Hoy, derivado de los efectos de la pandemia, muchas personas somos más conscientes de utilizar cualquier oportunidad a nuestra mano para incrementar nuestros ahorros y estar listos para enfrentar eventos inesperados y que requieran atención inmediata. Por ello, la importancia de aprovechar ciertas oportunidades que el año calendario trae para poder conformar una reserva de emergencia o ahorrar para alcanzar un objetivo.

Durante abril (y este año también en mayo), todas las personas físicas obligadas a presentar su declaración anual deben hacerlo y en caso de tener un saldo a favor después de las deducciones permitidas, estarán facultadas a solicitar la devolución, si así lo desean, a través de un retorno de efectivo.

La Ley del Impuesto Sobre la Renta permite la posibilidad de que las personas físicas asalariadas puedan deducir ciertos gastos con el fin de obtener una devolución relacionada al pago de impuesto sobre la renta que realizaron durante el año en cuestión.

De manera indicativa, las deducciones personales permitidas por ley son las relacionadas con salud, incluyendo honorarios médicos, dentales, oftalmológicos, hospitalarios, los relacionados con educación, como las colegiaturas de instituciones privadas con validez oficial y, en adición, los relacionados con gastos funerarios, intereses reales devengados relacionados con un crédito hipotecario, donativos hechos a instituciones autorizadas y aportaciones voluntarias a la Afore.

Una vez presentada tu declaración anual, la autoridad estudiará tanto las deducciones presentadas como el balance final y procederá de conformidad para hacer la devolución respectiva.

Para cualquier persona cuyo resultado fiscal genere saldo a favor es un buen momento para invertir y no solo conservar el dinero en una cuenta de cheques o bajo el colchón.

Es importante destacar que una cuenta de cheques (sin inversión) permite salvaguardar el dinero en el banco, sin embargo, este tipo de cuentas tienen como consecuencia que el dinero guardado pierda poder adquisitivo en el tiempo al no generar ningún interés o rendimiento.

Considerando, por ejemplo, una inflación anual del 3% sobre $1,000 pesos ahorrados en una cuenta de cheques, traería como consecuencia que el año siguiente, con los mismos $1,000 pesos originales, solo puedas adquirir el equivalente a $970 pesos en productos o servicios.

Por otro lado, al invertir la misma suma de dinero en un fondo de inversión, potencialmente tendrá como efecto la obtención de un rendimiento que logrará incrementar en el tiempo el monto invertido.

Regresando al ejemplo, los mismos $1000 pesos siendo invertidos (dependiendo de la estrategia de inversión – renta fija, renta variable y multiactivos) generarán un rendimiento que se verá reflejado en el incremento de la cantidad original. En caso de haber invertido los $1000 pesos en enero de dicho año se convertirían en $1,040 pesos si hubiera sido invertido en un fondo de renta fija (Cetes) o por ejemplo hasta en $1,120 pesos en caso de haberlo invertido en el fondo de renta variable, logrando proteger tu dinero contra la inflación y teniendo incluso un rendimiento adicional.

Por lo anterior, antes de dejar tu dinero en tu cuenta de cheques, piensa en incrementar tu inversión o iniciar en el mundo de los fondos de inversión.

No olvides consultar a un asesor financiero para conocer a detalle el proceso de inversión, los temas particulares de los riesgos al invertir y más importante, a tus necesidades a corto, mediano y largo plazo, con el fin de que puedas encontrar soluciones personalizadas.

Director de Operaciones y Estrategia en BlackRock México.

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