El traqueteo del tren se convierte en un arrullo a la hora de dormir en una cabina de lujo del Belmond. (Foto: Gretel Zanella)
El guía cuenta la historia de la comunidad y explica cómo construyen las islas. (Foto: Cortesía)
Para crear chullos, chumpis (fajas o cinturones-calendario) y chumpas (bolsos) usan con maestría las agujas y el telar de pedal prehispánico. (Foto: Gretel Zanella)
Saber el estado civil de un hombre es fácil mirando su chullo si es blanco está soltero; si es rojo, el individuo está casado. (Foto: )
Conforme se acerca el catamarán a una isla las anfitrionas saludan con un apretón de manos y cantan a capela un par de canciones en lengua aymara que acompañadas de coreografías. (Foto: Cortesía)
Ofrecen paseos de 15 minutos a bordo de sus “Mercedez Benz”. Así les llaman a sus embarcaciones de totora y madera. Las decoran con cabezas de animales tejidas para que luzcan más atractivas. El precio del tour es de 10 soles.(Foto: )
El Belmond Andean Explorer rescata el romance de las travesías a bordo un tren de lujo al estilo del Orient Express. (Foto: Cortesía)
El Titicaca no parece un lago, sino un mar de color azul profundo cuando sale el sol. (Foto: Cortesía)
Para elaborar los chullos, chumpis y chumpasos, los hilos, de lana de alpaca o de oveja tienen que ser finísimos; la mayoría se tiñe con pigmentos naturales.(Foto: Gretel Zanella)