Ineptitud, ineficacia e indiferencia en Estado de México

Carlos Seoane

Hace unos días, México fue sacudido con la noticia de la detención de Andrés Mendoza Celis, un solitario hombre de 72 años acusado de haber descuartizado en su casa a una mujer en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Lo más escalofriante de este caso es que en su morada han sido hallados más de mil restos humanos inhumados clandestinamente junto con pertenencias, identificaciones y cintas de video de quienes habrían sido sus víctimas. Existen señalamientos que pudo haber matado entre 20 y 30 mujeres en un lapso de varios años e inclusive que llevó a cabo actos de canibalismo. Terrorífico.

¿Pero cómo es que nace o se hace un asesino en serie? La realidad es que no existe una respuesta concreta y la salida fácil es clasificarlos como locos o dementes. Aparentemente es intrínseco a nuestro primitivo mecanismo de supervivencia que podamos contar con una capacidad de matar repetidamente, pero en estas personas sus instintos primarios (reptilianos) no son moderados por las partes más intelectuales del cerebro, al grado de poder obtener profundas gratificaciones de carácter emocional e inclusive sexual con la tortura y muerte de sus víctimas.

El término asesino serial o asesino en serie y el concepto que describe, se atribuye a un ex agente del FBI (Robert Ressler), quien supuestamente utilizó el término “serial killer” por primera vez en 1974 en una conferencia en la Academia de Policía en Bramshill, Inglaterra.

Al definir a este tipo de asesinos, la literatura suele citar como base, que el (o la) homicida haya cometido tres o más asesinatos, considerándolo suficiente para proporcionar un patrón sin ser demasiado restrictivo. Independientemente del número de homicidios, estos deben haberse cometido en diferentes momentos y usualmente en diferentes sitios, existiendo un período de reflexión o de “enfriamiento”, una ruptura de tiempo significativa entre cada muerte.

Muchos asesinos en serie son sobrevivientes de algún tipo de trauma en la primera infancia: abuso físico o sexual, profunda disfunción familiar, padres agresivos o ausentes. El trauma es el tema recurrente en las biografías de la mayoría de este tipo de criminales. Múltiples motivos, pretextos, razones y causas han sido descritas tratando de dar razón al nacimiento y desarrollo de este tipo de personas, sin embargo, la ciencia no ha sido capaz de explicar su brutal capacidad de atacar y matar sin razón o motivo aparente.

Es una estupenda noticia la detención de este sujeto quien permanecerá tras las rejas por el resto de sus días. Pero es una pésima noticia que un individuo en solitario y sin recursos pueda haber matado a decenas de mujeres durante años sin que ninguna agencia gubernamental, ministerio púbico o policía de algún tipo haya podido establecer un patrón entre sus múltiples víctimas que desaparecieron de un día para otro y así haber dado con él con mucha mayor anticipación. No perdamos de vista que su arresto derivó de la acción llevada a cabo por el esposo de su última víctima y no por alguna investigación de carácter judicial.

Ahora las autoridades están analizando fichas de mujeres desaparecidas desde hace tres décadas en un radio que abarca nueve municipios alrededor de Atizapán. Queda mucho camino por recorrer en esta macabra y triste historia.

Robert F. Kennedy, político norteamericano, dijo: “cada sociedad recibe el tipo de criminal que se merece. Lo que es igualmente cierto es que cada comunidad tiene el tipo de fuerzas del orden en las que insiste”. No coincido en que el Estado de México haya hecho (o dejado de hacer) algo para haber merecido a una bestia de este calibre, pero sí creo que tolerar la ineptitud, ineficacia e indiferencia de sus autoridades coincide con lo dicho por Mr. Kennedy.

POSTDATA 1

Literatura recomendada acerca de este tema: Sons of Cain: A history of serial killers from the stone age to the present (Vronsky, 2018)

POSTDATA 2

Mañana se cumplen tres semanas de la tragedia de la línea 12 del metro y hasta donde he leído no ha habido un solo despido ni una sola renuncia. El resultado de los diferentes peritajes, así estuvieran listos ya, se darán a conocer hasta después de las elecciones.

 

Consultor en seguridad y manejo de crisis.
@CarlosSeoaneN
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