“Es frustrante no poder hacer nada y sólo ver las noticias”, dijo Miriam Aguilar Hardy, amiga de Bárbara Lango, mexicana que se encuentra atrapada en Gaza en medio del conflicto entre .

Bárbara Lango, de 39 años, originaria de Mazatlán, Sinaloa, colaboró para Médicos Sin Fronteras (MSF). Desde hace dos años decidió mudarse a Gaza, donde los hospitales están rebasados y enfrentan una dura escasez de suministros médicos, así como de personal.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Miriam Aguilar, quien es amiga de Bárbara desde hace 25 años, compartió que ella siempre estuvo interesada por la carrera de Medicina. “Bárbara estuvo en Gaza trabajando por dos años, abrió una clínica de atención para pacientes quemados, la medicina siempre ha sido su pasión, desde muy chica quería ser doctora, estudió Medicina y se convirtió en anestesióloga, su papá es médico cirujano aquí en Mazatlán y ella se enlistó en Médicos Sin Fronteras, ha estado en otros países siempre en zonas de conflicto o en medio de algún fenómeno meteorológico, ayudando en este tipo de programas que es lo que más le apasiona hacer”.

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En Gaza conoció a Suleiman Said Al-Fayoumi, un traductor originario de Gaza. “Conoció a su marido y se fue a vivir con él, la intención eventualmente era que Suleiman pudiera tener la nacionalidad mexicana para que pudieran mudarse a otro país para no estar en zona de conflicto, tienen planes de formar una familia, pero a raíz de la guerra, lo importante ahora es que salgan todas las personas que se encuentran atrapadas en la Franja de Gaza”, detalló. Su padre Porfirio Lango, familiares y amigos cercanos han pedido ayuda a autoridades mexicanas.

“Tratamos de siempre estar en contacto con Bárbara, sólo que después del conflicto pasaron cinco días para tener noticias de ella, fue cuando vimos en las noticias que los palestinos estaban huyendo, Bárbara y Suleiman tuvieron que salir de su casa, llegaron a las instalaciones de Médicos Sin Fronteras donde tuvieron que salir nuevamente porque los iban a bombardear, los habían alertado sobre un posible ataque. Se desplazaron a las instalaciones de la ONU y estando ahí fue que les dijeron que no iban a poder salir por Egipto, terminaron por irse a la casa de la familia de su marido”, dijo su amiga.

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“Ahora se encuentran en la casa de la familia de su esposo que está a media hora de la frontera de Rafah, toda la familia está ahí, los familiares de Suleiman que estaban alrededor de Gaza se juntaron en la misma casa, ya no tiene a dónde ir, se encuentran en espera de que las autoridades abran el paso fronterizo para que entre el corredor humanitario, pero es un tema político, Egipto no quiere abrir ese corredor”, aseguró

En Gaza actualmente se ha ido agravando la escasez de suministros. “Tiene que suministrar el agua y la comida de lo que les queda, porque ya no hay, no han dejado meter víveres ni otros recursos, y tampoco han dejado pasar ni siquiera camiones con suministros de Egipto a Gaza, ante el temor de que sea bombardeado quien salga o entre”, agregó. Indicó que, pese a que la anestesióloga se puso en contacto con el gobierno mexicano para que pidiera a las autoridades egipcias su salida junto a su esposo por ese país, hasta ahora no les han dado respuesta.

“Sólo podemos orar y pedir por ellos esperando que se encuentren bien, es difícil la situación, no sabemos realmente qué va a pasar”, dijo.

Miriam hizo un llamado a las autoridades mexicanas e internacionales para auxiliar a las personas que se encuentren atrapadas en medio del conflicto, “así como ella hay más de un millón de personas que tienen doble nacionalidad y están tratando de salir y no pueden. El caso de Bárbara se ha hecho viral, pero ella sólo es una de más de un millón de personas atoradas en la frontera”, finalizó.

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