Una de las razones que esgrimió el presidente López Obrador para cancelar el nuevo aeropuerto de Texcoco fue que los allegados al exmandatario Enrique Peña Nieto se habían quedado con los terrenos aledaños a la terminal. Con una obra de esa magnitud, esos terrenos al cabo de unos años aumentarían brutalmente de precio. Negociazo.

¿Será que esté haciendo lo mismo Felipa Obrador, la prima hermana del presidente?

En la investigación que presentamos en Latinus hace unos días, lo que más llamó la atención fue que Felipa Obrador participó en contratos por 365 millones de pesos, otorgados por Pemex. Pero al final del reportaje de Mario Gutiérrez Vega se decía lo siguiente:

“Felipa Guadalupe Obrador Olán es administradora de la cooperativa Chay Tyoxja El Dorado, que opera los hoteles Winika Habitat y Winika Alterra, ubicados en dos privilegiadas zonas cercanas a las ruinas mayas de Palenque, en Chiapas. El 19 de febrero de 2019, al arranque del sexenio, dos meses después del inicio oficial de las obras del Tren Maya, el Ayuntamiento de Palenque autorizó a la prima hermana del presidente la modificación de uso de suelo de ambos predios rústicos para que puedan habitarse y ofrecer en ellos servicios de hospedaje”.

El asunto solamente así planteado ya es escandaloso. Conseguir un cambio de uso de suelo en una zona tan preciada (uno de los terrenos colinda con el Parque Nacional que alberga las ruinas mayas de Palenque) requiere de muchas influencias. Es claro que Felipa Obrador las tiene.

Pero la sospecha crece cuando uno revisa la extensión de terreno que ocupa cada hotel y su discreta oferta de habitaciones. Según sus páginas de internet, el hotel Winika Alterra está ubicado en un predio de 6 hectáreas y tiene solamente 5 habitaciones. El Winika Habitat tiene 32 hectáreas y sólo 8 habitaciones. Se define como “un desarrollo ecoturístico en medio de la selva chiapaneca”.

¿Tanta extensión de terreno para un puñado de cuartos? ¿No será que estos hoteles boutique sean solamente la pantalla para obtener un cambio de uso de suelo en una zona privilegiada y luego, cuando ya esté funcionando el Tren Maya, se vuelvan desarrollos enormes de gran plusvalía manejados por la prima del presidente?

A la “mafia del poder” la acusaron de hacer una obra faraónica con dinero de todos los mexicanos y quedarse con los terrenos aledaños para hacer negocios privados y enriquecerse. Esto se parece mucho.

SACIAMORBOS

Tres días después, Pemex tuvo que admitir que todo era verdad: la prima hermana del presidente, Felipa Obrador, sí participó de contratos multimillonarios durante este sexenio. La explicación que ofreció Pemex deja la duda: ¿Incompetencia o simulación y complicidad? El mismo reportaje señala que “la prima hermana del Presidente ha recibido adjudicaciones directas de menor monto, sin concurso ni licitación, del Instituto Mexicano del Petróleo, Aeropuertos y Servicios Auxiliares, el Instituto Mexicano del Seguro Social y el ISSSTE”. Hasta el cierre de esta columna, estas dependencias, diría el clásico, “callan como momias”.

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