Es una locura que Kimberly Joselin Ramos y Karol Toledo, dos jóvenes universitarias de 18 años, desaparezcan y sean asesinadas en Morelos con unos días de diferencia. Y que sus familias, amistades y ciudadanía tengan que clamar justicia en las calles de Cuernavaca, “la ciudad de la eterna primavera”.
Es una locura que estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos reciban amenazas de muerte luego de protestar por los feminicidios de sus compañeras y de exigir mayor seguridad.
Es una locura que mientras la presidenta Sheinbaum visita Sinaloa y respalda al gobernador, asesinen en Mazatlán a Rubí Patricia Gómez Tagle. La joven madre se dedicó a buscar a su hijo Edgar Daniel desde que desapareció en mayo de 2025. Y la mataron en su casa.
Otra locura es que Brenda Valenzuela Gil tenga que buscar todos los días a su hijo Carlos Emilio que desapareció el 5 de octubre de 2025. El joven de 21 años entró al baño de un restaurante bar en Mazatlán, Sinaloa, y ya no salió. Los mensajes cotidianos de su madre, en X, imploran ayuda y denuncian frialdad e incompetencia de las autoridades.
La herida es colectiva. Son decenas de miles de mujeres que denuncian el feminicidio o la desaparición de sus hijas; la violencia y el acoso sexual, la violación… la locura del sistema y la indolencia del Estado.
Las cifras: 6 mil 440 feminicidios desde 2019 hasta hoy (635 niñas y adolescentes) y más de 28 mil desaparecidas en 2025. En México. Que nuestra presidenta conmemore el 8M en el Campo Marte es otra locura incomprensible.
Parte de la inmensa locura de nuestros tiempos está en los archivos de Epstein. Y que mientras se abren, Trump y Netanyahu bombardeen Irán y maten a 160 menores impunemente. Se trata de Niñas de la Escuela Shajareh Tayyebeh en la ciudad de Minab y de niños vecinos, cuyos retratos, con nombre y apellido, se publicaron ayer. Imposible no enfermarse al ver las caras de Maryam, de Zoha, Liana, Mair, Sina, Saleh…
En medio de toda esta locura, las marchas del 8 de marzo en México y en el mundo iluminan la lucha en medio del dolor. Escrito para este Día Internacional de la Mujer, Adrianne Maree Brown lanza al aire su nuevo poema: All this loss is making me wilder (Tanta pérdida me está haciendo más salvaje). Hay que escucharla decirlo en Instagram, o leerla en su blog. Fragmentos:
Si un “no” no significa nada/ Si tu palabra no significa nada/ Si las leyes no significan nada/ Si las oraciones no significan nada/ Si los hijos no significan nada/ Si la vida no significa nada/ Si el mañana no significa nada/ ¿Cómo podemos negociar? /
(…)
Es hora de una huelga general/ Una huelga generacional/ Es hora de que las mujeres/ que llevamos el mundo en nuestros corazones/ digamos/ basta/ basta/
hasta que no haya/ guerra (…).
Todas las demás/ vengan con nosotras/ vengan a flanquear este acto salvaje/
Todas nosotras/ debemos ser madres del mundo/ debemos crear con nuestros límites/.
Nuestra nueva labor/ es un no lleno de fe/ No más civilidad con tradiciones monstruosas/ No más trabajo no esencial/ No más sexo con ovejas odiosas/
No más dinero para quienes cosechan/ No a la obediencia a la clase pedófila/
No más inteligencia artificial/No más presupuesto para guerras interminables/
No más daños colaterales/ de los morenos y los pobres/.
Estamos en el precipicio/ debemos salir a las calles/ y a las cámaras de poder/ enfrentaremos su fuerza/ con un no sagrado/ decimos sí/ a la obra de esta hora tardía.
El caos es tu arma/ el cuidado es lo nuestro/ (…).
Si no te detienes/ nos toca a nosotros/ mientras lees esto/ cantamos en la pira/ estamos dando a luz/ al siguiente mundo/ y tú eres solo un anillo/ de fuego.
adriana.neneka@gmail.com

