Cumplí casi 50 años como funcionario público en Hacienda y Banco de México. Me tocó enfrentar varias severas crisis financieras: las de 1976, 1982, 1994 y 2008. Desarrollé algún olfato como “crisólogo”. En mis reflexiones de fin de año olfateo síntomas de enfermedades previas que se están repitiendo: malas políticas, con gasto público despilfarrado, altos déficits fiscales, endeudamiento que se desborda, falta de autocrítica, creer las propias mentiras, ideología que prevalece sobre administración, retórica frente a realismo. De no actuar hay el riesgo que el “2o Piso” se colapse, como la línea de Metro, o se descarrile, como el “Interoceánico”, y entremos a una nueva crisis de alto costo social. Escribo pues una carta a los Reyes Magos o… a Quetzalcóatl, que está más de moda, con 10 propósitos de Año Nuevo para corregir pecados y dar soluciones. Espero sirva de algo o por lo menos me sirva de descargo de conciencia.
El 1er pecado es nuestro “endémico estancamiento económico”, explicado en parte por una inversión históricamente baja y mal asignada, como error costoso, la cancelación del nuevo Aeropuerto. El Plan México no aterriza. 1a recomendación: requerimos un gran Acuerdo Nacional que privilegie crecer al 4-5% anual. Se debe sustentar en un Programa Nacional de Inversiones, publica y privada, de alrededor del 28% del PIB, supervisada por una Comisión ubicada en la Presidencia y coordinada por Hacienda, que apruebe proyectos bien evaluados y cancele ocurrencias como los nuevos ferrocarriles y proyectos emblemáticos con ínfima ocupación e inagotables pérdidas.
2o pecado el serio problema generalizado de inseguridad y expansión del crimen organizado, asesinatos y desapariciones de funcionarios (Michoacán), periodistas y mujeres; extorsión. 2a recomendación: reforzar la política de seguridad con mayores recursos a todos los niveles, fortaleciendo las policías a nivel estatal y municipal.
3er pecado la corrupción que permea altas esferas del gobierno con plena impunidad. El escandaloso huachicol fiscal. 3a recomendación: un eficaz sistema anticorrupción, que solo será creíble si se dan castigos ejemplares a visibles y vergonzosos personajes de Morena… ya sabemos quienes.
4o pecado la crisis de gobernabilidad, un gobierno que no “gobierna”, vive de la ideología,la retórica y las verdades alternativas. 4a recomendación: crear un Gabinete de Unidad Nacional con los funcionarios más competentes, no los más leales y serviles, para implantar un sistema de “administración por resultados”.
5o pecado la SEDENA y Marina convertidas en Secretarías de Obras Públicas y Comunicaciones, pero que han perdido el control del territorio nacional frente al crimen organizado. 5a recomendación: desmilitarizar a nuestro país, regresar la Guardia Nacional al control civil de la Secretaría de Seguridad, cancelar la participación de las fuerzas armadas en todas las actividades empresariales, fuente de corrupción y desprestigio: ferrocarriles, Mexicana de Aviación, AIFA, hoteles, aduanas, etc. Concentrarlas en el cumplimiento de sus funciones constitucionales de seguridad nacional.
6o pecado la destrucción de las instituciones democráticas, como la división de poderes, vulneración del estado de derecho y ruta hacia un autoritarismo populista. Anulación del poder judicial por su “deforma” y la elección de jueces, y un Legislativo convertido en oficialía de partes y escándalos vergonzosos. Ataques sistemáticos a la libertad de expresión y a los opositores. 6a recomendación: restablecer la seguridad jurídica. Una verdadera reforma judicial y de las fiscalías a nivel federal y local, con jueces profesionales emanados de una carrera judicial; una Suprema Corte independiente. Poder Legislativo que refleje el voto electoral, no mayorías artificiales, y se preserve la representación proporcional de minorías.
7o pecado la política de bienestar social deformada como instrumento de control y poder, pero con desastrosos resultados en salud y educación, 7a recomendación: una política social verdadera que dé los medios para superar la pobreza. Una Reforma hacia una educación de calidad a todos los niveles, preparándonos para la era digital, con recursos suficientes y con contenidos consensados por una Comisión de verdaderos expertos; un sistema de salud universal , con eficaz abasto de medicinas, y un sistema de ingreso básico para los más pobres, con universos bien definidos y medido por resultados.
8o pecado la severa destrucción institucional (organismos autónomos, cooptación de instituciones electorales). Políticas que fomentan la polarización. 8a recomendación: una política de unidad nacional, reconstrucción de instituciones destruidas (INAI), modernizándolas; restituir la autonomía a órganos electorales.
9o pecado la carencia de una política exterior, el uso mañoso y sesgado del principio de no intervención, ruptura inconcebible de relaciones con España y países latinoamericanos; aislamiento autoimpuesto frente a un multilateralismo necesario. 9a recomendación: recuperar una política exterior digna, un servicio exterior fuerte, sustituyendo embajadores fantasmas; definir una estrategia propositiva y no reactiva, de interés nacional frente a Estados Unidos, incluyendo los temas de seguridad y fortaleciendo la integración de América del Norte, bajo cualquier formato.
10o pecado los Reyes Magos están pobres. No tienen espacio fiscal, fruto del despilfarro en proyectos emblemáticos y una deuda excesiva. 10a recomendación: se necesita una reforma hacendaria, incluida la racionalización del gasto y una reforma tributaria, integrando el federalismo fiscal, que genere recursos necesarios para la educación, la salud, la seguridad y la infraestructura. ¡Así podremos desear un feliz 2026!
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