El pasado viernes se llevó a cabo el segundo debate de este año entre aspirantes demócratas a la presidencia de Estados Unidos. Para muchas personas, estos debates en particular, y el proceso de nominación demócrata en general, han sido interminables. Y no es para menos, los debates empezaron en junio del año pasado, con lo cual llevamos casi un año escuchando en los medios de comunicación a los aspirantes.

¿Y cuándo finalmente se elegirá al candidato? La respuesta no es sencilla pues el sistema político-electoral de los Estados Unidos es uno de los más complejos, no sólo en cuanto a la nominación presidencial, sino también a las elecciones internas realizadas para elegir a los candidatos de los partidos demócrata y republicano. Dado que existen diferencias significativas entre las reglas de ambos partidos, veremos cómo funciona, grosso modo, el proceso de nominación demócrata y cuándo finalmente se definirá el candidato o candidata.

Las reglas tanto para convertirse en aspirante a la candidatura demócrata como para la selección final del candidato son fijadas por el Comité Nacional Demócrata (DNC, por sus siglas en inglés). Una vez que los aspirantes cumplen los requisitos, comienzan las elecciones internas, también conocidas como primarias y asambleas (caucuses). En ellas, los militantes del partido eligen un total aproximado de 4 mil delegados identificados con alguno de los aspirantes. Estos delegados, a su vez, votarán para elegir al candidato oficial en la Convención Nacional Demócrata, que este año se llevará a cabo del 13 al 14 de julio en Milwaukee, Wisconsin.

Las primarias y caucuses se realizan en cada uno de los estados, la capital (D.C.), los cinco territorios estadounidenses, e incluso existe una primaria para los militantes en el exterior. Cada estado y territorio tiene un número diferente de delegados que se basa en distintos criterios, entre ellos el número de votantes en el estado. De esta manera, un estado con pocos habitantes, como Wyoming, aporta solo 14 delegados, mientras que un estado con alta densidad poblacional como Nueva York aporta 274. Estas asambleas o caucuses comenzaron el 3 de febrero en Iowa y finalizarán el 6 de junio con el caucus de las Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

También existe otro tipo de delegados denominados “súper delegados”, quienes son designados directamente con base en su rango en el partido demócrata, su trayectoria o cargos ocupados, por ejemplo, pueden ser líderes del partido, gobernadores y expresidentes. Ellos, junto con los delegados electos, suman un total de aproximadamente 4 mil 750 participantes en la Convención Nacional Demócrata.

En esta convención se pueden presentar varios escenarios dependiendo del número de delegados que obtenga cada aspirante. Sin embargo, para no generar confusión, digamos que el aspirante que asegure la mayoría simple de delegados electos es designado candidato, mientras que los súper delegados solo pueden votar en caso de que ningún candidato alcance ese número en la primera votación. Dicho lo anterior, al igual que la elección para presidente de los Estados Unidos, el sistema de votación de candidatos es indirecto, puesto que los militantes no eligen directamente al candidato demócrata, sino que lo hacen a través de delegados elegidos en las asambleas locales.

Por ello, no sabremos hasta mediados de julio quién será finalmente el ganador de la nominación demócrata. Sin embargo, como los delegados están asociados a los aspirantes, con los resultados de cada primaria, como la ocurrida recientemente en New Hampshire, podremos saber poco a poco qué precandidato llega con más ventaja a la nominación oficial para tal vez convertirse en el hombre o mujer que participará en las elecciones de noviembre de este año, en las que el actual presidente, Donald Trump, buscará la reelección.

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