La mafia de la clase media

Arlequín

Si por alguna injustificable razón usted no cumplió con su deber ciudadano de informarse en la conferencia de prensa mañanera del lunes pasado, entonces seguramente no se enteró que hay un ejército, de entre 10 y 20 millones de personas, que tratan de obstaculizar la transformación que el país comenzó a vivir desde hace ya tres años.

Se trata de un grupo bien organizado de conservadores aspiracionistas, que bien podría ser catalogado por el fiscal Alejandro Gertz Manero como delincuencia organizada.

Este grupo delincuencial perteneciente a lo que podría llamarse la mafia de la clase media,  está regada por todo el país, según datos del Presidente tienen su guarida, su bastión, en la Colonia del Valle, en la alcaldía Benito Juárez, en la Ciudad de México –irónico que los cuarteles generales de la clase media conservadora estén en una alcaldía que lleva el nombre del padre que llevó a la práctica el pensamiento liberal-.

amlo_5.jpg
“Son millones que piensan así en nuestro país, es un pensamiento, una forma de pensar y de ser, es el conservadurismo y no son pocos, son 10, 20 millones, siempre ha existido ese pensamiento conservador. Esto de que se tiene como doctrina la hipocresía pues es bastante extendido en sectores de la población, no necesariamente los más ricos, también en sectores de clase media, aspiracionistas. Hay más pensamiento conservador en la colonia del Valle que en Las Lomas, por ejemplo, porque ni modo que haya 10 millones o 15 millones en Las Lomas. No, está extendido y existe.

“No son, afortunadamente, mayoría porque el pueblo no está de acuerdo con ese pensamiento, que es sinónimo de egoísmo, de individualismo también de corrupción, de clasismo, de racismo”, reveló el pasado lunes el presidente López Obrador en su conferencia mañanera del lunes.

Venturosamente aún son más aquellos que permanecen en la pobreza, son muchos más esos millones de mexicanos que son buenos y a los cuales no les importan las cosas materiales y los lujos baratos, ni las excentricidades como la comer tres veces al día, tener agua potable, luz eléctrica, más de un par de zapatos, o lujos fifís, como el de contar con internet o tener un automóvil para ir al trabajo.

pobreza_0.jpg
“El pueblo de México es excepcional, es un pueblo muy respetuoso, un pueblo bueno, un pueblo trabajador. El problema está arriba, no abajo, siempre lo he dicho. Abajo hay una gran reserva de valores culturales, morales, espirituales, arriba es que ya se echaron a perder por la ambición al dinero, por la ambición al poder y eso los ofusca, eso los enajena; pero la gente del pueblo está llena de bondad, hay gente buena”, nos advierte el Presidente.

Y por fortuna, todavía son más los mexicanos con poco dinero pero con mucha felicidad, y todos ellos, sin excepción, son compartidos, preocupados por los demás, inclusivos y totalmente libres de la corrupción.

Según el Inegi, en México había hace tres años 51.9 millones de personas en pobreza, y el año pasado la cifra de mexicanos en esa condición llegó a los 55.7 millones.

Estos datos, leídos por una mente neoliberal o por algún científico criminal del Conacyt o del CIDE, podrían indicar que algo se está haciendo mal. Sin embargo, leídos de la manera correcta reflejan que este gobierno está teniendo un gran éxito, y a las pruebas me remito:

reinaguracion_explanada_del_zocalo_cdmx_20_48922435.jpg
Hoy, a diferencia de 2018, hay en las calles del país 3.8 millones más de personas que cada día se alejan de la posibilidad de ser mexicanos egoístas, individualistas, corruptos, clasistas y racistas. Con un poco de buena suerte, y mucho esfuerzo del supremo gobierno, estos mexicanos nunca caerán en el aspiracionismo, no serán nunca unos despreciables clasemedieros cuya doctrina sea la hipocresía, la ambición, la corrupción.

Unos 3.8 millones más de buenos en tres años, no está nada mal. Aunque nunca hay que ser autocomplacientes y claro que este gobierno tiene la capacidad de hacer un esfuerzo y pasar unos cuantos millones más al bando de los buenos en los próximos tres años, y con ello, poder seguir reduciendo las filas de la cártel de la clase media. 

Y como un beneficio extra para el país, todas esas personas arrancadas a los conservadores seguramente ayudarán en 2024 a que el proyecto de la cuarta transformación tenga continuidad y que algún día no exista un solo ciudadano que sea aspiracionista o clasemediero. Llegará la fecha en que todos los mexicanos, con la frente muy en alto puedan gritar al mundo: ¡Soy pobre, pero nunca conservador!

ME CANSO GANSO.- EL FIN DEL PRI

pri.jpg
Si todo sale como debe salir, muy pronto el PRI habrá desaparecido por completo. El partido que institucionalizó la corrupción y que supo retener el poder la mayor parte del siglo pasado, y algunos años del actual, por fin podría extinguirse. El tricolor está en vías de integrarse a Morena, dónde recibirá la absolución por todos sus pecados.

Comentarios