Por MARIÁN GARCÍA TAPIA

Las redes sociales son un tema polémico que, en su inicio, nos parecía una idea maravillosa que nos permitirían construir el mundo digital y al ciudadano global que tanto se anhelaba en la década de los ochenta del siglo pasado. Con el paso del tiempo la novedad de las redes sociales nos mostró que había más problemas no previstos que un acercamiento social.

Condicionadas por la publicidad y la ganancia, las redes sociales contribuyeron con el desarrollo de las leyes del mercado, asociadas y condicionadas por la oferta y la demanda, construidas por distintos algoritmos funcionaban para darle a los usuarios (clientes) lo que quieren ver y consumir, se convirtieron también en creadoras sociales de personalidades, dadoras de intereses e identidades, formas de pensar, objetivos y metas para quienes las utilizan. Las redes sociales no solo son una forma de distraerse después de un día pesado de trabajo o escuela, sino que el scrolleo infinito funciona también como una nueva forma de construir sujetos con valores, éticos y morales definidos por el algoritmo que nosotros mismos entrenamos con cada like, dislike o comentario.

Hace algunas semanas, el gobierno francés decidió que las redes sociales, las más populares como Twitter (X), Instagram, TikTok, Snapchat, Facebook, Youtube, debían estar reguladas para las infancias, es decir, que las empresas dueñas de las redes (Meta, X Corp, Byte Dance, Alphabet Inc.), debían pedirles a los nuevos usuarios una verificación para poder acceder a una cuenta propia, intentando que las y los menores de edad no fueran parte de todo lo turbio que en las redes se encuentra. Lo que planearon las empresas para evitar multas fue pedirles una verificación con una selfie, para saber si las o los interesados en tener una cuenta eran mayores de edad, la IA se encargaba de verificar, según sus bases de datos, si las personas que querían acceder eran mayores de edad. Las trampas no se hicieron esperar, algunos niños se pintaron barba o se robaron fotos de sus hermanos mayores, incluso utilizaron el filtro de Snapchat que te hace verte mayor para saltarse la verificación. Aunque la regulación es una demanda con la que la mayor parte de la población francesa está de acuerdo, las formas de regulación todavía no están claras. Otra empresa intentó “analizar” los comportamientos de las y los usuarios y así considerar, según una IA, claro está, si el comportamiento era de una persona adulta o no.

¿Cuándo el sueño de reunirnos todos en una comunidad global a partir del gran invento que representaba el internet se convirtió en una necesaria prohibición para cuidar a nuestras infancias de los peligros que representan esas herramientas que alguna vez nos trajeron esperanza?

La preocupación de distintos países como es el caso de Francia, considera que las redes sociales no solo son una ventana para la compra y venta de objetos y personalidades, sino una apertura para el cyberbullying, problemas de autoestima, depresión, ansiedad, trastornos del sueño en adolescentes y niños e incluso síndrome de abstinencia cuando les son retirados los dispositivos electrónicos y no pueden estar “al día” en todo lo que ocurre a su alrededor, conocido como FOMO (Fear of missing out), no solo dentro de sus círculos sociales sino también en las cámaras de eco que crean los algoritmos que deciden qué contenido consume cada uno de sus usuarios, el miedo a perderse algo y luego ser excluido por no saber del tema común.

En nuestro país, hace algunas semanas, se hizo viral una noticia sobre dos niñas desaparecidas (Mary y Sabina) que, seguidas por el sistema de vigilancia de la Ciudad de México, el C5, fueron encontradas. El video muestra cómo las dos niñas de diez y dieciséis años iban caminando con sus mochilas escolares llenas de sus pertenencias hacia un metro en Cd. Nezahualcoyotl. Afortunadamente fueron rescatadas, ¿de qué? de miles de peligros que comienzan con la entrada a juegos como Roblox, plataforma popular entre la comunidad infantil mundial donde se han descubierto redes de pedofilia, trata y cyberbulling. En redes sociales y videojuegos, mayores de edad hacen citas virtuales con menores de edad donde comparten fotografías o incluso videollamadas donde los incitan a encontrarse con ellos fuera de la virtualidad como es el caso de Mary y Sabina.

Las restricciones aparecen como una medida necesaria para la poca vigilancia que tienen las infancias desde la mirada de sus padres, las familias, con trabajos extenuantes dejan a cargo de los dispositivos a las y los niños sin saber qué es lo que están viendo, jugando o incluso con quién están hablando. Culpar a las familias sería una respuesta fácil para tener a un enemigo en común, dejando a un lado que los avances tecnológicos en nuestros tiempos son cada vez más rápidos y ningún padre o madre que trabaje ocho horas, tenga que hacer las compras, cuidar una casa, revisar las tareas y llevar su vida personal, pueda estar al tanto de las nuevas modas que internet trae consigo, sea en forma de videojuegos, tendencias o maneras de relacionarse, cuestión tan importante que ahora está en manos de las redes sociales y los artistas del momento. ¿Quién da valores a esas nuevas juventudes que crecieron viendo al tiktok como una compañía infinita que está con ellos en todo momento? ¿Cómo quitarles el instagram que les dice cómo verse y como ser jóvenes en estos tiempos?

Al día que se escribe este artículo, la Unión Europea plantea llevar al Congreso una iniciativa general que considera la prohibición de las redes sociales en menores de entre 15 y 16 años según el país, distintos artículos nos dicen que las iniciativas anteriores no tuvieron los resultados esperados, por lo que el esfuerzo se realizará en conjunto en toda la Unión Europea. Elon Musk no pudo quedarse callado ante la iniciativa y llamó a Pedro Sanchez, presidente del gobierno español, un tirano y traidor del pueblo español. Es extraño pensar que en España, los menores de edad no puedan tener instagram ni tiktok y puedan consentir cambiar de género y someterse a tratamientos hormonales y quirúrgicos a partir de los 16 años. Sin coincidir para nada con Elon Musk, me parece que la mayoría de edad en países europeos cada vez se reduce con las iniciativas presentadas, no me parece que el presidente Sanchez sea un traidor o un tirano, pero, pensar en que las y los jóvenes tienen conciencia plena de las implicaciones de sus actos a los 16 años, debe discutirse y pensarse con más detenimiento, considero que discursos determinados por la infantilización no consideran que las redes sociales y los estímulos que nos presenta el mundo virtual en nuestra época, determinados por el mercado capitalista que gobierna actualmente tanto el ámbito económico global, como el político y lo social, hace que la toma de decisiones esté mermada por el bombardeo constante que les impide consolidar una identidad. Hablando con mis alumnos que actualmente juegan al Roblox, según ellos desde una mirada nostálgica a su infancia, me decían que en el juego podían construir su personalidad, podrían tener un avatar que era ellas y ellos mismos, no tenían que esconder quiénes eran realmente; sus respuestas me asustaron y les conté que la vida se trataba de eso, de encontrar quienes eran y qué papel en el mundo tenían según sus intereses, sus gustos, sus motivaciones, crear su identidad y aprender para construirla, después de unos segundos me dijeron: “es más fácil en Roblox”.

Entre tantos temas como las restricciones, la construcción de identidades fuera del mercado, el papel de los gobiernos, los peligros que representan las plataformas donde los menores de edad están inmiscuidos, el papel de las familias y las y los adultos que rodean a esos menores de edad, las discusiones se vuelven más complicadas, las soluciones no son fáciles y conllevan peligros para el mercado, además de pruebas y errores en las iniciativas que planean los congresos, por ahora europeos; en América Latina, nuestras infancias y juventudes desaparecen por la noche con rumbo a la Tapo para escapar con, seguramente, un pedófilo, que las invitó a jugar al Roblox o al FreeFire o al Fornite sin restricciones que el juego va poniendo para subir de niveles o que tu avatar se vea mas cool, restricciones que dependen del dinero que puedas “invertir” en un juego que en un principio es gratuito.

Cuidar a nuestros jóvenes y a las infancias es una tarea de las y los adultos que los rodeamos, las asociaciones de padres están preocupados pero no entienden las dinámicas de las redes o el internet o las aplicaciones en boga entre las infancias que cada vez más temprano quieren dejar de serlo y convertirse en jóvenes con estándares de belleza bien determinados, sin arrugas ni imperfecciones, por lo que tiktok ofrece tutoriales hechos por niñas de 12 años que te dicen: “cómo cuidar tu piel para evitar pecas por la edad”. Ser joven en esta época es complicado y solo podemos brindarles nuestra comprensión, atención y cuidado en ese momento complicado donde creces sin saber qué pasará en el futuro, pero creo que también, fomentar valores como el respeto a otros y a sí mismos es fundamental para construir un mundo del que ellos serán las y los responsables más temprano que tarde.

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