Bien dicen que las acciones valen más que mil palabras y la gestión de la política científica de la 4T es un gran ejemplo de ese dicho. Después de tres años, la Organización Mundial de la Salud declaró el fin de la emergencia por el Covid-19. Justo dos días antes, México anunció que la esperada vacuna Patria estaba lista y que se usaría como refuerzo… pues los mexicanos ya habíamos sido vacunados con lo que desarrollaron laboratorios de otros países. Pero ¿qué estuvo haciendo el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación durante todo ese tiempo? Queda claro que no estaba haciendo ni mucha ciencia ni mucha tecnología ni mucho menos innovación, sino que estuvo enfrascado en la aprobación de una ley que su propia comunidad ha tachado de retrógrada, centralista y más. Además, su directora, María Elena Álvarez-Buylla, tenía tanto tiempo libre que asumió el rol de vocera segunda del presidente Andrés Manuel López Obrador, porque está muy activa en sus redes, difundiendo cada paso que da el mandatario.
Propaganda escénica de Alejandra Frausto
En días recientes se pudo ver a la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, compartiendo, desde su cuenta de Twitter el cartel de El juicio final, obra descrita en sus promocionales como “cotorreo teatral” en el que participan Jesusa Rodríguez, “El Fisgón” y Monero Hernández, entre otros protagonistas de la vida cultural a los que la balanza se les va de lado cada que los reflectores los alumbran. La obra, de entrada libre, se presentó en la cancha de tenis del Centro Cultural Los Pinos el 7 de mayo. Su argumento, nos cuentan, se basó en destripar a las principales figuras de la oposición o que han sido puestas en el ojo público gracias al gobierno actual. En Twitter, los comentarios no se hicieron esperar: se criticó la propaganda y el cinismo de la publicación. Ojalá que la cuenta institucional de verdad fuera un espacio para la pluralidad y la difusión de todas las voces. Antes de hacer cosas que se mueven en la cuerda floja de la adulación a la 4T, sería mejor guardar silencio. Escribanos a columnacrimenycastigo@gmail.com

