Patrimonio

Conservan osamentas de los Hermanos Serdán

La noche del 18 de noviembre de 1910, el Centro Histórico de Puebla fue escenario de uno de los episodios más sangrientos que se registró al inicio de la Revolución Mexicana. Ahí, en la casa marcada con el número 4 de la calle Santa Clara, Máximo y Aquiles Serdán fueron asesinados por policías y federales que asaltaron su hogar en busca de armamento clandestino. FOTO: CORTESÍA INAH
Las huellas de esa muerte violenta quedaron plasmadas en sus osamentas que un siglo después fueron sometidas a un minucioso proceso de análisis y conservación por restauradores y antropólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). FOTO: CORTESÍA INAH
El tratamiento científico que durante meses realizó este equipo del INAH comprueba que Máximo y Aquiles Serdán murieron por un impacto de bala en la cabeza. FOTO: CORTESÍA INAH
El tratamiento de las osamentas de los hermanos Carmen, Aquiles y Máximo Serdán se dio como parte de un proyecto de conservación que solicitaron los descendientes de la familia Serdán y el Ayuntamiento de Puebla, por el deterioro a las que estaban expuestas en el mausoleo erigido en su honor. El objetivo final era que regresaran a su casa, ahora convertido en el Museo de la Revolución Mexicana. Desde el 5 de mayo están allí. (En la imagen, cráneo de Aquiles Serdán al final del proceso) FOTO: CORTESÍA INAH
Otros datos poco conocidos de la vida de estos personajes se revelaron luego de 11 meses de limpieza y restauración de sus osamentas. Por ejemplo, Carmen Serdán padeció artritis al final de su vida y, con los años, el uso de corsé modificó su cuerpo. (En la imagen, cráneo de Carmen Serdán antes y después del proceso) FOTO: CORTESÍA INAH
Aquiles y Máximo tenían poco más de 30 años cuando fallecieron. Heredaron de su padre el oficio de zapateros y se dedicaban a la fabricación de calzado. Algunas huellas de ese modo de vida se notaron en sus esqueletos. (En la imagen, cráneo de Máximo Serdán antes del proceso) FOTO: CORTESÍA INAH
27/05/2018 |23:20
Redacción El Universal
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