Covid-19: cálculo fallido

Editorial EL UNIVERSAL

Todo indica que en el gobierno las estimaciones que se hicieron de cómo impactaría el Covid-19 en México, en general previeron de manera muy positiva o superficial los efectos de la pandemia, hasta que lamentablemente la situación comenzó a dar señales de haber empezado a desbordarse y sin visos de ceder por todavía un largo tiempo.

Como ejemplo, sirve una guía editada por Petróleos Mexicanos a modo de plan de acción ante el impacto del Covid-19 entre su plantilla laboral, en el que la petrolera calculaba que sin medidas apropiadas y en el peor de los escenarios, poco más de mil contagiados y una cifra fatal de unos 40 trabajadores fallecidos sería el costo que la paraestatal habría de enfrentar tras el paso de la pandemia.

Sin embargo, la realidad desbordó incluso las estimaciones más pesimistas ahí expresadas, y con un horizonte en el que todavía se ve lejos el fin de la pandemia y en el que aún se está en la cresta de la curva de contagios, el número actual de contagios triplicó el originalmente calculado, mientras que el de defunciones proyectadas entre trabajadores está a punto de cuadruplicarse, solo considerando a los que están en activo.

Sin embargo, la población laboral de la empresa considera no solo trabajadores en activo, sino además a jubilados y familiares, los cuales por sí solos están en una relación de 2.5 muertos por cada empleado de Pemex fenecido, para un gran total de 541 defunciones. Por eso es que el desborde de la estimación más pesimista de Pemex respecto al número de trabajadores integrantes de la paraestatal que resultarían muertos a causa del Covid-19, es muestra de que se desestimó la fuerza real con que pegaría la pandemia en México.

Ojalá que hacia adelante se consideren propuestas como las que hace Felicia Marie Knaul, directora del proyecto del Observatorio Covid-19 de la Universidad de Miami, para que ante la inminencia de una reapertura de actividades en Latinoamérica, se conjuren al máximo la posibilidad de rebrotes.

Entre sus recomendaciones están la de continuar con acciones preventivas básicas como el uso de cubrebocas obligatorio a toda la población, mantenimiento del distanciamiento físico y lavado frecuente de manos, mientras que a las autoridades sanitarias sugiere la aplicación masiva de pruebas y el rastreo y seguimiento médico de los casos confirmados, así como a largo plazo la reforma del sistema de salud en su conjunto.

Es por ello prudente que el gobierno deje de emitir mensajes contradictorios en los que se asegura que la pandemia ha sido domada y que pudieran echar por tierra todos los esfuerzos efectuados por la sociedad mexicana y hacer infructuosos los sacrificios a las que se sometió durante meses.

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