Bara, Bara, a Cuánto la Embajada o el Consulado

Eduardo Arvizu

Que López Obrador haya decidido usar la entrega de Embajadas y Consulados del Servicio Exterior Mexicano para hacer política de toma y daca, quid pro quo dicen los culteranos, no es nada nuevo.

El PRIAN lo hizo siempre, como estímulo, premio y hasta como castigo.

La novedad con la 4T es que alguien convenció al Presidente, porque en el reino de sus diarias ocurrencias no le asistieron las musas, que las designaciones en Embajadas y Consulados cómodos y prestigiosos podían ser usadas en este preciso momento para deturpar y zapar a un bloque opositor que le inflama el hígado cada vez que de ellos se acuerda.

Vamos, no solo saciar el hambre y sed de revancha a sus seguidores y adornar de oropeles a sus siempre revestidos de percal, dejándolos ganar como en sueños dólares o Euros, sino además disparar a la línea de flotación de los partidos que todavía tratan de hacer oposición a la grotesca 4t.

¡Bingo!. Ni en consultas con Lázaro se le hubiese cruzado. Mucho menos en sus continuas escuchas cuasihistóricas que se receta a mañana tarde y noche.

Hasta hoy, el PRI y el PAN habían usado los envíos a nuestras Embajadas y Consulados para premiar a sus leales, anular a los que querían lejos y castigar con el destierro a quienes simplemente no deseaban cerca.

La diferencia fundamental del pasado con lo que ahora intenta López Obrador es que, con la designación de Embajadores y Cónsules, busca mermar los ánimos de bloque de los principales partidos que se le oponen, particularmente en el Congreso de los Diputados en San Lázaro.

Esto comenzó en una reciente gira por Sinaloa. Amlo hizo público que en cuanto termine su Gobierno en la entidad, el empresario quasipriísta Quirino Ordaz será designado como Embajador ante España, uno de los cuatro destinos más deseados por todos los miembros del carrera del Servicio Exterior Mexicano.

Sin superar la cara de what entre Tirios y Troyanos, extraoficialmente se supo que dentro de los planes obradoristas también está Claudia Pavlovich para ser instalada en el cómodo Consulado General en la mediterránea Barcelona, ahí donde en su puerto hay una estatua de Colón que en lo alto de una columna mira y señala al mar, sin que a nadie se le haya ocurrido sustituirla con un bailador de sardanas Catalanas.

Y sin dar tiempo a que la comentocracia se recuperara, en gira por su muy, muy, concurrido Nayarit el súbito amor por la tierra del Nayar lo llevó a anunciar que el Gobernador saliente, el empresario Antonio Echevarría, será integrado a su gobierno en una posición que por el momento se reservó.

También extraoficial, se ha extendido la especie de que el reciente exgobernador priísta de Tlaxcala, Marco Mena, tiene su retratito en la cartera de López Obrador, calentando el billete de 200 pesos que el Presidente lleva por si se ofrece tomar una tuba, tepache o un chilate en las carreteras de México.

Tres priístas y un panista. Demasiado para ser casual.

AQUÍ ESTAMOS: DIPLOMÁTICOS

Este panorama provoca hasta el momento al menos tres distintas reacciones. Primero, el polvo que el ventarrón levanta; segundo, los cálculos de la renta política que la actual administración espera ingresar con la venta de Embajadas y Consulados; y, tercera el discreto movimiento, pero expresión pública al fin, de los Diplomáticos de Carrera que de manera inusual hicieron público un comunicado en el que rechazan este utilitarismo lastimoso y ramplón.

Nuestros Diplomáticos dicen que los de este Gobierno gritaron por todas las banquetas que no son iguales, pero para efectos de su vida profesional la 4T les está resultando diferente para peor, mucho peor.

“Aquí estamos”, dicen los Diplomáticos Mexicanos ante la infamia que atestiguan.

Tienen que tragarse que López Obrador emplee el terreno diplomático, sobre el que se disciplinan y en fila se forman, para que terminen vendiendo sus plazas a los partidos políticos en un intento, que parece será vano, de adocenar a la oposición por la vía del obsequio de cargos de Embajador, Cónsul o la alta nómina gubernamental.

Mientras Amlo distribuye nombramientos en el Servicio Exterior como moneda de cambio, están esperando que los envíen a algún sitio del mundo una docena de Embajadores de Carrera que comenzaron hace no menos de 20 años trabajando y estudiando para ascender en la carrera escalafonaria hasta el rango de Embajador.

Discretos por tradición y también por temor a las represalias, los Diplomáticos de Carrera están altamente descontentos y la difusión del comunicado es una excepción notable. No harán ninguna otra declaración por ahora, pero lo de Ordaz y compañía los tiene muy inconformes. Movimiento interno hay y mucho. Marcelo Ebrard lo sabe.

El Servicio Exterior Mexicano tiene 80 Embajadas, 67 Consulados Generales y de Carrera y 3 Oficinas de Enlace. La SRE tiene registrados 1,147 miembros del Servicio en sus dos ramas: la Diplomática Consular y la Técnica Administrativa- Gente como ellos son los que tienen que quedarse callados y en apariencia inmutables viendo cómo se entregan a manera de mercancía los destinos para los cuales se han preparado durante largos años.

Este outlet de Embajadas y Consulados le reportará a López Obrador votos en el Congreso?.

BUSCAN DESMADRAR LA COALICIÓN

Jesús Zambrano fue determinante en una entrevista radiofónica. “Lo que busca López Obrador es desmadrar la coalición, pero no le va a salir…”

Habrá que decir que el único Gobernador del partido del sol que está por salir es Silvano Aureoles. Así es que Zambrano tiene poco qué reclamar porque no les van a ofrecer nada, pero como quiera que sea salió a calificar la repartición obradorista de Embajadas como un atentado directo a la Coalición PAN-PRI-PRD.

Mientras vemos si este “moche” en especie le reporta los dividendos que López Obrador espera, por lo pronto ya tuvo un primer triunfo que vale la pena observar.

Las dirigencias del PRI y el PAN ya salieron con diversos posicionamientos dirigidos a sus gobernadores salientes:

En el caso de las advertencias que salió a proferir Alejandro ‘Alito’ Moreno Cárdenas contra Ordaz, ya le deben haber partido los labios al exgobernador por tanta risa.

El Presidente del PRI le amenazó con la expulsión si no tramitaba un permiso ante el Consejo Político Nacional priísta. La respuesta de Quirino no pudo ser más decepcionante para ‘Alito’: ni miembro del partido se siente y le da lo mismo si lo expulsan.

Y en el caso de Antonio Echevarría, empresario Nayarita hijo de papi empresario y también exgobernador, salió a flote el verdadero y escaso nivel político de Marko Cortés.

Hay un antecedente. Echevarría impidió que Marko nombrara a los candidatos a diversos puestos de elección popular del Estado el 6 de Junio. El Gobernador puso a los suyos y así le fue… entregó hasta al Alcaldía de la Capital. Pero ese fue el punto de quiebre entre los dos.

A partir de eso, Echevarría mandó al demonio a Marko con sus amagos y dijo que ni miembro es del PAN, por lo que se puede ir lo más lejos que pueda.

Los tres Estados, Sinaloa, Sonora y Nayarit tienen un factor común: la descarada, obscena, intervención del crimen organizado en la elección del 6 de Junio. Y los tres gobernadores salientes calladitos se ven más bonitos. Ni con el pétalo de una duda mancillaron las victorias morenistas.

Las Embajadas y Consulados son la moneda con la que Amlo les paga su silencio?

Les deseo un gran día de sol.
 

Twitter @undatosrarvizu
FB Eduardo Arvizu Marín
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