El 51.3% de los 2 mil 940 estudiantes que fueron consultados y que cursan el bachillerato en las escuelas de la UNAM, manifiestan que asisten rara vez o de vez en cuando a un evento cultural programado; lo que lleva a la conclusión de que la oferta cultural de las instituciones no es parte de su rutina, sino un interés ocasional. Ese y otros hallazgos emergen del estudio socioantropológico “Cultura, ¿qué es, dónde vive y cómo se consume?”, realizado por la Cátedra Internacional Inés Amor en Gestión y Políticas Culturales, de CulturaUNAM, en colaboración con la Escuela Nacional Preparatoria (ENP), el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) y Fundación UNAM AC. Este análisis sobre la relación de la comunidad estudiantil de bachillerato con la cultura, que la semana pasada dio a conocer CulturaUNAM, muestra que para esta generación el ámbito digital no es una herramienta, sino un territorio de expresión en sí mismo. Ese reto para la Máxima Casa de Estudios, se suma otro de los muchos que se desprenden del estudio, por ejemplo que los estudiantes no quieren proyectos culturales impuestos a través de una agenda, buscan acompañar los procesos que emergen de la propia comunidad estudiantil, porque la realidad es que para los estudiantes, según el estudio, la oferta cultural les parece lejana a sus intereses debido a los formatos “institucionalizados” y a su acceso “restringido o elitista”; y también señalan que la cultura no está en los espacios cerrados como bibliotecas, teatros y salas de concierto, sino en los pasillos, en redes sociales, memes, grupos de WhatsApp y en las intervenciones gráficas. Los resultados del estudio son reveladores, lo que lleva a que los retos para la institución sean enormes. (Escríbanos a columnacrimenycastigo@gmail.com)

