Los otros vulnerables

Editorial EL UNIVERSAL

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En la Ciudad de México el sábado pasado falleció un policía como consecuencia del coronavirus. En la Secretaría de Seguridad Ciudadana hay nueve oficiales confirmados con la enfermedad y otros 59 sospechosos de portar el virus. ¿Se les brindó la protección adecuada? ¿Hay protocolos para que desempeñen su actividad cotidiana en el marco de la emergencia sanitaria? ¿Qué pasaría si la seguridad de la ciudad comienza a resentir la falta de personal por elementos que contraigan el coronavirus?

Hasta hace una semana el Departamento de Policía de la ciudad de Nueva York reportaba casi 1,200 policías infectados de coronavirus y 5 mil 200 más fuera de servicio por motivos de salud, lo que equivale a 15% del total de sus elementos.

Más allá de personal médico y de enfermería, que están cara a cara con el virus, poco se ha dicho de aquellas personas que no pueden acatar el confinamiento social por realizar una labor esencial, que corren un mayor riesgo al desempeñar su función en la vía pública y además tienen contacto con decenas de personas. Se trata generalmente de policías, empleados de limpia, personal del transporte público o, en la capital del país, de expendedores de boletos en el Metro.

Desde el interior de la corporación policiaca local hay reclamos para que les otorguen mayores medidas de protección. Gran parte de ellos realizan recorridos por las calles o están asignados a estaciones del Metro, hospitales o supermercados, lugares donde aún hay presencia de capitalinos.

Este diario publica hoy el testimonio de un policía que señala que apenas están limpiando y repartiendo cubrebocas y guantes, “pero no alcanzan para todos”.

Autoridades de salud nacionales e internacionales han insistido en que diabéticos, hipertensos, personas con sobrepeso, adultos mayores y fumadores son quienes corren mayor riesgo de que su salud se agrave en caso de contraer el Covid-19, pero escasa atención se ha dado a quienes desempeñan una labor en la vía pública.

La autoridad destaca el “sacrificio” y “responsabilidad” de los policías. Ante esta situación de emergencia hace falta que el reconocimiento se traduzca también en otorgarles protección ante el elevado nivel de contagio. Debido a la crisis en salud, ni la ciudad o el país pueden permitirse el funcionamiento mermado por un descuido. Más vale prevenir.

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