Cancún.- Datos contradictorios, una tipificación incorrecta del feminicidio para esconderlo o maquillarlo como “muerte violenta” u “homicidio doloso”, son las omisiones generales en que incurren los gobiernos en México y que impiden conocer la cifra real de mujeres asesinadas en el país, alertó la organización Amnistía Internacional previo a la conmemoración del Día Internacional en contra de la Violencia hacia las Mujeres , el 25 de noviembre.

En Cancún, la jefa de Unidad de Derechos Humanos de dicha organización, Edith Olivares Ferreto, manifestó que “la suciedad de las cifras” hace imposible conocer con exactitud las dimensiones del problema que, no obstante, es creciente, pues hasta hace algunos años se calculaba que cada día una mujer era asesinada y, actualmente, el número subió a 10 mujeres, además de que cada vez las formas para matarlas, son más crueles y más violentas.

“En todos los estados hay altísimas cifras de impunidad en feminicidios ; en casi ningún estado se están investigando todas las muertes violentas de mujeres, como feminicidios; sí se ha incrementado la cantidad de carpetas de investigación por feminicidio, sí hay una tendencia a investigarlo como de feminicidio, pero no de sancionarlo”, expresó.

De acuerdo con el Índice Delictivo del Secretariado Ejecutivo Nacional, de enero a octubre del año en curso se tiene registro de 809 feminicidios en el país.

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Sin embargo, el número de mujeres asesinadas es mucho mayor, pero se oculta dentro de la cifra de homicidios dolosos o “muertes violentas”, debido a la incapacidad o resistencia de las fiscalías estatales para investigar, tipificar y consignar el asesinato de las mujeres, como feminicidio, aún cuando cumpla con alguno de los tipos penales.

“Casi 10 mujeres son asesinadas cada día en el país. Se han registrado hasta este momento, poco más de 700 feminicidios en todo el país; eso quiere decir que una gran cantidad de los asesinatos de mujeres que son -mas o menos el año pasado, tres mil 660- solamente 700 fueron abiertas carpetas de averiguación por Feminicidio”, expresó, al enfatizar que en los últimos ocho años han matado a más de 25 mil mujeres en México.

Olivares Ferreto participó hoy en un panel de discusión denominado “Juntas hasta la Vida: Omisiones del Estado mexicano en la prevención, investigación y sanción de los feminicidios”, organizado por el Centro Integral de Atención a la Mujer-Cancún (CIAM), que integró también a la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Quintana Roo (CEDHQROO) y a Esperanza Lucciotto, madre de Karla Pontigo, víctima de feminicidio en 2012, así como a Nancy Arias, madre de Alondra González, asesinada por su pareja en 2017.

Durante su intervención, Olivares citó el trabajo de una investigadora de apellido Torreblanca, quien encontró que al menos la tercera parte de los casos declarados como “muerte violenta” y “homicidio doloso” en agravio de una mujer, es un probable feminicidio.

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“Ella lo que hace es revisar la cifra de asesinatos de mujeres que, en México, la brinda el INEGI, que toma las cifras de las actas de defunción. Un médico legista levanta un acta de defunción cuando una persona está muerta. Ese médico o médica, lo que dice es ‘parece que esta persona ha sido asesinada’ y ese es el dato que denominamos ‘defunciones femeninas con presunción de feminicidio’ (…)

“Lo que hace Torreblanca es revisar en cuántas de esas actas, la persona presunta responsable, era la pareja de la víctima; en cuántas encontramos que el médico legista registró que hay antecedentes de violencia familiar; en cuántas se registró violencia sexual; en cuántas el cuerpo dela mujer se encontró dentro de su domicilio y con base en esos datos ella señala que, más o menos el 34 por ciento del total de mujeres asesinadas, podríamos decir que son feminicidios”, explicó en entrevista.

Uno de los tropiezos en esa información es cuando la o el médico legista no completan toda la información en el acta de defunción, añadió.

“Lo que tenemos es un gran vacío de información. No sabemos cuántos feminicidios en México porque el Estado no nos da la cifra confiable. Hay una diferencia en las fuentes. Una fuente es INEGI, que se basa en las actas de defunción y la otra es el Índice Delictivo del Secretariado, que se basa en las carpetas de investigación reportadas por las fiscalías estatales”, detalló.

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No se llama crimen pasional, sino feminicidio

Uno de los recursos de las autoridades ministeriales para eludir investigar los asesinatos en agravio de las mujeres, como Feminicidios, es catalogarlos como “crímenes pasionales”, para justificar el crimen de forma indebida, estigmatizante y discriminatoria.

“El ‘crimen pasional’ no es un delito; es una forma de denominar un delito que es un asesinato. Lo que hemos señalado desde las organizaciones es que ese tipo de crímenes se llama feminicidio. A las mujeres no nos matan por pasión, nos matan por odio.

“Nadie mata a una persona porque se sienta ‘muy apasionado’ o por lo menos esa pasión no es positiva. Y tiene un nombre en el código penal, en los 33 códigos penales del país que se llama Feminicidio, no es un crimen pasional, es un crimen de odio”, afirmó la activista, quien subrayó que la autoridad o sociedad que emplea ese término, legitima la violencia hacia las mujeres, atribuyendo al enojo o a los celos del hombre, la razón para matar a una mujer.

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afcl

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