Madrid.— El sector hotelero en Europa atraviesa por sus horas más críticas como consecuencia sobre todo de las medidas de choque implementadas por las autoridades para contener el rebrote de la pandemia en el Viejo Continente.
Las restricciones, confinamientos y toques de queda impuestos en la mayoría de los países europeos, a lo que hay que sumar la desmotivación para viajar, extinguieron o redujeron al mínimo la actividad de los hoteles, lo que podría significar la puntilla para muchos de estos establecimientos que salieron muy debilitados de la primera oleada del coronavirus.
Las caídas medias están por arriba de 65%. Tan sólo en España, las pérdidas del sector superarán a final de año los 120 mil millones de euros, según estimaciones. La compraventa de hoteles movió 700 millones de euros en el primer semestre de 2020.
“La situación del sector es absolutamente dramática, porque con la segunda ola la pequeña demanda que se estaba reactivando ha vuelto a desaparecer. Sobran casi todos los hoteles”, señala a EL UNIVERSAL Ramón Estalella, secretario General de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat).
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“Las expectativas para Europa son francamente malas, teniendo en cuenta la falta de vuelos, las restricciones de movimiento y el desinterés de la gente por viajar”, agrega el representante del sector español en el Comité Ejecutivo de la patronal europea de hostelería (Hotrec).
Por regla general, para que a un hotel le compense abrir tiene que haber de media más un 50% de ocupación, de acuerdo con los precios estándar.
En cuanto al número de hoteles europeos que podrían volverse inviables con la crisis sanitaria, el dirigente de la Cehat señala que todo depende del tratamiento de choque que se implemente para mitigar los daños.
Los apoyos económicos por parte del Estado para cubrir una parte de los costos operativos y que los hoteleros no se vean obligados a despedir a trabajadores o desaparecer, son uno de los paliativos adoptados en algunos países como España. Entre los respaldos oficiales se encuentran los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que permiten a los hoteles prescindir de los empleados de manera interina, sin que éstos pierdan por completo su salario y sus prestaciones sociales.
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“Estamos pidiendo que estas medidas continúen mientras no haya demanda. Pero pedimos más medicina, como que nos quiten impuestos y se rebaje el IVA. Lo que necesitamos ahora es no tener costes, además de medidas que nos ayuden a reabrir en un futuro”, recalca Estalella.
“Concretamente en España tenemos una oferta hotelera para atender a millones de personas. Cuando la demanda es muy escasa, no se reparte porcentualmente entre todos los hoteles, lo que provoca el cierre de muchos establecimientos por la falta de clientes, en contra de nuestra voluntad”, indica.
El secretario General de la Cehat reconoce que la sensación es terriblemente mala, pero advierte que no se pueden hacer previsiones sobre la época de Navidad.
“Todo depende de cómo evolucione la pandemia. Si me hubieran preguntado en septiembre cómo íbamos a estar en noviembre, jamás lo hubiera imaginado. Hemos aprendido a no hacer pronósticos, concentrados en permanecer vivos. Eso sí, estamos dispuestos a abrir en una semana”, asegura.
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“Tenemos dos bazas, una corta y otra larga. La primera, para que sobreviva el paciente; y la segunda para que el paciente vuelva a salir a pasear. Ahora mismo en lo que tenemos que invertir es para que el enfermo siga respirando y las empresas no desaparezcan”, concluye el directivo.
Los hoteleros de España y Grecia son los más afectados en Europa por la crisis sanitaria por su fuerte dependencia del turismo foráneo en cuanto a las pernoctaciones; pero también en países como Francia, Italia o Alemania el sector del alojamiento se halla en una situación crítica por la crisis del coronavirus. El descenso vertiginoso de viajeros internacionales por la inseguridad y las medidas de confinamiento y restricciones de movilidad adoptadas en los distintos países europeos por las autoridades, afectan muy especialmente al sector.
Según un estudio de la Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK), 94% de las empresas turísticas encuestadas consideran que la situación ha empeorado en los últimos meses. Por su parte, el NH Hotel Group planea vender varios hoteles ubicados en distintos países europeos debido a la crisis que afecta a este segmento desde la llegada del Covid-19 al Viejo Continente.
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