Álvaro López Sordo

Causa de muerte

El Barcelona no se murió el viernes pasado, en Portugal, por culpa de Messi. El gran Barcelona pereció en cuanto Xavi e Iniesta se fueron

Causa de muerte
18/08/2020 |01:32
Redacción El Universal
Pendiente este autorVer perfil

Estimado lector, antes de empezar, debo hacer lo honorable y advertirle que todo lo que va a leer a continuación tal vez sea mentira. En ese caso, usted habrá desperdiciado los dos minutos que tarda en leer esta columna y yo (si le sirve de consuelo) habré tirado a la basura bastante más tiempo. Pero, la cosa cambia de manera exponencial en caso de que, aunque sea un poco, sea verdad.





Todo lo que se expondrá a continuación está cimentado en rumores, pero cuando se dice exactamente lo mismo en dos lugares separados por miles de kilómetros, tal vez esos cuchicheos tengan algo de veracidad. El caso a tratar es el de , porque —me parece, como mínimo— extraño que ante cada debacle deportiva de la que ha sido parte, se le señale por haber “secuestrado” al equipo.

En Argentina, previo al Mundial de Rusia 2018 y tras la vergonzosa participación en dicha Copa, se denunciaba al mentado “club de amigos de Messi”. Que Lionel influía en las convocatorias y hasta en las alineaciones de Sampaoli, que Claudio Tapia —presidente de la AFA— estaba más interesado en tomarse fotos con él que en ejercer su cargo y que el desastre futbolístico tuvo que ver, en gran medida, con la imposición de sus amigos.

Club El Universal

LEER MÁS

:

Dos años después, y tras la humillante derrota ante el Bayern, en Cataluña se esgrime el mismo argumento. Que el club es —básicamente— dirigido por Messi, que sus amigos tienen el sitio garantizado y que quienes llegan de fuera, no tienen oportunidades por no pertenecer al círculo íntimo del rosarino.

Pensemos que todo es verdad y Messi maneja a su club y a su selección. ¿Está mal que el mejor de todos reciba algunas concesiones? Por supuesto que no. Lo que sí estaría mal es cederle todo el control, porque —al final del día— no deja de ser un futbolista, un empleado más.

Si Messi enloqueció de poder, no sólo es responsabilidad de él, sino también de quienes doblaron las manos ante el brillo de un megacrack, de uno de los mejores de la historia. Si el plantel barcelonista se autogestiona, estaba en manos de la directiva contratar al entrenador que les pusiera un alto. A alguien con el palmarés y los blasones suficientes para poner en orden a un equipo repleto de estrellas que lo ganaron todo.

Finalmente, lo único absolutamente verdadero en esta colaboración es que el Barcelona no se murió, el viernes pasado, en Portugal por culpa de Messi. El gran Barcelona pereció en cuanto Xavi e Iniesta se fueron.

Adendum. Knut ya no entiende nada, lo de Tigres en Toluca lo tiene mal.