Este lunes se abrió al público en el Museo de Bellas Artes de Houston la exposición Frida: la creación de un ícono, una muestra monumental de la pintora mexicana, con 30 piezas originales y 120 más de artistas de diversos países que, a lo largo de cinco generaciones, se han inspirado en su obra y su personaje. La idea, se anuncia, es contar la historia de cómo Kahlo se ha convertido en una de las artistas de mayor influencia en el mundo.
Luego de algunos meses en Houston (19 de enero-17 de mayo), la exposición se trasladará a Londres para exhibirse en la Tate Modern Gallery (25 de junio-3 de enero de 2027). Irá todo, menos las 14 obras de Frida Kahlo que pertenecen a la colección del Museo Dolores Olmedo (MDO) y que, en lugar de Inglaterra, viajarán desde Texas de regreso a su lugar de origen en la exhacienda La Noria en Xochimilco.
Se trata de obras al óleo emblemáticas como: Autorretrato con changuito (1945), La columna rota (1944), Retrato de Alicia Galant (1927), Unos cuantos piquetitos (1935), El difuntito Dimas Rosas (1937), Sin esperanza (1945), La máscara (1945), La flor de la vida (1944), Mi nana y yo (1937), Retrato de Eva Frederick (1931), Hospital Henry Ford (1932), Retrato de Luther Burbank (1931), El camión (1929) y la litografía Frida y el aborto (1932).
Y es que, el Museo Dolores Olmedo, cerrado hace seis años, reabrirá sus puertas, a partir del 30 de mayo, para el turismo que visitará la Ciudad de México con motivo del Mundial de Futbol.
Los directivos del museo lo anuncian así en redes sociales: “¡Nos estamos preparando para la nueva reapertura! Próximamente disponible nuestro nuevo sitio web para reserva de boletos #savethedate 30 de mayo de 2026”. A su vez, el gobierno federal y el de la Ciudad de México informaron que el MDO formará parte de las Rutas Turísticas organizadas durante el mundial. Y que la visita a la Noria se conectará con “experiencias chinamperas” en Xochimilco.
Buenas noticias, espectaculares. Sin embargo, la información de fondo en torno al MDO y el destino de sus colecciones, sigue en la opacidad. Ni el gobierno o el Comité Técnico del Fideicomiso Museo Dolores Olmedo (encabezado por los descendientes de la mecenas que donó todo “al pueblo de México”) han informado al público de la suspensión o cancelación del traslado de los acervos desde Xochimilco al parque Aztlán en Chapultepec, donde, anunciaron en 2021, se construiría “una extensión” del museo con su colección, la más grande del mundo, de Kahlos y Rivera.
Si bien aún no hay indicios físicos de esa construcción, la noticia generó un intenso activismo cultural entre vecinos y vecinas de pueblos, barrios y colonias de Xochimilco. Organizados en el Colectivo Defendamos el Museo Dolores Olmedo, exigen la cancelación del traslado, la reapertura del museo y el respeto a la voluntad de la coleccionista que, según escritura notariada, donó todo “al pueblo de México” y estipuló que ni el museo ni sus acervos deberían moverse de La Noria, salvo por préstamos temporales breves.
El colectivo, incansable, se pregunta: ¿qué será del museo después del Mundial de Futbol?, ¿reabrirá al público o solo a visitas privadas con reservación? Cabe agregar: El Comité Técnico modificó en 2020 el contrato del fideicomiso que firmó Dolores Olmedo en 2002 ante notario; desapareció la figura de “el pueblo de México” como fideicomisario y transfirió el rol del fiduciario de Nafinsa a CIBanco que ya fue vendido a Grupo Multiva.
La pregunta de fondo: ¿Cómo protegerá México esta colección, cada vez más valorada aquí y en todo el mundo?
adriana.neneka@mail.com

