Prioridades para 2021

Editorial EL UNIVERSAL

Editorial

En un mes la Secretaría de Hacienda tiene que presentar por ley el Paquete Económico para 2021. De lo que ahí se plantee dependerá en buena medida que la economía recupere algo de lo mucho que perderá este año como consecuencia de la parálisis que ha dejado la pandemia por el coronavirus. ¿Qué sectores serán prioritarios? ¿Cuáles dejarían de serlo?

Este 2020, todavía con más de cuatro meses por delante, deja varias e importantes lecciones. Probablemente la más fundamental es el grave riesgo de disminuir el gasto para el sistema de salud. La llegada del coronavirus sorprendió a personal y a hospitales del sector salud sin el equipo adecuado para hacer frente a los casos más graves. Además de que todavía hay numerosas quejas por la falta de medicamentos. Este es un rubro en el que no deberían regatearse los recursos.

Otro hecho indiscutible es que Petróleos Mexicanos se ha convertido en un pesado elefante que no rinde frutos. Miles de millones de pesos se han inyectado a la empresa petrolera, aunque sus operaciones hasta ahora solo arrojan pérdidas. En los primeros seis meses sumó pérdidas netas por 606 mil 588 millones de pesos, principalmente por menores precios del petróleo de exportación y por la caída en ventas. Mientras más dure la pandemia, mayor será la falta de liquidez, lo cual afectaría de manera “significativa” su operación y sus finanzas, reconoce Pemex. ¿La construcción de una nueva refinería aún debe ser preponderante?

En este momento la industria aeronáutica es una de las más afectadas por el freno de la vida económica y la incertidumbre de cuánto tiempo tendrá que transcurrir antes de que los viajes internacionales recuperen la dinámica que tenían antes del inicio de la emergencia sanitaria. ¿Tendría sentido continuar con la misma celeridad las obras en el aeropuerto de Santa Lucía?

En la Secretaría de Hacienda perciben áreas de oportunidad para aumentar la recaudación. Consideran que ante de empezar a subir impuestos, producto de una reforma fiscal, hay que abatir la gran evasión fiscal.

Configurar el gasto público del año próximo conlleva una enorme responsabilidad para la dependencia. Debido a los compromisos en educación, salud y seguridad, además del pago pensiones, el margen de maniobra siempre es limitado, por lo que en esta ocasión —en un ambiente de economía en crisis— las decisiones deben darse de manera pragmática, sin tintes ideológicos y sin pretender obtener beneficio político de un año electoral. Lo que al principio de año era prioritario podría no serlo para 2021. Por ahora, lo más importante tendría que ser cuidar el bolsillo de las mayorías.

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