Su plumaje es de esos que cruzan el pantano y no se mancha. El líder supremo de la Cuarta Transformación no roba, no traiciona y no miente, pero sus familiares son otra cosa.

Y si sus hijos, hermanos o cuñados salen desplumados y llenos de fango de pantano, eso nada tiene que ver con él, y solo los ruines conservadores de la oposición buscan relacionarlo cona las transas que pudieran haber hecho sus parientes.

El más reciente caso, el de Rodrigo Gutiérrez Müller, hermano mayor de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien en 2021 registró las empresas Envíos del Bienestar SA de CV, y Pagos del Bienestar SA de CV, asociado con dos accionistas extranjeros acusados por lavado de dinero en Estados Unidos, que están a la espera de una sentencia luego de aceptar su responsabilidad en el blanqueo de más de 46 millones de dólares, es el más reciente con el que los neoliberales intentan macular el albo plumaje de la padre de la 4T.

Primero, Rodrigo Gutiérrez Müller, ni de su familia es. Segundo, si el cuñado tomó la mala decesión de hacer negocios con unos lavadores de dinero confesos, al menos tuvo el elegante detalle de ponerle a las empresas Envíos del Bienestar y Pagos del Bienestar, concepto que tanto le gusta a su cuñadazo.

Y, sinceramente, usted querida lectora, querido lector, cree que el entonces presidente iba estar ocupándose de saber en qué negocios andaba su cuñado. Él estaba muy atareado trasformando el país, acabando con la corrupción; construyendo aeropuertos, trenes y refinerías; creando un sistema de salud mejor que el de Dinamarca; peleando a abrazo limpio contra los cárteles y llenado el Zócalo cuantas veces fuera necesario, como para estar pendiente de los socios de Rodrigo.

Y ahora, resulta que la oposición anunció que presentará una denuncia para que las autoridades investiguen las empresas de los familiares del expresidente López Obrador.

El expresidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: Captura de pantalla
El expresidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: Captura de pantalla

Lo único que buscan los conservadores es hacer teatro, pues no van le van a encontrar nada sucio al expresidente. Además, estos neoliberales deberían recordar que desde el primer día de su mandato AMLO dijo que él no metería las manos por nadie de su familia, ni hermanos, ni hijos, por nadie, con excepción de su hijo menor de edad.

Y cómo se dice líneas arriba, el caso de Rodrigo, el cuñado del bienestar, es el más reciente, pero no el primero y único con el que se ha intentado tiznar la imagen del mejor presidente que México ha tenido en la historia, solo superado por Benito Juárez.

Antes del cuñado fueron los hermanos. Los videos de Pío López Obrador recibiendo fajos de billetes en sobres amarillos.

Pío López Obrador reaparece tras carpetazo a investigación por sobre amarrillos (19/03/2026). Foto: Captura de pantalla @piochiapas
Pío López Obrador reaparece tras carpetazo a investigación por sobre amarrillos (19/03/2026). Foto: Captura de pantalla @piochiapas

Por años, los opositores explotaron los videos del buen Pío recibiendo los sobres con dinero, y aunque el entonces presidente, -que no roba, no traiciona y no miente- dijo que ese dinero que recibió su hermano era para el movimiento, y que servía para pagar gasolina y el apoyo de quienes trabajaban para que Morena naciera, eso no importó a los neoliberales, quienes se le fueron con todo.

Pero la justicia, aunque puede y tardar, siempre llega, y hace solo unos día, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación exoneró a Pío y determinó que no había elementos para sancionar al hermano del presidente. Ahora solo falta que alguien dude la imparcialidad del tribunal, ya sería el colmo.

Y del caso de los hijos, ni que decir. Esos pobres muchachos cuyo único pecado fue haber prestado a su padre a los mexicanos para que iniciara la transformación del país, son víctimas de ataques muy bajos.

Andrés Manuel López Beltrán y Gonzalo López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro
Andrés Manuel López Beltrán y Gonzalo López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Foto: Galo Cañas/ Cuartoscuro

Que si Andy y Gonzalo hicieron negocios millonarios con las obras del sexenio pasado recomendando a sus amigos para que les fueran entregados contratos. Que si el buen José Ramón, que tuvo la suerte de casarse con una señora con dinero, vivía en una mansión de Houston pagada por contratistas de Pemex. Los pobrecitos muchachos ya no podían ni viajar al extranjero a hacer compras de algunos trapitos u obras de arte, porque los espías de la derecha los exhibían en fotos y videos, con la intención de que se pensara que esos merecidos gustitos que se dan estaba costeados con dinero mal habido, nada más falaz que eso.

La infamia nunca descansa, pero todas estas mal intencionadas acusaciones solo han logrado que, pese a las salpicadas de sus familiares, el plumaje de AMLO esté más limpio que el prestigio de Adán Augusto López y más blanco que las finanzas de los socios del cuñado Bienestar.

ME CANSO GANSO. - Ya bailó el Plan B.- Dicen que la aprobación del Plan B no fue una derrota, que lo más importante se aprobó y que el cambio en la fecha de la votación que permitiría que la presidenta estuviera en las boletas de la elección de 2027 como parte del proceso de revocación de mandato, no era tan relevante, que al cabo que ni querían. Lo bueno es que no mienten.

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