López-Gatell

, es héroe, no Herodes. Hugo, como lo llama con cariño y admiración el Presidente, es un héroe sin capa, un médico revolucionario y comprometido con la transformación del país, y que ama a los niños. Tanto los quiere Hugo, que no los expone a las vacunas, y siguiendo los pasos de su maestro, el secretario Jorge Alcocer , quien ha dicho que él no vacunaría a sus nietos, está protegiendo, en un solo movimiento, a los menores de edad y a las finanzas del país, de las garras de esos insaciables monstruos que son las neoliberales farmacéuticas internacionales, a las que lo único que les importa es el dinero.

Pero como en toda transformación que se precie de serlo, hay conservadores pagados por la ultraderecha que han querido endilgar al pobre Hugo la imagen de un comeniños o de un Herodes, aquél rey, quien según el Evangelio de Mateo, al verse burlado por los magos que le habían prometido darle a conocer el lugar exacto del nacimiento de Jesús, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, que tuvieran de dos años para abajo.

; pero, efectivamente, la distorsión que se ha hecho en los medios, desafortunadamente a veces eso crea un cerco informativo y la población se confunde, porque le dan información falsa, torcida, distorsionada, nos quieren hacer aparecer como que somos Herodes casi, que no queremos a los niñas y niños.

Dejad que los niños se acerquen a Lopez-Gatell
Dejad que los niños se acerquen a Lopez-Gatell

Eso es absurdo, eso no tiene ningún sentido…”, dijo fuerte y claro esta semana López-Gatell. Y le digo una cosa: yo le creo a Hugo. ¿Cuándo nos ha mentido? ¿Cuándo nos ha fallado? ¿Cuándo nos ha dado una cifra o proyección incorrecta? Seguro saldrá usted con la cantaleta neoliberal de que él dijo que el peor de los escenarios la pandemia se llevaría la vida de 60 mil mexicanos, y que ya van más de 300 mil. Pero la mayor parte de esos fallecidos ya estaban grandecitos y no eran niños.

Sus detractores, que tampoco son tantos, lo llaman Herodes porque dicen que gracias a sus políticas de salud pública niños enfermos de cáncer sufren desabasto de sus medicamentos. Pero no, no se equivoque, Hugo no es Herodes, es un héroe que descubrió y desactivó un golpe de Estado alentado por la derecha internacional que utilizaban a niños enfermos para golpear la .

Dejad que los niños se acerquen a Lopez-Gatell
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“Este tipo de generación de narrativas de golpe se ha conectado en Latinoamérica con Golpe de Estado y esta idea de los , cada vez lo vemos más posicionado como parte de una campaña más allá del país de los grupos de derecha internacionales que están buscando esta suerte de simpatía en la ciudadanía mexicana, casi golpista”, reveló el agudo médico.

Con razón lo quiere tanto el Presidente, pues Hugo no solo es bueno para eso de domar pandemias y aplanar curvas epidemiológicas, sino también para detectar operaciones encubiertas para tirar del poder al Presidente comandas por un ejército de peligrosos niños enfermos de cáncer. Héroe, no Herodes, le repito. Otro acto heroico: El doctor llenó los empaques de toda comida procesada y de golosinas, de , de azúcar, de sal, y otros venenos. ¿Y gracias a esas etiquetas han bajado los niveles de obesidad infantil? ¿Desde que se colocan estas etiquetas ha disminuido la venta de comida chatarra?

La respuesta a ambas preguntas es no. No.

Hay noticias de un descenso en los casos de obesidad y según datos públicos la venta de pastelillos procesados, botanas y refrescos creció el año pasado. Usted podría decir que estas cifras muestran un fracaso, pero si las ve a la luz del método de “otros datos”, patentado por la 4T, lo que estos números dicen es que ha habido un exitazo, pues ahora todos, adultos y niños saben cuánto daño les están haciendo esos productos que aman y que siguen comprando sin freno.

Dejad que los niños se acerquen a Lopez-Gatell
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Así que sí, podrán ser obesos o diabéticos, pero gracias a Hugo, estarán bien informados. Desde ningún ángulo Hugo podría ser considerado un Herodes. Primero, él es un liberal que jamás aceptaría ser rey de nada. Segundo, trabaja para un gobierno, quizá el mejor en la historia, que tiene una gran vocación humanista , pero lo principalísimo, es que ese gobierno, desde luego hablamos de la Cuarta Transformación , es seguidor del ejemplo de Cristo, quien dijo aquello, de “dejad que los niños vengan a mí”, pero que nunca dijo que vinieran vacunados. Así que no confunda, Hugo es héroe, no Herodes.

ME CANSO GANSO.- Qué tal si los periodistas no fueran parientes de AMLO

“Estoy muy contento con el trabajo de ustedes, son mis hermanas y mis hermanos, se los digo sinceramente”, dijo ayer el presidente López Obrador a reporteros en Palacio Nacional.

Dejad que los niños se acerquen a Lopez-Gatell
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