directo a las llamas del infierno las ocurrencias en San Lázaro.

En la ‘mañanera’ del viernes un reportero que no es de la primera fila de los selectos de Jesús le preguntó al Presidente su opinión sobre este asunto que apenas unas 17 horas antes sus correligionarios Jacobinos y verdes habían aprobado en San Lázaro.

El batazo de López Obrador macaneó la bola fuera del estadio. El Presidente no ordenó nada, pero criticó acremente la ley votada en San Lázaro y por bajo le envió un mensaje a Monreal para que al llegar al Senado pasaran la minuta de la colegisladora por la trituradora o por el cajón más profundo que tenga Ricardo en el sótano de Reforma y Madrid.

El propio Monreal declaró durante el día que esa minuta dormirá el sueño de los justos en el Limbo.

Y la advertencia a los promotores de la Ley … “la voy a vetar”.

Ante eso, ¿para qué hablar?

Les deseo un gran día de sol.


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FB Eduardo Arvizu Marin
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