El asesinato de Maximiliano Corrales, coreógrafo egresado de la Escuela Profesional de Danza de Mazatlán y miembro de la Compañía Danza Joven de Sinaloa cimbró en las últimas semanas al mundo de la danza. Maximiliano perdió la vida a los 27 años, víctima de la violencia extrema en el país; atrás quedaron recuerdos y una trayectoria que tenía un largo camino por delante. En redes sociales surgió el hashtag #JusticiaParaMaximilianoCorrales y Delfos, claro, se ha unido a la protesta en la que se exigen pruebas concretas: resultados de la autopsia, grabaciones de seguridad y carpetas de investigación. El objetivo es no permitir que el homicidio de Maximiliano quede en la impunidad ni que sea una cifra más. Nos cuentan que la comunidad artística está conmocionada y que, de no haber resultados, la protesta escalará a instancias internacionales. Frente al gobierno de Sinaloa y el fiscal hay una exigencia: detener a los asesinos de Maximiliano y aplicar justicia pronto. ¿Estarán a la altura?
La revista Science se suma a la crítica contra la Ley de Ciencia
Ante el apuro del Senado por aprobar la Ley General en Materia de Humanidades, Ciencia y Tecnologías e Innovación, y después de una fallida protesta por parte de la oposición, parece que es cuestión de tiempo para que la ley sea publicada por la Gaceta Oficial de la Federación, independientemente de si se impugna a través de amparo. En un clima de incertidumbre, colectivos de científicos se sumaron ayer a un paro de labores; instituciones como el CIDE, el Instituto de Ciencias Genómicas y la Facultad de Ingeniería de la UNAM, entre otras, protestaron por los preocupantes hechos. Ayer también la revista Science publicó un artículo que da cuenta de lo apresurada, frenética y controvertida que fue la votación del Senado, y recopila voces que expresan las problemáticas que aquí ya le hemos contado. Qué paradoja, por fin se habla en el extranjero de la ciencia mexicana, pero no positivamente. Escribanos a columnacrimenycastigo@gmail.com

