Ave de mal agüero

Carlos Seoane

Cuando esta columna vea la luz, la elección más grande de nuestra historia habrá terminado. Independientemente de la gran cantidad de acusaciones, denuncias e impugnaciones de corrupción que sin duda habrá por parte de todos los partidos políticos, México contará con 15 gobernadores principiantes, una nueva configuración en la cámara de diputados, 30 congresos locales reconfigurados (salvo en Coahuila y Quintana Roo) y alrededor de 20,500 funcionarios nuevos o reelectos entre presidencias municipales, alcaldías, sindicaturas, regidurías y juntas concejales.

Siempre nace una esperanza para mejorar con la llegada de un nuevo gobierno, pero no veo que este gran reacomodo de los factores del poder - tristemente - vaya a contribuir a mejorar la seguridad y la paz tan anhelada en nuestro país, al menos no en el corto plazo. Les explico…

En 2016 se eligieron seis nuevos gobernadores: Quintana Roo con Carlos Joaquín, Colima con José Peralta, Hidalgo con Omar Fayad, Tamaulipas con Francisco García, Veracruz con Miguel Ángel Yunes y Chihuahua con Javier Corral. Paralelamente, los homicidios dolosos se incrementaron en un 114%, 39%, 37%, 35%, 30% y 27% respectivamente durante los dos primeros años de sus respectivos gobiernos.

En cuatro estados hubo alternancia partidista, por lo que uno podría pensar que el hecho de que un gobierno de oposición ocupe una nueva gubernatura se convierta es una oportunidad de oro para que grupos criminales de otras geografías incursionen violentamente sobre sus competidores locales, siendo que el gobierno saliente ya no estará presente para combatirlos o para protegerlos. Sin embargo, en Colima e Hidalgo donde gobernaba el PRI y en donde refrendó su continuidad, también ocurrió ese escalamiento de homicidios dolosos no visto con anterioridad.

De igual forma, al igual que en el año 2018, este proceso electoral estuvo plagado de amenazas, atentados y homicidios en contra de docenas de aspirantes y candidatos a un puesto de elección popular. Llama poderosamente la atención que el 75% de los políticos asesinados correspondan a opositores a gobiernos estatales. Aquellos que “invirtieron” en deshacerse de sus competidores o de aquellos que obstaculizaban su camino, ahora querrán devengar su inversión entendiendo el riesgo contraído y no precisamente buscar el beneficio de la ciudadanía. Por cierto, esta es una línea de investigación que las agencias de impartición de justicia no deberían perder de vista.

Por último, en un proyecto denominado “Por un México Seguro”, el Observatorio Nacional Ciudadano solicitó a los 109 candidatos a gobernador que explicaran con detalle como pretendían abordar el problema de inseguridad en sus respectivos estados. Estos fueron los resultados: 66 no se pudieron contactar por medio alguno, 18 no confirmaron su participación en el ejercicio, 25 confirmaron, pero solo 13 son los que respondieron a todo el ejercicio. En resumen, solo el 12% de los candidatos a gobernador presentó un proyecto claro en materia de seguridad y justicia.

Llama la atención y preocupa que ninguno de los candidatos de Morena haya contestado a la solicitud aun sabiéndose favoritos en alrededor del 60% de las gubernaturas en juego. De enero a abril del presente año casi 10,000 personas han perdido la vida a manos del crimen organizado. ¿Acaso no consideran importante contar con un proyecto previo en materia de seguridad en caso de ganar? ¿O será que este no existe y ya verán como cruzar ese puente al llegar?

El contexto de inseguridad en México es ya inadmisible y los números no dejan de revelar la oscura realidad, y sin embargo, a partir de hoy inicia el juego de la sucesión presidencial, por lo que las altas esferas del poder político no tendrán la mira en las trincheras de la seguridad, sino en la continuidad de su proyecto para el siguiente sexenio.

Lamento ser ave de mal agüero.

POSTDATA 

Un nuevo accidente ocurrió en una mina de carbón en Musquiz, Coahuila. La organización Familia Pasta de Conchos acusa que el director de la CFE, Manuel Bartlett, conocía la falta de condiciones de seguridad en la mina que se inundó atrapando a ocho mineros, siendo que corresponde a una empresa extrae carbón para la CFE. Será un caso para seguir de cerca.

 

Consultor en seguridad y manejo de crisis.
Twitter: @CarlosSeoaneN
TEMAS RELACIONADOS
Guardando favorito...

Comentarios