El primer frente de batalla

Editorial EL UNIVERSAL

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En México el grueso de los casos confirmados de coronavirus se encuentra en la capital del país y en el Estado de México (el de mayor población), así como en Jalisco y en Nuevo León, las dos entidades que albergan a la segunda y tercera ciudades más pobladas. Hasta el corte de ayer, Tlaxcala aún no registra ningún caso y hace 48 horas Campeche y Michoacán también se encontraban en esa categoría.

En el mapa que muestra el panorama nacional de avance del virus, predomina el amarillo, estados con entre 1 y 5 casos positivos. Los tonos naranja y rojo coinciden con las regiones más pobladas.

En Estados Unidos, la emergencia se presenta en Nueva York, la metrópoli con más habitantes, y en Los Ángeles, la segunda ciudad estadounidense más poblada. En España, los casos se acumulan en Madrid, la capital y también la de mayor población.

Por la simple razón de que las grandes ciudades registran una alta densidad demográfica (millones de personas viviendo en un pequeño territorio), la explosión de casos es lógica; por ese motivo las medidas de distanciamiento social que pongan en marcha serán clave para contener al coronavirus. La contención que se alcance en esas ciudades se reflejará en una disminución de los casos a nivel nacional.

En la Ciudad de México la jefatura de gobierno anunció ayer que desde hoy y durante cuatro semanas estarán cerrados todos los bares, centros nocturnos, museos, baños de vapor, gimnasios, cines, teatros, deportivos, zoológicos y eventos masivos en iglesias católicas. El personal de las oficinas públicas en el gobierno local y en las alcaldías también tendrá una disminución hasta de 50 por ciento.

¿Se tomó a tiempo la medida? La respuesta solo se conocerá hasta que se levanten las medidas de distanciamiento social y se haga una evaluación del saldo que haya dejado la pandemia.

La responsabilidad que tienen las grandes urbes es de agotar sus recursos para evitar una propagación más amplia, cerciorarse de que los establecimientos acaten las medidas adoptadas y de brindar atención médica a quienes lo requieran.

El freno a la expansión del coronavirus dependerá mucho de las acciones que emprendan los gobiernos centrales, pero alcaldes y gobernadores tienen también el poder de atenuar los casos. Así ha sido en Estados Unidos, por ejemplo, y en Nuevo León y Jalisco, aquí en México.

Para millones de ciudadanos, la primera autoridad es un alcalde antes que el gobierno federal. No hay que olvidarlo.

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