El relevo de Esteban Moctezuma Barragán de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en medio de la pandemia por Coronavirus 2019 y la peor crisis que ha pasado el sector en años, es una muestra de la falta de compromiso de la administración federal con la educación, coincidieron especialistas.

Reconocieron que Moctezuma hizo lo que pudo con lo que tenía para responder a la pandemia y se mantuvo firme en algunas políticas contrarias a lo que practica el presidente Andrés Manuel López Obrador, como el uso de cubrebocas.

Sin embargo, no estuvo a la altura de la transformación educativa que había prometido el gobierno federal a su llegada, mostró una visión empresarial e indicios de privatización en el manejo de la educación. Esperaron que el próximo titular de la SEP sea un experto en y no sólo un incondicional al mandatario.

“Qué bueno que se fue, ojalá quien llegue tenga sensibilidad. En la parte instrumental resolvió lo más que pudo, de forma privatizada (por las alianzas con empresas de tecnología como Google para atender la pandemia). Qué bueno que se bajó del barco, para ver si encontramos a alguien que pueda entender la lógica del sistema educativo”, consideró Ángel Díaz Barriga, investigador y pedagogo de la UNAM, miembro de la Academia Mexicana de Ciencias.

Manuel Gil Antón cuestionó el momento en que el Presidente tomó la decisión de retirar a Moctezuma Barragán del cargo, al señalar que lo hizo en un momento en que se incrementan los contagios de Covid-19, que no se ha logrado el regreso a clases presenciales y, más allá de la coyuntura por la pandemia, tampoco se ha logrado instaurar la transformación educativa que prometió a su llegada el presidente Andrés Manuel López Obrador.

"¡Qué momento más inoportuno! No ha concluido, en términos estrictamente educativos se está cambiando de caballo a la mitad del río. Esto indica que la educación es la hija que se sacrifica ante necesidades políticas. Moctezuma tiene varias deudas y responsabilidades de las cuales hacerse cargo, no es el momento para irse", dijo el experto del Colegio de México.

"Me recuerda tantos sexenios en los cuales lo educativo ha sido relegado por alianzas políticas y razones que no ponen a la educación en el primer lugar".

Alma Maldonado, investigadora del Cinvestav y coordinadora del blog Distancia por Tiempos de la revista Nexos, lamentó que la titularidad de la SEP se designe de acuerdo con la conveniencia del gobierno sin que el tema educativo sea importante.

Calificó de “intrascendentes” los dos años de Esteban Moctezuma en la dependencia porque no habrá quién responda a los cambios que se prometieron tras la derogación de la reforma educativa de 2013.

“Es lamentable que se vaya el secretario, no porque lo haya hecho bien, sino porque el que llegue alguien nuevo, sin experiencia y a improvisar pues malo. Si llega alguien de la administración actual podría haber más continuidad pero no una verdadera respuesta a los retos que se vienen: el abandono escolar, el retroceso en la escolaridad... no tenemos el impulso ni la capacidad y menos ahora con este cambio".

Los retos más importantes para el sucesor en la SEP serán la reanudación de clases; el mayor acierto de Moctezuma fue la decisión de suspender las clases, instalar la televisión abierta para continuar con las actividades escolares; el déficit: la improvisación en la respuesta y no haber apoyado ni a los maestros ni a las familias para las clases a distancia.

"Fallaron en no haber dado el acceso a los medios para tomar clases: internet, computadoras, y haber desprotegido por completo a las escuelas privadas. También ha sido un déficit que no se ha planteado con claridad la Nueva Escuela Mexicana, se habla de ella pero nadie sabe en qué consiste: se están impartiendo clases en primaria y secundaria con planes de estudios diferentes y materiales distintos. Hay un proceso inacabado", consideró Roberto Rodríguez Gómez, de la UNAM.

David Calderón felicitó a Moctezuma por este paso en su carrera pero se dijo preocupado por la educación en el país; es lamentable, consideró, que en el momento de mayor crisis del Sistema Educativo Nacional se privilegien los arreglos y beneficios para los adultos sobre los derechos de los niños, al grado de que se tomó la determinación sin haber considerado al sucesor.

Lo adecuado sería que renuncie Moctezuma, se nombre al nuevo titular y ya que corran los tiempos diplomáticos.

"En el momento histórico de mayor riesgo, cuando más certeza se necesita, se abre un proceso sin ningún sucesor claro. Además de todo lo desaseado del proceso, estamos sujetos a que la figura que ocupe el lugar de Moctezuma sea un incondicional del presidente; pensar que podemos entrar a un proceso en el que el secretario sea solo un títere del presidente, se vuelve doblemente preocupante".

El perfil de quien será su sucesor, coincidió Marco A. Fernández investigador de México Evalúa y profesor del Tec de Monterrey, es vital: se necesita privilegiar la experiencia sobre la visión ideologizada o militante de la educación.

"El hecho de que no haya dado el nombre de la persona que sustituirá a Moctezuma sólo retrata que el tema educativo no está cercano a su corazón: ha habido recortes presupuestales sustantivos. Estamos en medio de la tormenta y no sabemos quién va a ser el capitán del barco", dijo.

"En el manejo de la pandemia hubo muchas limitaciones y momentos de improvisación, francamente preocupantes y molestos, pero también otros en donde hicieron lo mejor posible dadas las restricciones: se limitaron los protocolos para la reapertura de las escuelas, no hubo presupuesto para contratar internet y garantizar el contacto de los docentes y sus alumnos y es no es culpa de Moctezuma. Lo que tuvo que haber hecho mejor fue que Aprende en Casa inició de manera improvisada y lamentable; tampoco hay una evaluación diagnóstica clara que les sirva a los docentes para atender a los niños".

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