En agosto de 2012, el entonces alcalde de Guasave, en Sinaloa, Ramón Barajas López, anunció la construcción de un nuevo palacio municipal, que tendría un costo aproximado de 80 millones y 10 millones de pesos.
Desde esa fecha, el edil aclaró que la obra no se terminaría en su periodo. Pero hoy, cuando ya transcurrieron dos años de la administración, no hay todavía una fecha de término del nuevo edificio.
El lugar continúa en obra gris, sin ventanas, sin enjarres, pintura ni tampoco nada de mobiliario.
La razón para construir un recinto más grande era el dejar de pagar rentas de oficinas, pues en el viejo palacio municipal no cabían todos los trabajadores del ayuntamiento.
Asimismo, se beneficiaría a los 300 empleados sindicalizados y a los mil 700 trabajadores de confianza de la comuna, pues tendrían un lugar de trabajo más amplio y cómodo.