Ruth Bader Ginsburg: un pilar de la equidad de género

Angélica Fuentes

Hay biografías que merecen ser revisadas y que nos brindan un sinfín de lecciones de vida. Tal es el caso de Ruth Bader Ginsburg, una mujer excepcional, jurista de enorme relevancia, quien hace dos semanas perdió una dura y larga batalla contra el cáncer de páncreas.

Esta mujer nos recuerda la importancia de luchar por la equidad y el equilibrio entre los géneros. Su vida es un ejemplo de resiliencia y es inspiración para todas las que buscamos construir una sociedad más justa.

Ha quedado vacante un asiento en la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos, y los derechos de la mujer, con lo que existe la posibilidad de que ese importantísimo poder se incline hacia el lado conservador. De ocurrir, habría serias consecuencias en temas de enorme relevancia para la vida del país: aborto, matrimonio igualitario, cambio climático, migración, pensiones, sistema de salud.

El mundo requiere continuar con estos esfuerzos, aún hay un camino amplio para lograr los derechos que a las mujeres nos corresponden. “Las mujeres pertenecen a todos los lugares donde se toman decisiones”, decía Bader Ginsburg. Su visión y claridad fue rasgo distintivo en toda su carrera, y son múltiples sus aportaciones y esfuerzos por la equidad de género. Uno de los mayores honores de mi trayectoria fue haber sido reconocida, por Refinery29, al lado de esta gigante de nuestros tiempos.

Gracias a su lucha, hoy las mujeres pueden solicitar una hipoteca, un crédito, una cuenta de cheques o un préstamo bancario sin la firma de un hombre. Algo que se requería hasta que esta gran mujer alzó la voz, en favor de todas. También le debemos la facultad de mantener el empleo durante el embarazo, obtener métodos anticonceptivos sin permiso de la pareja, iguales beneficios en las pensiones que los hombres. No existe renglón de la equidad de género en donde no se vea su huella.

En alguna entrevista le preguntaron cuál era el verdadero símbolo de Estados Unidos. Su respuesta es una representación más de su misión de vida. “Creo que nuestro símbolo no es el águila, como muchos piensan. Me parece que nos queda mejor el péndulo o balanza. Y cuando ésta se carga demasiado hacia algún lado, puedes estar seguro de que regresará al centro”. Esta respuesta está llena de inteligencia y de esperanza: el mundo necesita regresar a un estado de mayor equilibrio. El legado de Bader Ginsburg es de enorme riqueza, sus acciones nos permiten confiar en que la equidad es posible.

El mundo no alcanzará nunca 100% de sus objetivos si 50% de la población no puede realizar su pleno potencial. Dando rienda suelta al poder de las mujeres podemos asegurar el futuro para todos y todas. En México el camino que han recorrido las mujeres para construir sus derechos no ha sido fácil, aún falta mucho por hacer, pero la lucha ya inició e incluso hemos ganado algunas batallas, empezando por hacer valer nuestro derecho al voto.

Hoy somos más mujeres las que hemos levantado la voz y hemos ganado el lugar que nos corresponde, ya sea en el ámbito empresarial, político o del deporte, por mencionar algunos. En México somos 62.2 millones de mujeres.

Nuestro país presenta la brecha más pronunciada en términos de salarios entre hombres y mujeres de acuerdo con la OCDE. La estimación de este organismo apunta a que los hombres tienen un ingreso medio anual 54.5% más alto que sus pares mujeres. A escala general, sólo 29% de las mujeres tiene algún tipo de crédito, mientras que para los hombres la cifra asciende a 33%, y la situación empeora si se clasifica por tipo de crédito.

En México sólo 17 de cada 100 mujeres tiene algún crédito hipotecario, mientras que la cifra para los hombres es casi 10 puntos mayor, con 26 de cada 100. Además, 63% de las mujeres mayores de 15 años ha experimentado un acto de violencia en algún momento de su vida.

La brecha en equidad de género empieza a cerrarse, pero el camino es largo y debemos tomar el ejemplo de grandes mujeres que nos anteceden en la lucha, como Ruth Bader Ginsburg, y continuar con la construcción de una sociedad más justa.
 
*Empresaria, inversionista de impacto y defensora de los derechos de la mujer
 

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