2026 comenzó sacando chispas. El actual mandatario de los EE. UU. mostró su verdadero rostro, al igual que varios funcionarios de su círculo cercano. No dudan en acusar de “terrorista” a cualquiera que no opine como ellos. Esta política de mano dura no sólo es internacional sino local. La intervención en Venezuela y las amenazas de intervenir en Irán, en Groenlandia e incluso en México muestran que el tema geopolítico será uno de los más relevantes e importantes en los meses venideros. Tal vez las aguas vuelvan a calmarse hasta el fin del mandato del actual Gobierno de nuestro vecino del Norte.

2025 no fue un bueno. Hay muy pocas cosas positivas que se puedan señalar de dicho año. La expectativa era que el año que comienza fuese mejor, pero comenzamos con el pie izquierdo. Las cosas no parecen mejorar ni en el terreno político, económico ni ambiental, así es que prepararse para un año que puede ser más complejo que el anterior.

No logro entender que articulistas e intelectuales aplaudan la intervención de los EE. UU. en Venezuela, o para efectos prácticos en cualquier lugar del mundo. En México algunos personajes públicos se pronunciaron a favor de que se aplicara la misma medicina en México. No lo entiendo. Este debate, sin embargo, no es reciente: Maximiliano de Habsburgo fue traído a México por un grupo de personas que creían que no éramos capaces de gobernarnos a nosotros mismos. Esto mismo ocurre en algunas universidades públicas cuando parte de la comunidad académica prefiere la presencia de un administrador enviado desde rectoría, que uno surgido de la propia institución.

Parte del proceso de madurez política consiste en tomar decisiones que, de antemano, no se puede saber si están o no en el camino correcto o en todo caso, si darán los resultados esperados. Pero las sociedades, o los países, tienen que tomar decisiones y aprender de los errores cometidos. Si los resultados no son los esperados, se debe enmendar el camino. Pero esa es una decisión que corresponde tomar a la colectividad de un país, sin intervención de otro. De ningún modo permitiría que el vecino entre a mi casa a dictar cómo se debe administrar.

La política exterior de los Estados Unidos se ha convertido en un riesgo para el mundo entero. Los impactos ahora son notorios. No sólo es la intervención militar, sino también la económica. Esto ya se ha visto en los aranceles cobrados al resto del mundo y al retiro de financiamiento del país de las barras y las estrellas a instituciones internacionales. Por lo tanto, hay que estar atento a las decisiones que se tomen allende el Norte de nuestras fronteras.

Debemos mirar hacia fuera. Pero sin perder de vista lo que ocurre en casa. Parte del problema de la intervención en Venezuela obedeció a una persona que se enquistó en el poder. Mala señal. Lo mismo ocurre con los presos políticos, que se diga lo que se diga, no hay punto de comparación en esta materia entre México y otros países. Pero una pésima señal es la de la inseguridad y la del crimen organizado. Durante décadas no hemos hecho nuestra tarea. El problema de ningún modo es reciente. Si visitáramos las hemerotecas y revisáramos las secciones de delincuencia, corrupción y complicidades de las diversas fuerzas armadas con el crimen organizado, nos daríamos cuenta de que se trata de la misma obra, pero con diferentes actores.

Limpiemos la casa. Eso nos toca a todos. Podemos empezar con medidas pequeñas, pero que sumadas pueden tener un fuerte impacto, como respetar las señales de tránsito, no endeudarnos excesivamente, disponer de los residuos sólidos adecuadamente, respetar la opinión de los demás, entre otras medidas que no sólo son una muestra de civismo, sino de actos que podrían evitar que la inseguridad sirva de pretexto para una posible intervención de los EE. UU. en nuestro país.

***

El patético show presentado por la Premio Nobel de la Paz 2025 podría servir como antesala para que estos galardones sean entregados a quienes realmente han traído beneficio a parte de la humanidad. No sólo es el de la paz, se requiere revisar otros, como el de Economía, para asegurarse de que los ganadores auténticamente hayan contribuido a un mejor mundo, tanto en el terreno de la paz, como en el económico.

Docente de la maestría en Economía, FES-Aragón-UNAM

Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.

Comentarios