Albricias, la flama ardiente del lopezobradorismo está viva y brilla con fulgor. Un rayito de esperanza ilumina México, pues la carrera para el regreso de un Andrés Manuel López a Palacio Nacional ha comenzado.
Andrés Manuel López Beltrán, señoras y señores, ha iniciado su carrera hacia la Silla de Águila, la misma que con gran éxito ocupó su señor padre por seis años y desde la cual inició la construcción el primer piso, piso muy firme de la Cuarta Transformación, le duela a quien le duela.
Andy ha empezado su carrera por la Presidencia y, como no es ningún junior, iniciará desde muy, muy abajo, desde una diputación federal por el estado de Tabasco. Y aunque sus detractores dicen que no puede competir en aquel estado del sureste, porque toda su vida ha vivido en la capital, sepan que el muchacho, humildemente, tiene su rancho en el municipio tabasqueño de Teapa.
“Conozco bien el Distrito, porque, aunque vivía en la Ciudad de México, siempre tuve mi rancho, mi negocio aquí en Tabasco, en particular en el municipio de Teapa, y por lo menos una vez al mes estaba yo presente viendo mi negocio, viendo mi rancho. Nunca me desarraigué. Conozco bien el Distrito, lo he trabajado”, dijo el tabasqueño-chilango en una reciente entrevista.
Así es y aunque a muchos les de envidia, el joven tiene su rancho y su negocio, mismo que es muy rentable, ya que le permite hacer viajes a Japón, comprar obras de arte y darse algunos gustitos, eso sí, siempre desde la austeridad, la justa medianía, siguiendo el ejemplo de su padre.
Pero regresemos a lo importante. No le emociona, querida lectora, querido lector, que en solo cuatro años AMLOB podría estar al frente del país para iniciar la construcción del tercer piso de la Cuarta Transformación. Y vaya que a él se le da eso de las obras para construir un país, pues por su sangre ligera y don de gente tiene muchos amigos a los que puede entregarles contratos para que lleven a México al primer mundo. Si el padre pudo acabar con la corrupción, abatir la pobreza y llevar al sistema de salud a los niveles de Dinamarca, imagine lo que hará el hijo.

¡Qué emoción!, ¡qué grandeza!, se escuchará en el zócalo lleno hasta el tope de simpatizantes: “Es un honor estar con Andy hoy”. Habrá puestos callejeros con AMLOBcitos, playeras con el rostro de Andy. Volverán a Palacio Nacional los tamales de chipilín, los chanchamitos y las aguas frescas.
En 2027 Andy, no le quepa duda, ganará la diputación. Y quién mejor que él para coordinar la bancada de Morena en la Cámara de Diputados. Y que otro lopezobradorista con más derechos para brincar del Legislativo al Ejecutivo y continuar la obra del padre fundador de la Cuarta Transformación, que aquel que lleva en las venas la sangre del prócer.
Y aunque él está consciente de su estirpe, su humildad lo engrandece: “Vengo a competir. No está nada dado. Yo haré la parte que me corresponde por quedar en la preferencia en las encuestas internas de nuestro partido. Me voy a someter a eso, me voy a someter al escrutinio de la gente. Yo creo que nada está dado, nada está heredado, vengo a trabajarlo y por eso me he caracterizado siempre por trabajar abajo con la gente sin hacer mucho ruido, pero con un trabajo intenso”, dijo el gran Andy.

¿Y quién en su sano juicio no desearía a otro Andrés Manuel López en la Presidencia de la República? De hecho, si no estuviéramos en una democracia, sería hasta innecesario ir a una elección presidencial, pues la honestidad y eficiencia en el manejo de un país están garantizadas.
Por seis años, la Cuarta Transformación le fue encargada a la actual Presidenta, quien en 2030 entregará terminado el segundo piso de la 4T, y los cimientos para el tercer piso. Entonces, Andy se encargará de arrancar el siguiente nivel para llevar al movimiento político a las alturas.
Habrá trenes que vayan de Sonora a Yucatán, cada estado tendrá su aeropuerto internacional, medicamentos hasta para regalar a países hermanos como Cuba, no habrá jamás subejercicios, se gastará cada peso del presupuesto y de los ingresos extra, Andy se ocupará de que no quede un solo contrato sin ser asignado, él vera cómo le hace, pero de que los asigna los asigna, no importa que tenga que pedirles el favor a sus amigos para que le ayuden con los proyectos, por el país hay que hacer cualquier sacrificio.
El buen senador Adán Augusto López aseguró que en Tabasco Andy ganará caminando la elección como diputado, y, que si lo invita, él podría coordinar su campaña. Andy no debería dejar pasar la apuesta del tío Adán, pues con él al frente de su campaña no solo ganaría, sino que sería una Barredora de votos.
Y una vez que barran con Tabasco, Adán podría iniciar los trabajos para llevar a Andy a la Presidencia, él sabe cómo y dónde recaudar fondos para financiar una campaña ganadora, nadie con más experiencia.
Así que ni se acostumbre a llamarlo diputado Andy, pues muy pronto deberá decirle señor presidente Andy.
Quienes opinan que Andy no puede en solo tres años brincar de la Cámara de Diputados a la Presidencia y que le falta experiencia política y de gobierno, ignoran que tiene una exitosa carrera de más de 15 años en la política, pero lo más importante: tiene el nombre, el apellido y las enseñanzas del mejor Presidente que ha tenido México, y con eso basta y sobra. Me canso ganso: hijo de Peje, Pejito.
ME CANSO GANSO. –Más vale malos conocidos, que magistrados por conocer. - La reforma aprobada por Morena y aliados permitirá que los magistrados del Tribunal Electoral federal puedan ser reelectos y permanecer hasta 17 largos años en el cargo. Si ya han demostrado ser tan buenos para el régimen, que necesidad hay de que vengan algunos novatos a los que haya que volver a enseñarles quién manda. ¡Faltaba más!
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