Luz y sombra en la cultura y el deporte

A pesar de la pandemia, se mantuvo el intercambio de ideas y de expresiones culturales por medio de las herramientas digitales; en el deporte, sobresalen los triunfos en automovilismo, golf y beisbol

Luz y sombra en la cultura y el deporte
Fotos: Archivo El Universal
Nación 03/01/2021 03:04 Analistas de EL UNIVERSAL Actualizada 09:55
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Gerardo Velázquez de León

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Triunfos  
Sergio “Checo” Pérez 

El piloto mexicano se convirtió en el deportista a seguir desde que se retomó la Fórmula 1 por la pandemia. Checo logró lo que nadie ha logrado en la historia de este deporte, hacer desmañanar a México para ver una carrera de autos, algo impensable para un deporte tan clasista. 

Una temporada corta y adversa, no pudo correr en dos grandes premios porque se contagió de Covid y como explicó ayer en su twitter, todo parecía acabado, la mala suerte lo perseguía, hasta que llegó el final del año consiguiendo por primera vez en 50 años que un mexicano ganara una carrera de fórmula 1. Cuarto lugar en el mundo en el campeonato de pilotos. Al final fue un año grandioso y sobre todo, hizo que el pueblo mexicano viera hacia la F1. 
 
Gaby López 

No hubo un momento más vibrante en el año golfístico que aquella muerte súbita de Gaby López contra la japonesa Nasa Hataoka en el Diamond Resorts Tournament of Championship de la LPGA. Fue en enero del 2020, parece lejano pero siempre será recordado ese momento como uno de los más brillantes de la carrera de Gaby López, logró su segundo título en un torneo de la gira profesional más demandante, exigente y complicada que tiene el deporte, la del golf profesional. 

Segunda victoria en su carrera y con cinco años en la gira, con futuro promisorio. Entrenada por Horacio Morales, uno de los grandes héroes desconocidos de este país, que merece estar en el cuadro de honor de este 2020. 
 
Carlos Ortíz 

En Houston, en el legendario Memorial se consumó una de las estampas más grandiosas del golf mexicano, por fin un golfista de nuestro país podía ganar un torneo de la PGA, si, después de 42 años cuando lo hizo Víctor Regalado por última vez. 

Ortíz, tapatío que ya sabía lo que era ganar en la gira profesional, pero digamos, en la de formación, en la antesala de la gran gira profesional, cuando lo hizo tres ocasiones, en Panamá, en León y en Portland, la llamada Web.com Tour. 

Houston fue la ciudad que vio como un mexicano vencía al número uno del mundo, a Dustin Johnson y podría celebrar por fin un triunfo en la gira profesional de golf. 
 
Raúl Jiménez 

El año de la consolidación futbolística, recordado también por ser el mexicano más exitoso en el futbol inglés en la historia y por supuesto por mandar a la banca al máximo anotador de la historia de la selección. Jiménez vivió también al final del año la incertidumbre, todos sus goles los cambiaría por no haberse levantado a buscar un remate y encontrar la cabeza de David Luiz del Arsenal de Londres. Ese choque lo tiene fuera de circulación, esperando retomar el futbol pronto, pero nadie, absolutamente nadie puede negar hoy que es el mejor delantero mexicano que está en activo. 
 
Club León 

Regresar al título, de la mano de un mexicano que tanto le costó llegar a levantar el título, es merecedor de aplausos, pero más allá de colgarse una medalla y darle a la institución su octavo título, este equipo se recordará siempre por las formas, esas tan brillantes y llamativas de jugar un deporte que parece que cuando lo practica el León es sencillo y sin complicaciones. Ignacio Ambríz, Luis Fuentes y Fernando Navarro destacadísimos mexicanos en el 2020, de sus ideas, pies y talento el Léon es el campeón del futbol emxciano, el primero de la época de la pandemia. 
 
Tropiezos 
 
Conade - Ana Guevara 

Sin duda que la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte y su directora Ana Gabriela Guevara marcaron el rumbo de lo que no se tiene que hacer cuando se tiene una responsabilidad tan grande como la de vigilar por el bien del deporte y de los atletas del país. Justo en el año de cierre olímpico, todo comenzó con una falta terrible de información y de planeación respecto a la participación de mexicanos en Tokio 2020, de los que ya estaban clasificados y de los que podían clasificar.  
 
Pero esto, sin duda, se agravó con la pandemia y la postergación de los Juegos Olímpicos, ya que esto pareció ser el pretexto perfecto para olvidarse de su responsabilidad y solamente en algunos eventos (la mayoría de beisbol) para no aclarar nada, cuando los deportistas de nuestro país se sienten en el abandono total, ya que no hay comunicación con su máxima dirigente y no tienen certeza del futuro, por más que les hayan dicho que habrá recursos para su preparación, ya que no les dan la cara. 
 
Javier Hernández 

Tiró su carrera a la basura, se burló, se pitorreó del Galaxy de Los Ángeles que con la idea de salvarle y seguir manteniendo su nivel económico intacto, lo rescató y le invirtieron millones de dólares para que estuviera a gusto, en California, alejado de la críticas y del asedio de la prensa. 

Hernández se dedicó en el 2020 a cambiar su carrera, de futbolista a gamer, a exhibicionista y video bloguero, todo se echó a perder. 

Señalado por romper disciplina en la selección nacional, ya no volvió a ella, nadie lo extrañó esa es la realidad, porque pese a ser el máximo goleador de la historia del equipo, su nivel está extraviado e inconcluso, es hoy un jugador del montón, muy alejado de la elite internacional. 
 
Kiril Todorov 

El presidente de la Federación Mexicana de Natación se dedicó a burlarse del Comité Olímpico Mexicano y del Gobierno Mexicano, si hasta del presidente López Obrador. Siempre escudado en la CONADE el dirigente fue capaz de sortear actos de corrupción comprobados por la Unidad de Inteligencia Financiera de nuestro país, y de manera desfachatada ahora busca una tercera reelección en su cargo. Dirigentes corruptos que pasean por los pasillos de la impunidad y en ese caso, apoyado por deportistas de élite que solo lo complacen por ser parte de la misma bolsa. 
 
Cruz Azul 

Iniciará el 2021 con 23 años sin ser campeones del futbol mexicano, pero esta vez sumando un torneo más que doloroso, fue humillante, patético e inverosímil. Nadie, ni Moni Vidente sabía si iban a ser campeones, pero después de un 4 a 0 en semifinales era impensable que no disputarán la final. Pero en este equipo pasa de todo y para todos. 

En el año, su gran estandarte acusado y con orden de aprehensión. Guillermo Alvarez fue de las notas policiacas más famosas del 2020 y su equipo de futbol, ese que se adueño a la mala, sufriendo de los mismos males que su corrupción. 

Pero llegaron nuevos dirigentes y todo es una calca de la historia, Cruz Azul es un equipo perdedor, humillado y sin espíritu. 
 
Directiva del América 

El caso de Renato Ibarra desenmascaró la avaricia de los directivos del América. Un hombre que le dio el perdón la parte acusada pero que un juez dictaminó intento de feminicidio y violencia familiar, no fue despedido del club simplemente porque lo consideran un activo y como perderle dinero. Renato Ibarra salió de la cárcel por la ineptitud judicial del sistema, no porque sea inocente y aún así los flamantes directivos tomaron una decisión incongruente cuando en una empresa debería tener valores. 

Álvaro López Sordo

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Triunfos  
1) León campeón. cosas raras de la vida (bueno, de la vida en México), para variar, ganó el mejor. El cuadro dirigido por Ambriz fue, sin lugar a dudas, el que mostró un juego más agradable. Juego de posesión con vocación totalmente ofensiva, siempre con la portería rival como objetivo primordial.  
 
Es verdad que cuando menos bien jugó fue en la liguilla, incluso sus partidos menos vistosos fueron los de la final. Pero al final del día, la continuidad otorgada por la directiva rindió frutos. Nacho Ambriz ya era un buen entrenador, lo demostró con creces al mando de los panzas verdes, pero ahora su buena labor ya no podrá ser señalada por no haber sido campeón de liga.  
 
2) El Canelo. Más allá de la lección de boxeo que el tapatío le impartió a Callum Smith, el 2020 del campeón mundial fue fantástico en la parte social. En lo deportivo juzgarlo sería injusto, ya que solamente pudo boxear en una ocasión. Pero el otro lado de Álvarez, el humano, fue un ejemplar. Ya sea donando equipo médico para aquellos que luchan cara a cara contra el covid-19 o pagando el tratamiento de una pequeña que le mandó un video. 
 
Muchos se quejaron porque gana mucho dinero y podría donar más. Es verdad que ingresa fortunas, pero una verdad mucho más grande es que él no tiene ninguna obligación de ayudar a nadie. Y lo hace porque puede, pero sobre todo porque quiere. Además, por si fuera poco, no busca que se publiciten sus aportaciones. Todo eso que Saúl hace alejado del ring, vale mucho más que cualquier cinturón. 
 
3) Checo Pérez. Pocos años tan complicados, pero paradójicamente tan exitosos para el piloto mexicano. Con todo en contra, consiguió su mejor temporada. De manera inexplicable, Racing Point decidió terminar el contrato que los vinculaba. Pero eso no detuvo a Checo, al contrario, lo hizo demostrar carrera a carrera que su escudería estaba cometiendo un error. 
 
Pérez se contagió de covid-19, su equipo parecía empecinado en hundirlo y, aún así, se las ingenió para ser el mejor del resto (solo por debajo de los Mercedes y de Red Bull). Y para cerrar con broche de oro por fin supo lo que es subir a lo más alto del podio. El año venía torcido para él, pero con su desempeño se ganó un lugar en Red Bull y ahora tendrá coche para pelear por algo más. 
 
4) López, Ortiz y Ancer. Hace 10 años hablar de golf en este país se resumía en un nombre: Lorena Ochoa. Bueno, ha pasado una década desde su retiro y si alguien nos decía en ese momento que para esta época tendríamos a otra campeona de la LPGA, a un jugador ganador de un torneo de la PGA y a otro en el top 15 del Masters de Augusta, jamás lo habríamos creído. 
 
Pues Gaby López conquistó Lake View, Carlos Ortiz se coronó en Houston, y Abraham Ancer se plantó en Georgia como el que más. Es verdad que el golf no es un deporte popular en México, pero eso no le resta ningún mérito a estos muchachos que poco a poco se están haciendo un nombre en el golf mundial. 
 
5) Urías y González. Estos dos lanzadores mexicanos no solo se coronaron campeones del beisbol de las Mayores. Los dos fueron piezas clave en el triunfo que terminó con la sequía de los Dodgers. Ambos respondieron en momentos bravos. Sin su aporte el equipo difícilmente habría llegado a la Serie Mundial. 
 
Fue maravilloso ver a dos jóvenes mexicanos brillar en la instancia máxima que tiene su deporte. Lo mejor de Urías fue que elevó su nivel en el momento clave; la postemporada. Tan importante fue que se desempeñó como abridor y relevista. Mientras que Víctor González le mostró al mundo de lo que es capaz en el sexto juego de la Serie Mundial, cuando enfrentó a cuatro enemigos y ponchó a tres en un inning y un tercio de labor. 
 
Tropiezos  
1) Premio Nacional del Deporte. En la categoría de deportista profesional se equivocaron y feo. Renata Zarazúa tuvo un año memorable en lo personal, llegó a semifinales del Abierto de Acapulco y jugó en Roland Garros. ¿De verdad el simple hecho de ganar un partido en un Grand Slam es suficiente para ser designado el mejor deportista del país en 2020? 
 
La Federación Mexicana de golf se olvidó de nominar a sus deportistas, ¿en serio era necesario? Sus resultados estaban a la vista de todos. También Raúl Jiménez tuvo un excelente año. Qué decir de Julio Urías, figura estelar de los Dodgers campeones. O el mismo Víctor González, quien también brilló con la novena angelina. Zarazúa va mejorando y nadie le quita méritos, pero los antes mencionados tuvieron un mejor 2020 por un campo de diferencia. 
 
2) La CONADE. Hoy, nueve meses después, sigo sin entender quién fue el genio que decidió publicar un tuit en el que se decía que no estábamos atravesando una situación de emergencia, que no había necesidad alguna de cancelar eventos masivos y, para acabarla de ca…, que la enfermedad provocada por el coronavirus no era grave. ¿Qué pensará esa persona hoy con más de 100 mil muertos por el covid-19? 
 
Otra cosita que no me quedó clara, ¿de cuándo a acá el ente gubernamental encargado del deporte de un país está capacitado para hacer pronunciamientos sobre la salud pública? Una vergüenza y una irresponsabilidad total. 
 
3) Miguel Herrera. El Piojo no entendió. Desde la Copa por México todo mal con Herrera, no olvidemos que, en un principio, no respetó la regla que indicaba que usar cubrebocas era obligatorio. Para finalmente dejar claro que jamás va a cambiar, que no le interesa moderar su temperamento.  
 
Su mala conducta le costó la chamba de sus sueños (como ya le había significado perder el puesto en la Selección), y aun así él considera que su despido fue injusto. Pasó solo un día para que dejara clara su postura y se dijera listo para escuchar ofertas, increíble. 
 
4) Futbolistas fiesteros. Son tantos los nombres que si los enlisto se me acaban los caracteres designados. Pero todos los futbolistas que no respetaron los protocolos de seguridad y que hicieron reuniones y fiestas fueron de lo peor de este año. Varios de ellos se contagiaron por irresponsables en perjuicio de la institución que les paga. 
 
Pero ojo, no solo los futbolistas fallaron en ese aspecto. Ellos son un reflejo de lo que somos como sociedad mexicana, todos, de una u otra manera fallamos. No podemos dejar todo en manos de la autoridad, y es que fundamentalmente radica en nosotros mismos el ser respetuosos de las reglas. Por eso no podemos quemar en leña verde a los jugadores, porque al final, tristemente, así funcionamos como masa social. O ¿no tenemos todos un amigo, un familiar o un vecino que se fue de fiesta o que hoy está en la playa? Y digo sobre conocidos para que nadie se sienta aludido aquí. 
 
5) Pumas. Después de que llegaron a la final ustedes pensarán que estoy loco por ponerlos en el listado de lo malo, pero ténganme paciencia. Lo hecho en la cancha fue fantástico, y más dadas las circunstancias, pero lo que hacen en las oficinas no lo entiendo. Todavía ni guardaban el trofeo de subcampeón y ya se estaban desmantelando. Para qué caramba se deshacen de Carlos González y Andrés Iniesta. Lo de Mayorga lo dejó de lado porque terminaba el préstamo. 
 
Si es un tema de problemas económicos (como siempre pregonan), de verdad no entiendo que hacen con el dinero en El Pedregal. Pumas no depende de la UNAM, y los felinos son de los equipos que más cobran por derechos de transmisión. La camiseta tiene patrocinios hace años y en la cancha tienen doble fila de publicidad estática. En serio, que alguien me explique. 

Mónica Lavín

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La pandemia comenzó en primavera y ya estrenó el invierno. 

El encierro nos ha permitido saber cuánto toleramos de inmovilidad, de silencio y contactos elegidos. Nos ha vuelto necesaria y a veces dolorosamente introspectivos.
Nos ha hecho explorar la cocina, regodearnos en ella y también hartarnos de las labores domésticas. El confinamiento nos ha permitido comunicarnos por Internet con quien no lo hacíamos por falta de tiempo, de sosiego, de herramienta tecnológica o de voluntad. Nos ha permitido saborear algunas virtudes de la enseñanza a distancia (enseñanza superior e informal); por vía virtual pueden asistir y podemos asistir a talleres y cursos no importa donde estemos —incluso echar mano del apoyo tecnológico que en las aulas puede ser impensable. Nos ha hecho diestros o ambidiestro en el uso de plataformas tecnológicas. Nos ha mostrado la relevancia y la necesidad de beber música, libros, ópera, las hazañas de la creación. 

Del lado oscuro nos ha mostrado la cruel sentencia de la incertidumbre, la fragilidad de políticas públicas de salud, la necedad del grupo humano que se quiere enfiestar a como dé lugar porque la vida hay que celebrarla y el virus es un invento y las vacunas obra del maligno. Se agota nuestra voluntad de estar frente a la computadora para asuntos necesarios como la escritura silenciosa e íntima porque la pantalla se ha vuelto el sostén socializante y la vista a cuadritos produce una fatiga que rigidiza el cuerpo. La pandemia nos ha mostrado el indeleble amueblamiento de nuestras casas que habitamos veinticuatro horas por trescientos días, porque el cuerpo protesta su acomodo. Los niños han sufrido la negación del espacio público, los juegos de los parques como un espejismo inalcanzable, la lejanía de los amigos, la ausencia de los recreos. Los adolescentes ya no se pueden mirar, bromear, gustarse por los pasillos de la escuela; la soledad y el absurdo de las clases virtuales ha deprimido a una generación y todavía no conocemos los estragos emocionales de un virus que no sólo afecta los pulmones. Contar muertos y librar la estadística es nuestro pan de cada día. Y un optimismo falso de un mejor país nos oscurece el horizonte, cuando la cultura y la ciencia (la necesidad de ellas más clara que nunca en estos tiempos) son ninguneadas. La sociedad entera ha dejado de respirar en libertad. 

Adriana Malvido

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Triunfos
1.- Las marchas multitudinarias del domingo 8 de marzo y el paro nacional #UnDiaSinNosotras del lunes 9. Durante estos días cientos de miles de mujeres de diversas generaciones se unieron a las más jóvenes en un coro común donde la creatividad cobró forma en mil formatos, desde las consignas, tendederos y carteles, hasta ese himno feminista de Vivir Quintana “Canción sin miedo” y el extraordinario documental Las tres muertes de Maricela Escobedo. 
 
2.-El uso del Zoom y del podcast como herramientas para el encuentro emergió para hacer posible el intercambio de ideas, de expresiones culturales y artísticas y una democratización en el acceso y publicación de contenidos inédita antes de la pandemia y el confinamiento. Los webinars (destaco los del escritor Francisco Prieto), las conferencias (un lujo las del Colegio Nacional y la CONABIO), los conciertos en línea y las películas y series vía streaming, mostraron los alcances en el buen uso de las nuevas tecnologías. 
 
3.- El Aleph festival de arte y ciencia. Las posibilidades de la vida, llevado a cabo en línea del 21 al 31 de mayo 2020, así como los Foros organizados por la Catedra Internacional Inés Amor acerca de El sector cultural tras la pandemia: Reflexiones críticas y la publicación y el estudio Para salir de la terapia intensiva. Estrategias para el sector cultural hacia el Futuro, convirtieron a la UNAM en un faro de la reflexión y la propuesta en el año de la pandemia.

4.- Los foros alrededor de La cultura y la creación artística en tiempos del Covid-19 organizados por el Seminario de Cultura Mexicana y El Universal, resultaron un éxito de participación y audiencias por el buen nivel de exposición y debate que propiciaron. 

5.- La Feria Internacional de Libro, FIL de Guadalajara, finalmente se llevó a cabo de manera virtual, debido a la pandemia, y alcanzó más de 21 millones de “visitantes” de 84 países y más de 5 millones de personas que participaron en sus actividades en línea. 
 
Tropiezos 
1.- La contención de la pandemia de Covid-19 en nuestro país fracasó a falta de una política pública que le diera prioridad al tema de la salud y la supervivencia desde el principio. También a falta de una comunicación clara de parte de las autoridades y a la inexistencia de apoyos financieros para sectores que se vieron obligados a elegir entre la salud y la subsistencia. 

2.- El incremento de los feminicidios por todo el país y la intensificación de la violencia doméstica contra las mujeres durante el confinamiento. Sin una política pública que garantice, a las mujeres y a las niñas, una vida en libertad y manifieste voluntad política para erradicar la violencia de género. 

3.- El asesinato de periodistas en México es un fracaso tanto social como institucional. En un país donde resulta un riesgo ejercer el oficio de informar, donde no hay un estado de derecho, la muerte de cada comunicador es señal de impunidad y desamparo y, al mismo tiempo, expresión de una urgencia desatendida desde el poder. 

4.- El discurso oficial de una transformación de fondo deviene en demagogia ante acciones que lo contradicen: la política de austeridad y recortes presupuestales al sector cultural y científico; la desaparición de fideicomisos y de fondos para la investigación, la creación y la preservación del patrimonio y la grave precarización laboral de gremios y colectivos. 

5.- El proyecto “Chapultepec: Naturaleza y Cultura” es, como el proyecto del Tren Maya, una imposición que, en tiempos de recortes y de pandemia, resulta oneroso, cuestionable en términos ambientales y carente de transparencia informativa. 
 

Javier García-Galiano

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En tiempos en los que el ser humano parece dominado por la asepsia y la medicina convertida en un negocio siniestro, no resulta sobrenatural que un virus de Oriente lo amenace.  

Esa asepsia no sólo ha condenado a los huevos estrellados y a los revueltos, a la carne, a los sesos, al aceite, al azúcar, a la sal, al pan; también ha pretendido proscribir palabras y prohibió la publicación de las obras admirables de un escritor que ciertamente profesaba las maquinaciones abominables y más que atroces y criminales del nazismo: Louis-Ferdinand Céline. Este año aciago quizá ha demostrado que esa asepsia también ha socavado a la imaginación. 
No pocos escriben y piensan, es un decir, lo que quiere y como quiere su telefonito, al que llaman “inteligente”. 
 
Aunque Radio UNAM, Radio Educación y la W ensayaron proposiciones interesantes, la radio, que puede sugerir posibilidades e invenciones varias, persistió en su rutina. Debido a que se transmitía los martes a las siete de la noche, la hora en la que se sostiene la conferencia acerca del estado de la salud pública en la nación, en Opus 94 dejó de ocurrir La otra versión, el programa en el que Javier Platas, desde hacía más de 20 años, comentaba con diversos invitados, sobre todo con el guitarrista Raúl Zambrano, diferentes versiones de una obra musical. Una práctica, se sabe, que acostumbran los melómanos. Ignoro si el programa desapareció, cambió de horario o aguarda el momento propicio para volver a reproducirse en Frecuencia Modulada. 
 
Han desaparecido algunas de las pocas librerías que existían, que, aún a la distancia, importaban un refugio no sólo en estos tiempos de confinamiento. Tampoco han resistido algunas cantinas como La Vaquita, que estaba en Isabel la Católica y Mesones, muy cerca de la pulquería La Risa, y el viernes 17 de diciembre abrió por última vez el Salón Luz, que tenía más de cien años en Venustiano Carranza y Gante, que debía su nombre a que enfrente se hallaba el edificio de la Compañía de Luz. Cerró asimismo la Casa Rosalía en San Juan de Letrán, famosa por sus abundantes menús... Han muerto amigos y lugares queridos han desaparecido. 
 
Pero en los días extraños del año del virus, Arnaldo Coen cumplió 80 años, un pintor que ha ensayado formas diversas en las que, sin embargo, se reconoce inexorablemente. Con un sentido del humor certero no ha dejado de practicar naturalmente la provocación como cuando concibió con Juan José Gurrola Robarte; robarse el arte en Basel. 

La celebración ocurrió en la comuna cibernética y, entre otras cosas, estuvo hecha de recuentos de su obra, de conversaciones, pues Arnaldo Coen es un conversador memorioso, inagotable, de una fiesta a distancia. Lourdes Sosa anuncia asimismo la edición de un libro. 
 

Guillermo Fadanelli

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Triunfos  
La aprobación por parte del Senado mexicano de la regulación y despenalización del uso lúdico de la marihuana fue una buena acción (esperemos que se haga explícita ya en todos los niveles burocráticos). Se trata solo de un paso, ya que la finalidad de una sociedad que desee progresar es la legalización de toda sustancia o droga tal como lo son el café, el vino o el cigarro. El ejemplo de ello se dio este mismo año en Oregon, California. Cuando algo así sucede los ciudadanos dejan de ser tratados como infantes morones y son ellos quienes se hacen cargo de sus propios riesgos y responsabilidades. 
 
Tropiezos 
El cierre de librerías fue un acontecimiento funesto, como si éstas fueran centros de aglomeración y promiscuidad. Cuando más se requería el tráfico de libros e ideas para afrontar sucesos sociales inéditos se clausuran sus puertas. 
  
La ausencia de una oposición política inteligente. Una que sume a la crítica los rasgos de solidaridad necesarios en una sociedad en crisis. Los mismos políticos de siempre, vociferando, lanzando anatemas, velando por su “carrera” y sus propios intereses cuando carecen de una visión global de República y Estado. 
  
Los cierres abruptos e histéricos de restaurantes y negocios (y otras medidas contra la economía) que propiciaron la caída y pobreza de un número incalculable de personas. Aberraciones anacrónicas como la "ley seca", por ejemplo, me parecen señales de retroceso humanista. 
  
La población mexicana: amedrentada, desinformada, atenida a las órdenes de cualquier autoridad, oficial o mediática. Incapaz de afrontar los sucesos trágicos con prudencia, valor e inteligencia. Es probablemente la primera vez que los gobernantes en todo el país lograron imponer medidas de “salud” a su antojo, cuando no han logrado en décadas aliviar la crisis perpetua de un país que parecía merecer otro destino. Debieron esperar la proliferación del miedo y la ausencia de una educación humanista fuerte, que no tecnológica, para "gobernar". 
  
Malo. Las riquezas de los funcionarios que se dicen de izquierda. En cuestiones de ética uno comienza por su propia casa.  

Ignacio Solares

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El año en que estuvimos dentro de nosotros mismos o entubados al oxígeno. 
 
Triunfos 
1. En los últimos meses se ha agudizado nuestro sentido crítico hacia la política. 
 
2. El encierro nos ha ayudado a conocernos mejor a nosotros mismos. 
 
3. Durante estos meses de zozobra hemos aprendido a apreciar las pequeñas cosas que nos rodean. 
 
4. Los días de encierro nos han permitido refugiarnos en la literatura y en el cine por televisión. 
 
5. Este año hemos descubierto nuevas formas para comunicarnos y fortalecer lazos de amistad de una manera insospechada. 
 
Tropiezos 
1. No usar cubrebocas es como andar desnudo por la calle. 
 
2. Menospreciar la cultura en todas sus manifestaciones es como menospreciar cuanto nos ha hecho humanos. 
 
3. Ya no creemos en las cifras oficiales que nos dan sobre la pandemia, lo que es un grave descrédito para el gobierno. 
 
4. La crítica a los periódicos y a los periodistas es como pelear contra molinos de viento. 
 
5. Han despertado un profundo miedo las nuevas medidas y recortes al sector cultural que puedan venir. 

Guillermo Sheridan

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Más allá de los dramas del año calamitoso, escojo como lo más preocupante lo que está ocurriendo en el Conacyt, esa institución joven pero que le tomó siglos lograr a la historia de México; una institución de científicos y humanistas, de sabios de clase media, dos conceptos contra los que el gobierno se ensaña.  

Cuando era candidato, López Obrador prometió dedicar el 1% del PIB a la ciencia y lo olvidó apenas llegó a la presidencia. Como candidato dijo “necesitamos más investigadores” y como presidente se ha dedicado a diezmarlos a fuerza de recortar presupuestos, requisar fideicomisos, amputar órganos. Que el Conacyt haya expulsado del Sistema Nacional de Investigadores a quienes laboran en universidades privadas es grave: oficializó la discriminación social y formalizó en los hechos que lo “nacional” se define como lo opuesto a lo privado. Todo a nombre de una ideologización cursilona, una fantasía rousseauniana de sociedad perfecta; a nombre de elegir sobre la ciencia a una “energía social” que luche “contra el sistema hegemónico”, contra “el capitalismo neoliberal que es un sistema de muerte”, como sermonea su directora Álvarez-Buylla, quien decidió que la ciencia y el Conacyt están a su servicio y al “de la 4T”.   

David Huerta

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Una aclaración: en esta sinopsis de luces y sombras de 2020, no me he ocupado de la pandemia. 

Uno) La degradación del lenguaje público tanto en las esferas del poder como en la oposición de derecha. Ejemplos: el grito que les lanzaron los incondicionales del presidente a las víctimas de la violencia criminal el domingo 26 de enero en el Zócalo: “Ustedes mataron a sus hijos para después cobrar.” O la injuria racista y xenófoba a un antiguo funcionario electoral: “judío polaco”, acompañado del sambenito obligado: “corrupto”. El presidente aprobó tácitamente esas expresiones; en el primer caso, dijo además que tales eran los riesgos de vivir en una democracia. Los insultos al presidente suelen ser igualmente brutales, lastrados de clasismo y racismo. 

Ante esa degradación, una luz: hay quienes todavía se preocupan por que el lenguaje se mantenga vivo y fecundo. 

Dos) La sedicente “inexistencia” de la izquierda democrática es un hecho constante del discurso oficial. A la izquierda del presidente, según él, no hay nada: un abismo negro, o cuando mucho “izquierdistas conservadores”. 

Aunque no le parezca al presidente, hay una izquierda democrática que se le opone, por fortuna. Dos ejemplos notorios, entre otros (o tres, si contamos a los zapatistas de Chiapas): las víctimas de la violencia criminal y el movimiento de las mujeres organizadas, al que se ha desdeñado y desatendido de modo sistemático. 

Tres) La política exterior mexicana, tradicionalmente profesional y casi siempre acertada, ha sufrido un quebranto serio. La actitud sumisa ante Trump es un hecho inédito en la diplomacia mexicana. Una expresión significativa de ese fracaso diplomático fue el discurso improvisado del presidente de México ante la ONU. 
¿Habrá alguna vez un golpe de timón, un cambio de rumbo? Ojalá. 

Christopher Domínguez Michael 

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Triunfos  
1. Las vacunas contra la plaga. 
2. La victoria de Biden en tanto que golpe al Populismo mundial. 
3. El ingenio de los pequeños comerciantes de mi barrio para prevenir la ruina económica en medio de la pandemia. 
4. La unidad electoral de la oposición exigida, entre otros sectores, por la intelectualidad, los artistas y los científicos. 
5. Que la mayoría de los grandes premios literarios internacionales fueron otorgados a poetas. 
 
Tropiezos
1. Las agresiones contra el personal médico en México en el curso de la pandemia. 
2. La aquiescencia de buena parte del pueblo mexicano ante el creciente poder autocrático, que ha minado su salud y su bienestar con una rapidez insospechada. 
3. El tradicionalismo misógino del régimen solapado en una moralina rancia. 
4. La devastación presupuestal de las instituciones políticas autónomas, la liquidación de los fideicomisos culturales y académicos, así como el austericidio contra la investigación científica y el patrimonio artístico de la nación. 
5. Los ciudadanos que se equivocaron al votar y no se responsabilizan de su voto. Curioso autismo que no es privativo de México. 

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