Entre legisladores morenistas se asegura que hoy el senador Enrique Inzunza por fin se presentará a trabajar en el Senado, luego de un mes de ausentarse tras ser acusado por el gobierno de Estados Unidos de nexos con el narcotráfico. El senador sinaloense, nos dicen, ha comentado a algunos de sus compañeros de bancada que participará hoy, tanto en la sesión de las comisiones dictaminadoras de la reforma judicial, como en la sesión del pleno. Sin embargo, en los altos mandos del oficialismo consideran que la asistencia de don Enrique es una invitación para que los opositores lo usen como “piñata”, por lo que puede darse la orden de que Inzunza siga con su descanso con cargo al erario.

Trump tiene otros datos

Nos dicen que en el gobierno federal ya no saben cómo maquillar los dos descolones o desplantes de Washington. Primero, fue pospuesta la visita de Sara Carter, la “zar antidrogas” de Donald Trump, quien sostendría un encuentro de alto nivel con la presidenta Claudia Sheinbaum. Y ahora, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, canceló su visita a México en plena revisión del T-MEC, pese a que el gobierno federal la había presumido como muestra de la gran coordinación bilateral. Las dos cancelaciones en tan pocos días hacen parecer que, aunque en el gobierno mexicano se asegura que hay una relación tersa y cercana con Estados Unidos, en aquella nación tienen otros datos.

La jugada de Maru Campos

Nos hacen notar que la estrategia de que la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, se presentara a declarar en las oficinas de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México, y no en la de Ciudad Juárez, consiguió un mayor alcance político y mediático. Ayer, después de la conferencia y el mensaje a la prensa de la gobernadora afuera de la FGR, se vio a doña Maru salir muy sonriente de la oficina de uno de sus abogados, acompañada del propio Javier Coello Zuarth, Roberto Gil Zuarth, Diódoro Carrasco y Max Cortázar. ¿Será que estaba contenta con el resultado de su jugada?

IPN, urge un diálogo serio

El conflicto estudiantil continúa escalando dentro del Instituto Politécnico Nacional por lo que urge un diálogo serio, tanto de lado las autoridades, como del de los estudiantes. Aunque las peticiones de los politécnicos tienen sustento, algunas de las exigencias, nos detallan, se han vuelto poco transitables; por ejemplo, nos dicen que ayer esperaban la presencia de la Presidenta de la República y de cuatro secretarios de Estado para dar solución a sus demandas, entre ellas la dimisión inmediata del director general, Arturo Reyes Sandoval, y la de la asignación de un presupuesto extraordinario para el IPN. Es momento de resolver el conflicto antes de que se salga de control.

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