Por Gerardo Soriano Palma

¿Qué pasa cuando se enciende un micrófono y un líder se enfrenta a la prensa? ¿Eres de los que se golpea la frente cuando ves (lees o escuchas) a un entrevistado dando una respuesta incoherente, por decir lo menos?

Y ojo, no me refiero solo a un político, puede ser el CEO de una empresa, un deportista o cualquier otra figura pública. ¿Escuchas mensajes estructurados, o quizá el mismísimo Cantinflas se expresaría mejor?

Hoy, se vive una saturación informativa nunca vista, por lo que el riesgo no es la falta de exposición, sino la claridad de la información. Algo que puede costar muy caro para las empresas o líderes, ya que un 70% de las crisis de reputación suceden por errores en la comunicación.

Gracias a la Primera Encuesta Nacional sobre el Desempeño de Voceros en México realizada a más de 160 periodistas en México a nivel nacional, elaborada por una consultoría especializada en media training, se tiene un panorama bastante completo sobre lo que los periodistas piensan de los voceros. Los hallazgos son oro puro para aquellos líderes que piensan que cuando están ante un periodista se expresan como el mejor de los oradores o sienten que harían palidecer al mismísimo Demóstenes.

¿Qué resultados arroja la encuesta?

Ante la pregunta sobre qué tan preparados llegan las figuras públicas a las entrevistas, casi el 60% opina que carecen de una capacitación adecuada. Es decir, un 15.3% considera que están mal preparados y otro 44.4% apunta que llegan con una preparación regular. El dato es demoledor. Como dijimos anteriormente, se vive una saturación informativa, se consigue un espacio en un medio de comunicación, ¿y qué hace el entrevistado? Comunica de una manera deficiente. ¿Verdad que es para reflexionar?

Sobre las habilidades que les falta pulir a los líderes, un 62.5% de los periodistas señalaron que los voceros no saben explicar sus mensajes clave. El 37.5% considera que en momento de crisis ignora cómo deben responder. El 12.5% apunta a que tienen un lenguaje corporal deficiente, mientras que el 6.9% indica que su peor defecto es que no saben controlar los nervios.

¿Cuántos casos te vienen a la mente? Hace poco escuchaba al fundador y CEO de una plataforma mexicana de servicios financieros que una periodista le preguntó qué pendiente existe en el país para que se democratice el sector financiero. La respuesta giró en torno a las personas que se han cambiado a su tarjeta, los rendimientos que ofrece la banca tradicional, comparativos del CAT, temas revueltos e inconexos entre sí, para, al final, no responder la pregunta concreta. También me viene a la mente cuando a Enrique Peña Nieto el columnista Salvador Camarena le preguntó sobre el precio de la tortilla, a lo que el exmandatario solo atinó a decir: “No soy la señora de la casa”.

Respecto a la tendencia de comunicación que dominará para este 2026 los comunicadores esperan que los voceros se preparen más en lo digital, con un 51.4%; un 31.9% esperaría a voceros con habilidades de comunicación política; un 18.1% ve un año con más vocerías encabezadas por mujeres; un 15.3% apuesta por voceros más empáticos y un 8.3% quisiera líderes más técnicos.

Estos resultados nos sugieren que el vocero debe fomentar habilidades que apunten a la conservación de una reputación omnicanal y que respondan a respuestas en tiempo real ante un entorno muy politizado. También que el líder proyecte un rostro humano, capaz de conectar con la audiencia a través de la empatía, sin perder la autoridad que su cargo demanda. Otro dato revelador es que los periodistas quisieran ver a más mujeres al frente de la imagen de una empresa, un segmento que, si bien ya ha permeado en la comunicación corporativa, quieren ver más.

Los medios de comunicación en México viven cambios profundos, algunas plataformas desaparecen, otras luchan por ser relevantes en el amplio espectro digital. En este sentido, las figuras públicas deben aprovechar cada oportunidad que les ofrecen para comunicar eficientemente: la claridad es poder. En esta encuesta, sin duda, los periodistas nos han ofrecido un diagnóstico certero: los líderes están reprobados en preparación. La oportunidad de mejora es inmensa si se adopta una cultura de entrenamiento preventivo y no reactivo.

El silencio no es opción, y la improvisación… es suicida.

Para consultar la encuesta se comparte el

Consultor en comunicación y relaciones públicas

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