A la mitad del río

Alberto Aziz Nassif

Ha decidido distanciarse de las reglas de operación legal y técnica, de la regulación que implican las obras en materia de transparencia

Mañana se cumplen exactamente tres años del inicio de este gobierno. ¿Qué tan lejos o qué tan cerca está el 1 de diciembre de 2018? Los balances que dominan el debate público están elaborados en blanco en negro, de parte de AMLO y de sus adversarios.

La mitad del sexenio llega acompañada de un clima de problemas importantes, como la inflación alta (7.05 anual), que hacía dos décadas no se tenía, y con una devaluación del peso (21.8 fix). Después de la pandemia tenemos un país más pobre y desigual; y en estos tres años, hay una inseguridad cada vez más dura y cruel. En este espacio me centraré en tres asuntos que le dan a la 4T una enorme visibilidad crítica: a) el polémico acuerdo presidencial para declarar a las obras de infraestructura como asuntos de interés público y de seguridad nacional, como estilo personal de gobernar. b) Una consulta de revocación de mandato que se procesa en clave de ratificación, con lo cual se desvirtúa el mismo derecho democrático para quitarse de encima a gobernantes insoportables. c) El papel de las fuerzas armadas y el debate sobre si estamos en un proceso acelerado de militarización.

Una buena cantidad de decisiones, gestos y acciones de este gobierno se pueden leer desde la figura de un hiperpresidencialismo. El regreso en 2018 a un régimen de partido dominante, con mayoría en el Congreso, cambió la dinámica de los gobiernos divididos que tuvo México desde 1997 hasta 2018. La presidencia ha tensionado las relaciones y controles horizontales y verticales, así como los contrapesos con otros poderes, para establecer un ejercicio de gobierno altamente personalista, con un estilo muy jerárquico y centralizado en la toma de decisiones. AMLO es un presidente con altos niveles de aceptación y legitimidad, pero desde el inicio de su sexenio ha decidido distanciarse de las reglas de operación legal y técnica, de la regulación que implican las obras en materia de transparencia y de los impactos ambientales. Este es el corazón del famoso acuerdo del 22 de noviembre. Con esta decisión AMLO quiere reconfigurar la materia de la seguridad nacional y se coloca en contra de varios ordenamientos constitucionales. Con excepciones y atajos pretende darle velocidad para que nada interrumpa o detenga sus obras. AMLO tiene prisa, así que la consigna es: “háganse a un lado todos”.

La posibilidad de deshacerse democráticamente de un mal gobernante es, sin duda, un valioso recurso para una democracia. Pero, usar ese mecanismo desde la lógica del poder y hacerlo para instrumentar una ratificación de mandato, es echarlo a perder y desvirtuarlo. Eso es lo que sucederá con la famosa revocación. Un presidente que tiene 68% de aprobación (EL UNIVERSAL, 26/11/2021) al entrar a la segunda parte de su gobierno no necesita una ratificación de sus bases y, menos si el juego costará casi 4 mil millones de pesos, que el INE no tiene, y que podrían destinarse a mejorar escuelas o a tener más vacunas.

La frase del general secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval González, el 20 de noviembre: “Como mexicanos es necesario estar unidos en el proyecto de nación que está en marcha”, ha despertado muchas críticas porque se considera una transgresión a la neutralidad política de las fuerzas armadas. Si a eso se le suman las 246 funciones que desde hace 10 años les han asignado a los militares y que antes eran de dominio civil, como lo señala una investigación del CIDE (https://ppdata.politicadedrogas.org/#ppd.inm), se prenden las alarmas. ¿De qué dimensión es el proceso de militarización en México? Las respuestas, para variar, están completamente polarizadas. La SCJN discutirá en el pleno el amparo sobre si AMLO violentó la Constitución al decretar la militarización de la seguridad pública con vigencia de 2020 hasta 2024 (EL UNIVERSAL, 24/11/2021).

El sexenio de AMLO tensiona el marco legal para sus obras de infraestructura; hace un uso contradictorio de una revocación de mandato; y amplifica la presencia miliar, para convertir a las fuerzas armadas en un actor cada vez más central y estratégico de su “proyecto de nación”. A la mitad del río…

Investigador del CIESAS. @AzizNassif

 

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