Una toma panorámica desde lo alto del Castillo de Chapultepec hacia el oriente alrededor de 1873, antes de que se fraccionara la actual colonia Juárez. Del lado derecho se encuentra la Calzada de Chapultepec, y a la izquierda, el Paseo de la Reforma; en el centro destaca una capilla que fue conocida como San Miguel Chapultepec y hoy ya no existe. Imagen: Col. Elmer and Diane Powell, Southern Methodist University
Una postal en la que se aprecia el Castillo de Chapultepec y sus alrededores a inicios del siglo pasado. Este inmueble comenzó a construirse en 1785, y luego de funcionar como residencia imperial y presidencial, además de Colegio Militar, hoy es la sede del Museo Nacional de Historia. Crédito: Col. Villasana - Torres
En un típico domingo de los años treinta, las parejas, familias y grupos de intelectuales y artistas van llegando a primera hora al famoso Café Chapultepec. Este sitio fue un punto de reunión emblemático de la época, y hoy en su lugar se encuentra el Museo de Arte Moderno. Imagen: Col. Villasana-Torres
Un grupo de personas posan para la cámara junto a una de las entradas al Bosque de Chapultepec a inicios del siglo pasado. Al fondo se aprecia el entonces edificio administrativo del flamante parque, que poco después pasó sus oficinas al Club del Automóvil, junto al lago. Este inmueble que se mantiene en pie hasta la actualidad, a unos pasos de la actual avenida Constituyentes y muy cerca del paradero del Metro Chapultepec. Imagen: Col. Villasana - Torres
Una apacible toma de los años veinte en la que se aprecia el bello edificio del Automóvil Club, inaugurado en 1908, siendo el primer presidente honorario José Yves Limantour. Después de servir de sede a distintas oficinas, incluyendo la administración del parque, finalmente en 1959 se convirtió en centro cultural y hoy lleva el nombre de Casa del Lago Juan José Arreola, de la UNAM. Imagen: Col. Villasana-Torres
Unos jóvenes se divierten remando en el Lago del Bosque de Chapultepec en los años treinta. A un costado destaca la singular fuente de sodas que llevaba por nombre Quiosco Marieta y que tenía forma de caparazón de tortuga. Crédito: Col. Villasana - Torres
La gente se reúne en las cercanía del conocido embarcadero del Lago de Chapultepec a mediados de los años treinta. Ayer, al igual que hoy, este espacio de recreo ha sido uno de los más populares para disfrutar de un buen rato al aire libre, en compañía de amigos y familiares. Crédito: Col. C. Villasana - R. Torres
Una postal de los años cuarenta en la que se aprecia a un grupo de lectores sentados en las bancas que rodean a la Fuente de Don Quijote, obra del escultor Fernández Urbina, en el Bosque de Chapultepec. Aunque olvidado y descuidado en la actualidad, en su tiempo fue uno de los sitios más concurridos por lectores e intelectuales; un remanso de tranquilidad alejado del típico bullicio citadino. Imagen: Col. Villasana-Torres
Una postal de principios del siglo XX en la que se aprecia “La Gran Fuente” del Bosque de Chapultepec. Esta pila cambiaría su nombre después de la colocación de la estatua del escultor Enrique Guerra: “La Templanza”, a inicios de los años veinte. Dicha estatua estuvo originalmente adornando la fachada principal del edificio del antiguo Ministerio de Relaciones Exteriores en la avenida Juárez. Imagen: Col. Villasana-Torres
"Se creó un parque de diversiones que es el mayor del país. Juegos mecánicos infantiles, ferrocarrilito escénico, mototren de rodada neumática, una montaña eléctrica comúnmente llamada 'Montaña Rusa', de gran altura y que es la más grande del mundo." La construcción de la montaña rusa de Chapultepec en 1964, meses antes de ser inaugurada. Esta popular atracción aún funciona como parte de la Feria de Chapultepec Mágico. Imagen y texto: DDF