"Granada, tierra soñada por mí, mi cantar se vuelve gitano cuando es para ti. Mi cantar, hecho de fantasía, mi cantar, flor de melancolía, que yo te vengo a dar".
- Don Agustín Lara -
Hace poco menos de 3 lustros que puse un pie por primera y única vez en la hermosa ciudad de Granada.
La razón fundamental de esa visita se derivó de la inusitada aparición de José Tomás en una tarde de toros, como protagonista.
En la entrega anterior, comentamos del arranque vacacional de nuestro periplo diseñado por mi idolatrada esposa GEMY, para recorrer los Paradores de Zafra, Ibiza, Antequera, Ronda, Málaga, Ayamonte y Mazagón, entre los meses de marzo y abril.
Por alguna razón extraña, olvidamos incluir el enlistado en el epígrafe que engalana la presente columna.
Tema prioritario, para la próxima semana de manera conjunta, con el recién inaugurado de la isla que emocionados e ilusionados disfrutamos durante el fin de semana del 22 de marzo con el inicio de la primavera y su bienvenido resplandor.
Por cierto, esta colaboración lleva como objetivo fundamental lo vivido, bebido, comido y gozado de nuestra iniciación en le Feria de Las Fallas - entre el 15 y 20 de marzo, después de la Feria de Castellón de la Plana -
deleitándonos de forma sin parangón, en la preciosa ciudad de Valencia con la prodigiosa recepción de sus habitantes llenos de amor incondicional, para atender como anfitriones y recibir de forma subliminal en sus eclécticos aposentos.
Hace muchos, pero realmente muchos años, que deje de preocuparme y en menor medida, ocuparme por el criterio de las autoridades taurinas, que se sientan en el palco donde se supone que premian (de forma ancestral, supuestamente democrática y regularmente injusta) la actuación de quienes se juegan la vida en el ruedo - para el que teclea - emulando al inmortal actor mexicano Don Arturo de Córdova.... "No tiene la menor importancia".
Sin embargo, lo suscitado estos días en una de las Plazas de Toros más emblemáticas del mundo, merece una explicación al margen.
En mis 6 décadas de aficionado indiscutible a la tauromaquia he tenido el privilegio de convivir con infinidad de jueces o presidentes como les dicen en la Madre Patria a quienes encabezan el festejo.
El irresponsable alcance de quien presidió dos de las cinco corridas - de cuyo nombre, prefiero no acordarme - a las que asistimos en la Monumental de Valencia, ralló en el insulto a la inteligencia, acercándose al desprecio a los toreros; su valor, entrega, capacidad, desempeño y particularmente a quienes pagamos un boleto - que suponiendo sin conceder - inmerecidamente le completan unos emolumentos que evidentemente no deberían.
Vaya nivel de incapacidad e ignorancia, como dicen en mi pueblo y reitera constantemente mi adorado Papá.... "Si no tienes nada que hacer, no lo vengas hacer aquí" y otra más "Mucho ayuda el que no estorba".
AÑORANZA:
Gracias infinitas a mi amada GEMY, que nos va enseñando nuevas actividades en las distintas Ferias, por su curiosidad eterna, innata e innovadora.
Durante medio siglo únicamente asistí a las corridas, sin adentrarme a los perímetros aledaños.
Concluyo estas sentidas letras de agradecimiento profundo, con el corazón en la mano por las lecciones de vida adquiridas en LAS FALLAS VALENCIANAS, que algún día - no muy remoto - cariñosamente les compartiremos, queridas amigas, apreciados amigos, distinguidas lectoras, insignes lectores e irredentos taurinos.
OLÉ! OLÉ!! y OLÉ!!!
Hasta siempre, buen fin.

