Juan Collado cumple esta semana dos años en la cárcel. Según me revelan fuentes de primer nivel, ya está a punto de salir el poderoso abogado y operador financiero del grupo al que el presidente López Obrador llama “la mafia del poder”.

“Libertad por libertad”, fue la frase que le llegó a Collado desde Palacio Nacional, a través de un mensajero confiable para ambas partes.

¿A qué se refiere? Juan Collado es dueño de “Caja Libertad” (Libertad Servicios Financieros). El trato es sencillo: ¿quieres tu libertad? Suelta “Caja Libertad”. Un poco el mismo trato que se ofreció a Alonso Ancira: ¿quieres tu libertad? Suelta Altos Hornos de México. (No sé si también al vilipendiado “Billy” Álvarez se le ofreció el “¿quieres tu libertad? Suelta el Cruz Azul”, pero no me extrañaría).

A lo largo de sus dos años en prisión, por lo que me dicen varias fuentes, Juan Collado ha recibido varias ofertas políticas por parte de la administración federal: desde que “empinara” a los priistas y panistas de quienes es amigo y socio, pasando porque contara la historia de los videoescándalos que en 2004 fueron un duro golpe a las aspiraciones presidenciales de López Obrador (un poco al estilo de la declaración de Emilio Lozoya, ex director general de Pemex). Eso estuvo a punto de concretarse, pero se cayó el trato.

Según los mismos informantes, Collado también ha recibido ofertas económicas para quedar libre de la acusación de estar involucrado en el lavado de dinero de 80 millones de dólares en Andorra.

Sin embargo, cuando las negociaciones han estado cerca de concretarse, el hilo se ha roto por un duelo de desconfianzas entre las partes. Parece que eso está (otra vez) a punto de arreglarse. Según me cuentan, Collado echó mano de los abogados que ayudaron al empresario Ancira a salir de la cárcel, y en el arreglo con el gobierno habría fungido como intermediario Juan Araujo, abogado de todas las confianzas del consejero jurídico de Presidencia, Julio Scherer.

Si el trato se cierra, y hay “libertad por Libertad”, habrá que ver quién termina gozando de Libertad.

SACIAMORBOS

Algo trae Estados Unidos con el exgobernador priista de Chihuahua, César Duarte, que sencillamente no lo quiere soltar: está obstaculizando y retrasando su extradición a México.

El gobernador saliente de Chihuahua, el todavía panista Javier Corral, se ha coordinado con la cancillería de Marcelo Ebrard y la Fiscalía General de la República de Alejandro Gertz Manero, para armar el expediente y solicitar primero la detención y luego la extradición de Duarte, quien fue aprehendido en Florida hace un año.

El tema ha estado en conversaciones bilaterales del más alto nivel: México ha pedido una y otra vez a Estados Unidos que le mande a Duarte en extradición. Pero nada. Estados Unidos se hace como que no oye y da largas.

La sospecha del lado mexicano es que César Duarte está llegando a algún arreglo con las autoridades americanas para ser testigo protegido o algo así. De ser el caso, va a ser un espectáculo.

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