La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) a través de su resolución 57/129 determinó el 24 de febrero de 2003, designar el 29 de mayo como Día Internacional del Personal de Paz de las Naciones Unidas, como un homenaje al profesionalismo, dedicación y el valor de todos los hombres y de todas las mujeres que prestan o prestaron diversos tipos de servicio para Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz en el mundo.

La primera misión de paz de las Naciones Unidas fue en Palestina, en 1948, en donde el Consejo de Seguridad de la ONU autorizó que se desplegaran observadores militares, conocidos como cascos azules, en Oriente Medio para vigilar el Acuerdo de Armisticio de Israel y sus vecinos árabes.

Para este 2023 la ONU consideró el tema: La paz empieza conmigo, a través del cual se trata de reconocer el sacrificio de las fuerzas de mantenimiento de la paz alrededor del mundo, por un lado, y por el otro, el reconocimiento al esfuerzo y resistencia de las comunidades a las que protegen y que siguen luchando por la paz a pesar de múltiples obstáculos que se suscitan en diversas regiones.

Ahora bien, las formas establecidas por la ONU, así como de los países miembros para rendir homenaje a todo el personal de paz, está basado en 4 Ejes:

-Colocación de ofrendas florales en honor al personal de mantenimiento de la paz que, durante algún operativo perdiera la vida;

-La imposición de la medalla póstuma Dag Hammarskjöld, al personal de paz que perdió la vida; establecido en el año 2000, como reconocimiento a este político y diplomático que fuera secretario general de la ONU de 1953 a 1961 y que falleciera al estrellarse su avión en una misión para mediar en el conflicto de Katanga en el Zaire;

-Mensajes oficiales, y

-Presentación del Premio Anual al Mejor Defensor o Defensora de las Cuestiones de Género.

A través de este último Premio, Naciones Unidas reconoce la Defensa de la Igualdad de Género para el personal que haya demostrado dedicación y esfuerzo como parte integrante del personal de mantenimiento de la paz, de acuerdo con el formato establecido en la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU aprobado en el año 2000.

Esta Resolución tiene entre sus antecedentes, entre otras disposiciones, la declaración y Plataforma de Acción de Beijing de 1995 que incluyó 12 áreas prioritarias de acción que denominó La mujer y los conflictos armados, cuyo objetivo fue aumentar la participación de las mujeres en la prevención y resolución de conflictos consolidando la paz.  En 2015, la Resolución 2242 estableció una agenda de mujeres, paz y seguridad como componente central para abordar los retos de la paz bajo una perspectiva diferente: el liderazgo de las mujeres.

Consecuentemente, la Resolución 1325 estableció un marco jurídico que reconoce la importancia de la participación de las mujeres, así como de la inclusión de la perspectiva de género en todas las negociaciones que se materialicen para conseguir la paz, para la planificación humanitaria de las operaciones en el mantenimiento de la paz, la consolidación de la paz y, finalmente, la gobernanza adecuada para el óptimo desarrollo de las naciones que estuvieron en conflicto.

Es innegable la importancia de las mujeres, de su participación, de su liderazgo y en su integración en diversas políticas para el buen desarrollo de los países, de sus sistemas políticos y, como podemos ver, incluso para la resolución de conflictos y mantenimiento de la paz en países, entre países o regiones.  Esto está generando cada vez con mayor fuerza que tengamos, como mujeres, mayor visibilidad, identidad, reconocimiento y participación igualitaria.

Consejera electoral del INE

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