Ing. Héctor Lases Mina
Coordinador del Comité de Infraestructura del Transporte
Colegio de Ingenieros Civiles de México, A. C.
México es uno de los países que tienen los sistemas de infraestructura del transporte más amplios del mundo; son casi 500,000 km, entre caminos no pavimentados y pavimentados, brechas, carreteras, autopistas… y más de 24,000 km de vías férreas. Además, tenemos un sistema aeroportuario con cerca de 80 aeropuertos y contamos con 13 puertos marítimos muy importantes.
Lo mismo sucede en algunas de las grandes metrópolis del país. Tenemos sistemas de transporte público muy grandes, con muchas unidades, tanto concesionadas como de transporte público masivo; tal el caso de la Ciudad de México con el metro, el Metro bus y sistemas alimentadores.
El problema es el estado que guarda esa infraestructura que en su gran mayoría presenta un mantenimiento deficiente y mala operación, y para enfrentar esta situación es importante reconocer que, siendo limitados los recursos públicos –no solamente en México, sino en todo el mundo– para el mantenimiento y operación, y también para la construcción de nueva infraestructura, deben incentivarse los esquemas de participación privada y público privada y el mejor costo-beneficio para la sociedad, con reglas claras que garanticen el cumplimiento de la calidad, los tiempos de ejecución de los proyectos y el costo de los mismos, mediante la asociación entre el sector público y el empresarial con acuerdos en los que las partes involucradas (sociedad, empresas y gobierno) queden satisfechas.
En ese desarrollo a lo largo del tiempo el esquema fue principalmente de obra pública. Sin embargo, la falta de planeación adecuada genera que las obras en muchos casos, en el pasado y en la actualidad, no den el servicio que deberían dar o por una planeación deficiente o por falta de mantenimiento e inclusive por mala operación de la misma.
En el área carretera son evidentes las principales autopistas, pero hay muchos poblados que no están conectados, y sin duda hay que conectarlos, sobre todo desde las comunidades a las cabeceras municipales. Debe ser un trabajo interinstitucional que se haga desde los municipios con intervención de los estados y la federación. En muchos casos, esa infraestructura no es rentable económicamente por distintas razones, es aquí en donde corresponde al gobierno, en sus tres niveles, atender las necesidades de comunicación, mediante esquemas de obra pública.
Además del factor económico-financiero lo primero es una planeación a largo plazo, una eficiente gestión de los activos que aseguren además una eficiente operación, mantenimiento y reconstrucción. En el caso ferroviario se necesita un proceso de actualización importante; la ampliación del uso del sistema ferroviario de carga como de pasajeros, es vital, pues con ella las carreteras dejan de deteriorarse, especialmente por la sobre carga de los equipos de autotransporte federal, y se reducen drásticamente los accidentes.
Los puertos son también un sector fundamental, en el ámbito nacional y en el internacional: el 80% de las mercancías del mundo se mueve a través de los puertos.
En el caso de México, el cabotaje tiene un uso muy limitado. No se utiliza, siendo que este nos permitiría mover mercancías a lo largo de 11,000 km de nuestros litorales. Por otro lado, ninguno de los puertos que tenemos en México está entre los más grandes del
mundo. Ahora Veracruz es el que está incrementando su capacidad y, aunque va a ser de los más importantes en nuestro país, no va a llegar a estar entre ninguno de los más grandes del mundo, a pesar de que México es la economía número 15 a nivel global.
Debemos incrementar de manera importante el mantenimiento, el dragado, el mejoramiento de las condiciones, la innovación tecnológica en los puertos para poder recibir barcos Post Panamax. En México solo Veracruz y Manzanillo pueden recibir embarcaciones tipo Post Panamax. Las Administraciones Portuarias Integrales (API) son un excelente esquema mediante el cual se hace la concesión del área de tierra de los puertos a diferentes concesionarios dependiendo del tipo de carga que mueven. Es una opción que debe reforzarse con una legislación que garantice, tanto al Estado como al sector privado, el cumplimiento de sus objetivos comerciales y de seguridad jurídica.
En el sector aeroportuario hace 10 años se iniciaron a la par dos aeropuertos muy similares en el mundo: el NAICM en México y otro en Estambul en Turquía. Se iniciaron los dos aeropuertos, de alcances muy similares, para recibir aviones con 127 slots cada uno, para dar un servicio a hasta 80 millones de pasajeros al año. En México se tomó la decisión de cancelarlo; el de Turquía se concluyó y ahora están en un proyecto de expansión para aumentar su capacidad en un 50% más y permitió a Turquía pasar al 4º lugar mundial en Turismo. Debemos ser muy cuidadosos y permitir que la infraestructura de transporte sea perfectamente planeada, con una visión de largo plazo.
En esa línea de pensamiento, el Colegio de Ingenieros Civiles de México impulsó el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI México) en la que al día de hoy están integradas 10 asociaciones civiles y gremiales para cumplir con el objetivo de desarrollar y proponer al gobierno federal y al poder legislativo principalmente, políticas públicas de largo plazo, a 30, 40 y 50 años, que además deben ser dinámicas y deben estar actualizándose constantemente para que los proyectos de infraestructura que se hagan en este país sean realmente de largo plazo y no sigamos con la idea de que el largo plazo son seis años.
Es imprescindible invertir en planeación, en educación e innovación para el desarrollo de infraestructura. En torno a estos tres puntos es fundamental tomar en cuenta la inclusión: debemos cubrir los puestos que requerimos en todos los proyectos con los hombres y las mujeres más capacitados.
En cuanto a las nuevas tecnologías, que se superan día a día, si no es que en cuestión de horas, son instrumentos valiosos, pero útiles y efectivos siempre y cuando no se olvide que son instrumentos que deben ser manejados por personas especializadas. De nada nos sirve que se utilicen programas para hacer cálculos en la computadora de manera fenomenal, si no se saben los principios básicos de la ingeniería en todas sus especialidades.
La sostenibilidad de los proyectos de Infraestructura del Transporte se hace un tema medular hoy en día, por lo que es fundamental tomar en cuenta primero a la sociedad y en seguida el tema ambiental, que es oportuno decirlo están íntimamente relacionados, sin duda alguna es un asunto Socio-Ambiental. Si en la planeación se toma en cuenta desde el principio a la sociedad y al medio ambiente, y se incluyen en la matriz de riesgos, y se atienden y gestionan de manera correcta, se evitan innumerables conflictos y posibles retrasos y sobrecostos en el desarrollo de los proyectos de infraestructura en general, no solo del transporte, y se está mucho más cerca de garantizar resultados efectivos en el cumplimiento de los objetivos.

