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Para los días santos, cientos de personas abarrotan el mercado de la vieja Viga en búsqueda de pescados y mariscos frescos y económicos para degustar en esta temporada de vigilia.
El señor Gonzalo llegó al inmueble ubicado en la alcaldía Cuauhtémoc desde Tecámac, Estado de México, únicamente para comprar los productos del mar que disfrutará con su familia el Viernes Santo, ya que considera que vale la pena invertir unas cuantas horas para llevarse mercancía de calidad. En esta ocasión gastó entre 700 y mil pesos en el menú que compartirá con otras seis personas.

“Vine a comprar mariscos aquí a La Viga, lo normal para estas fechas, llevamos pescado, camarones y ostiones; haremos unos pescaditos con harina, un aguachile y unos ostiones así en su concha como para seis, siete personas. Nos echamos como entre 700 y unos mil pesos”, explicó don Gonzalo González, para quien hacer compras en esta temporada ya es habitual, pues asegura que en el mercado “hay calidad y buen precio”.
Como él, cientos de capitalinos recorren el mercado que por la Semana Mayor ocupó un par de carriles de la calzada de La Viga, arteria que constantemente es vigilada por elementos de Tránsito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana para evitar el estacionamiento irregular.
El pregón de las decenas de comerciantes para atraer a los clientes se mezcló con el chasquido metálico de los cuchillos que limpiaban las escamas y cortaban las agallas del pescado y demás productos acuícolas que este año están sufriendo una baja en ventas, de acuerdo con comerciantes del lugar.

Acostumbrada a ver más gente en esta temporada y vestida con un mandil y unas botas de hule para hacerle frente al deshielo de los comercios que esta vez se hallaban a la intemperie, siempre con una buena actitud de servicio, doña Paula Ordóñez explicó que “en otros años todo esto estaba repleto de mercancía y de gente, y ahora la venta está más floja que otros años, se nota que no hay dinero, que no hay fluidez.
“Nos subieron los precios en comparación con el año pasado, hay menos gente y [los clientes] están buscando más barato, pero aquí estamos, nosotros tratamos de meter calidad y con eso buscamos que todos se vayan satisfechos porque al final del día todos estamos en el mismo barco”.

Varias personas que acuden a este sitio tienen que recorrer unos minutos los puestos para evaluar el producto que se ajuste más a su presupuesto, sin tener que llevar menos.
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