La esperanza de de iniciar el año nuevo en libertad se apagó en tres horas que el juez de Control del Reclusorio Sur, Ganther Alejandro Villar Ceballos, utilizó este jueves para ratificarle la prisión preventiva justificada de nueva cuenta.

Se notaba que la exsecretaria de Desarrollo Social se había preparado para dejar el penal de Santa Martha Acatitla , pues se presentó a la audiencia vestida de color caqui, el uniforme de preso, con una chamarra del mismo color y ligeramente maquillada.

Antes de iniciar la audiencia, platicaba con su abogado Epigmenio Mendieta y hacia anotaciones con cierto optimismo.

Pero el rostro de la exfuncionaria comenzó a desencajarse cuando el juez de Control le aclaró a ella y su abogado que el juez Tercero de Distrito de Amparo, Augusto Octavio Mejía Ortega, nunca determinó que debía cambiar la medida cautelar de prisión justificada o que la debía dejarla en libertad.

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"No encontramos (en el amparo) una palabra que permita establecer que el juez Tercero de Distrito de Amparo sugiere que se le cambie la medida cautelar o se le deje en libertad", señaló el juzgador.

Asimismo, recriminó la actitud de Mariana Moguel, hija de Rosario Robles, quién en la audiencia de octubre pasado hizo expresiones negativas con la cabeza sobre los dichos del juez.

Desde entonces, Robles Berlanga cruzó los brazos, tomó agua, se bajó el cubrebocas morado, hacia anotaciones e intercambiaba opiniones con su abogado, el único de su defensa que lo acompañó.

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En su intervención, con voz entrecortada, la exfuncionaria del gobierno de Enrique Peña Nieto aseguró que no esperaba otra cosa del juez Ganther Alejandro Villar Ceballos, porque "así he estado sometida porque me llamo Rosario Robles".

"Usted me está castigando por lo que dijeron mis defensores, que ya no están", reviró sobre el motivo de su viaje que realizó a Europa antes de ser detenida.

"Estaba en el extranjero y si no hubiera querido venir, no hubiera venido, todo el tiempo habla que estaba en Europa, nunca he mentido sobre mi domicilio, por lo que como se puede poner en duda mi residencia en la Ciudad de México. Fui jefa de gobierno, presidenta del PRD, secretaria de Estado con domicilios en la Ciudad de México y no mentí sobre mi licencia y ni siquiera sabía que me estaban investigando".

Ya visiblemente molesta retó al juez: "ojalá vayan a las cárceles para que vean las decisiones que ustedes toman. Ojalá vayan a ver a una mujer que no está siendo juzgada con perspectiva de género".

Y remató: "soy la única que está en la cárcel, , no estoy en los , y no tengo cuentas en el extranjero. Sigo pensando que México tiene una gran deuda en la justicia con las mujeres".

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