Más Información

"Los Viagras" se alinean a Juan Carlos Valencia, hijastro de "El Mencho"; "a las órdenes del Patrón 03", dicen

SAT alerta de información engañosa; niega operativos masivos para auditar y cierre de cuentas bancarias

Viernes Santo: Jesús llega a la Macroplaza de Iztapalapa para la representación del Viacrucis; se espera la asistencia de más de 2 millones de personas
La Dirección Técnica de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) presentó al Consejo de Representantes el Informe Mensual sobre el Comportamiento de la Economía correspondiente al mes de marzo, en el que se incluyó una estimación del impacto del salario mínimo en la participación laboral de las mujeres utilizando datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Se usaron modelos de probabilidad para estimar el posible efecto del salario mínimo y de otras variables sociodemográficas en la participación laboral de las mujeres en prime age (de 25 a 54 años).
El periodo comprendido de los datos fue del primer trimestre de 2015 al cuarto trimestre de 2025. Se estimó cada modelo para el total de población en la Población Económicamente Activa (PEA), así como desagregado por sexo.
Los resultados de la especificación principal indican que el efecto del salario mínimo (medido a través del Índice de Kaitz) tiene un efecto positivo en la participación de las mujeres, de tal forma que un aumento en el Índice de Kaitz se asocia con un aumento de 0.2 puntos porcentuales (pp) en la participación laboral de las mujeres. En el caso de los hombres, el modelo encontró una reducción en la participación laboral en 0.5 pp.
Tanto para hombres como mujeres, un mayor nivel de escolaridad aumenta la probabilidad de participar en el mercado de trabajo, pero el efecto es más grande para las mujeres. Por ejemplo, las mujeres con estudios universitarios tienen 28.6 pp más de probabilidad de entrar al mercado laboral, mientras que los hombres con el mismo nivel de escolaridad aumentan en sólo 5.8 pp. Es decir, la educación es un determinante para la participación laboral femenina.
La presencia de infancias también influye en la decisión de las personas de participar o no en el mercado laboral. En particular, disminuye la participación laboral de las mujeres, y aumenta en el caso de los hombres. De tal forma que, la presencia de infancias menores de 5 años en el hogar disminuye la probabilidad de participación en 7.5 pp para mujeres y la aumenta en 0.5 pp para hombres. Estos hallazgos son consistentes con la literatura especializada, así como con otros estudios que ha elaborado la Conasami.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
nro/apr
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]










