Meterse a la alberca del barco es todo un acto de valentía, el frío y el viento son tan fuertes que no son aptos para cualquiera. (Foto: Cortesía Siversea)
La primera parada del barco es Falmouth, Inglaterra. (Foto: Len Wright)
La ciudad amurallada de Waterford, de origen vikingo, aún conserva mucho de su carácter medieval, muestra de ello es su castillo. (Foto: Istock)
Otro de los destinos es St. John’s, capital de la provincia canadiense de Terranova y Labrador. (Foto: Elena Elisseeva)
Es prácticamente inevitable ganar unos kilitos de más gracias a los manjares que ofrecen en el barco. (Foto: Cortesía Siversea)
Todas las suites tienen balcón. (Foto: Cortesía Siversea)