Después de ver Is This Thing On? (Estados Unidos, 2026), la nueva cinta dirigida por Bradley Cooper, quedan claras al menos dos cosas. La primera: luego de dos grandilocuentes intentos previos, finalmente el cineasta Bradley Cooper entrega una película de gran manufactura, estupendas actuaciones y definitivamente superior a las dos anteriores.
Segundo: también queda claro que Cooper conoce la filmografía de Woody Allen, o al menos ha visto una de sus películas más importantes.
Dirigida, producida, escrita (junto con Will Arnett y Mark Chappel) e interpretada por el mismo Cooper, Is this Thing On? inicia a media res, presentando a Tess (siempre impecable Laura Dern) y a Alex (Will Arnett), un matrimonio que luego de 20 años de casados ha acordado firmar el divorcio. No parece haber mayor drama, es una separación amistosa y si acaso el único problema es cómo decírselo a sus pequeños hijos, Jude (Calvin Knegten) y Felix (Blake Kane), de no más de 10 años.
Alex tendrá que irse a otro departamento, pero ambos quieren seguir siendo buenos padres y mantener las relaciones que han forjado durante sus años como esposos: ella se lleva genial con sus suegros, y ambos son amigos de un matrimonio formado por la exigente Christine (Andra Day) y el bufónico Balls (Bradley Cooper, quien claramente no se aguanta las ganas de salir a cuadro en su propia película).
Luego de una fiesta con estos últimos, donde anunciaron su divorcio, Tess y Alex bromean de regreso a sus respectivas casas al calor de un brownie “chistoso” (if you know what I mean). Todo parece estar bien pero Alex en realidad está deprimido. Deambulando por las calles de Nueva York, Alex se topa con el famoso Comedy Cellar, lugar de comedia stand-up de donde han salido muchos muchos comediantes de SNL. Como lo único que le importa a Alex es beber, pero no quiere pagar el cover, se anota en la lista de los standuperos amateur.
Llegado el momento de estar frente al micrófono, Alex no tiene de otra más que contar lo que le pasa: su fracaso en el matrimonio, su divorcio, y la frustración general en la que está sumido. No lo hace con un ritmo propiamente cómico, pero la sinceridad de sus palabras y lo fácil que resulta relacionarse con la situación, hacen que el público ría y le aplauda. Alex ha encontrado una nueva obsesión: la comedia.
A años luz sus mega producciones anteriores, y ya sin la lápida de buscar afanosamente las nominaciones al Oscar, Is This Thing On?, es un dramedy de tinte independiente que brilla gracias a la sencillez con la que cuenta la trama, el humor del guion y la naturalidad con la que la pareja principal actúa en pantalla. Laura Dern y Will Arnett resultan entrañables en la proyección de su crisis de edad adulta, mostrando al típico matrimonio que siempre muestra armas, usando los resentimientos como ataque en una guerra fría en la que no obstante es imposible odiar al enemigo.
Es una cinta sobre un tema que al Hollywood actual ya no le gusta tratar: la edad adulta, las crisis existenciales, la depresión que viene con el correr de los años. No hay drama, pero si hay reflexión, búsqueda, arrepentimiento, duda y mucho humor.
Aunque la cinta está basada en el caso real de un comediante inglés llamado John Bishop, amigo de Harnett y quien justamente se metió al stand up en plena separación. Es innegable que Cooper y Harnett encuentran el esqueleto de esta cinta en un clásico de Woody Allen, Husbands and Wives (1992), donde (al igual que en esta) una pareja (Judy Davis y Sydney Pollack) anuncian su amistosa ruptura ante la sorpresa de sus amigos (Woody Allen y Mia Farrow).
La influencia no solo es temática sino visual, la puesta en imágenes de Mathew Libatique (cinefotógrafo de cabecera de Cooper) emula a la de Husbands and Wives en pequeños planos secuencia y tomas con cámara al hombro que recuerdan el cine documental.
Pero, a diferencia de la película de Allen, donde todos los personajes tienen un arco bien desarrollado, Cooper y Harnett fallan con el personaje de Laura Dern, quien no obstante que entrega la mejor actuación de la película, su historia queda siempre en un lastimoso segundo plano frente al drama existencial de su esposo Alex.
Si no fuera por ese “pequeño” problema de origen (la historia en la que está basada esta cinta es sobre el marido, no sobre su esposa) esta película rozaría la perfección. Al drama de la separación habría que sumar otra cosa que hace muy bien esta cinta: mostrar el mundo del stand up gringo, la camaradería entre los comediantes, la mecánica del show, y esa sensación de estar de pie ante el público, desnudando el alma, solo para provocar la risa del respetable y la catarsis de quien toma el micrófono y pregunta: “¿esto funciona?”.

